Aduanas: funcionarios y director a la Justicia por denuncias cruzadas

Publicado: 11/10/2018 19:54
Aduanas: funcionarios y director a la Justicia por denuncias cruzadas
ECOS
Enrique Canon

Enrique Canon salió al cruce de las "falacias" y "canalladas" que lo señalan como el responsable de "presiones" para frenar operativos.

Varios funcionarios aduaneros comparecerán este viernes ante el fiscal de Crimen Organizado, Luis Pacheco. Allí entregarán una serie de documentos que, según afirman, prueban serias irregularidades y omisiones en Puerto Camacho y Buena Vista, dos puertos privados del departamento de Colonia vinculados a la eventual entrada de dinero negro proveniente de las coimas que funcionarios argentinos cobraron durante los gobiernos del kircherismo.

El caso será investigado a instancias del fiscal general de la Nación, Jorge Díaz, a partir de lo afirmado por Horacio García Daglio, un administrador de Aduanas que, el mes pasado, había denunciado que existían restricciones para realizar controles en Puerto Camacho. Esta terminal está ubicada en El Faro, un emprendimiento del empresario argentino Eduardo "Pacha" Cantón al que solía viajar el financista Ernesto Clarens, acusado en el vecino país de mover US$ 200 millones de la "ruta del Dinero K".

“Me frenaron en la puerta los de la seguridad y me llamaron desde la Dirección Nacional de Aduanas para decirme que no me metiera allí”, dijo García Daglio al programa Santo y Seña de Canal 4, emitido el 19 de setiembre.

Según los funcionarios, el trabajo en Puerto Camacho es "a requerimiento", por lo que solo se hace si es pedido por Prefectura Nacional Naval o por el propio empresario.

Santo y Seña está en el ojo de la tormenta por las nuevas denuncias de García Daglio, realizadas este miércoles. Según el administrador, fue obligado a detener operativos por presiones políticas.

"El director nacional de Aduanas, Enrique Canon, a través de su cadena de mandos, me obligó a clausurar procedimientos y que no diera noticias al Ministerio Público", subrayó.

Recordó que cuanto se desempeñaba en Dolores, "vinieron emisarios de Montevideo, de cierto barrio comercial, a ofrecernos US$ 35 mil para que bajáramos los decibeles. A la semana llegó el verticalazo de que podía realizar más procedimientos", dijo.

Cuando García Daglio fue trasladado a la Aduana de Río Branco, contó que al segundo día ya le estaban poniendo trabas “el alcalde, los ediles y los sindicalistas”. Según dijo, "fue tanta la presión política y la presión que ejercieron sobre el Director Nacional y él hacia mí, que se tornó inviable manejar aquella aduana”, señaló.

Sus afirmaciones suscitaron la reacción de Canon, que este jueves anunció que emprenderá acciones judiciales para responder a las "falacias y mentiras" divulgadas por el programa. La estrategia será definida por su abogado, el ex canciller Gonzalo Fernández, y podría apuntar a los periodistas, al programa o a García Daglio.

Según Canon, lo afirmado atañe a su integridad y honestidad, con denuncias que "pasan de castaño oscuro". Aseguró que García Daglio miente y que el programa estuvo armado de tal manera que "se prestó a la mentira", que deberá ser probada ante la Justicia.

Mi buen nombre

A través del presidente Javier Miranda, Canon envió este jueves una carta al Tribunal de Conducta Política de la coalición en la que muestra su disposición a fundamentar su postura y su correcto accionar.

Es que la denuncia de García Daglio apuntó a un "policía amigo" del jerarca que era su "mano derecha" y que "recorría el país recaudando y pidiéndoles coimas a los administradores. Según su versión, "juntaba plata" para la campaña de Canon, dirigente del sector frenteamplista Banderas de Líber.

Canon definió esa afirmación como una "canallada" que violenta en forma íntima. "Tengo un buen nombre y una familia", afirmó.

El director de Aduanas dijo desconocer, por otra parte, una denuncia en su contra que presentó la Asociación de Funcionarios Aduaneros la semana pasada, por una presunta autorización de operaciones irregulares..

Esta denuncia también apunta a un despachante, en torno a una maniobra relacionada con la liberación de mercadería sin las garantías exigidas por la ley y sin el pago de los tributos correspondientes, por un total de US$ 600 millones.

A Canon tampoco " le consta" la veracidad de las imágenes de Santo y Seña que mostraron a varios ómnibus interdepartamentales cargando contrabando en la frontera.

"La carga iba en la bodega y en la cabina. Casi siempre lo eran cigarrillos. Siempre lo denuncié pero me decían que cerrara el pico y no me metiera," declaró Mario, un ex chofer de buses.