Frente llegó a un acuerdo para "detener la sangría" en la Caja Militar

Publicado: 20/08/2018 19:54 | Actualizado:
Frente llegó a un acuerdo para "detener la sangría" en la Caja Militar

El oficialismo acercó diferencias en los puntos más polémicos del proyecto y pretende aprobar el proyecto el próximo lunes en el Senado.

Luego de intensas negociaciones, la bancada del Frente Amplio logró llegar este lunes a una salida de consenso en torno al proyecto de ley de reforma del Sistema de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas.

"Hubo un esfuerzo muy importante que permitió encontrar una fórmula de equilibrio", destacó el senador Juan Castillo, del Partido Comunista, en relación a tres aspectos primordiales en relación a la iniciativa.

El equilibrio, señaló, esta dado en cuanto a la justicia con respecto al resto de los sistemas de seguridad social, a las cuentas públicas y a la salida política lograda en relación a las distintas posturas que existían en la fuerza de gobierno.

"Esto logrará detener la sangría, detiene el enorme trasiego de Rentas Generales a la Caja Militar", subrayó Castillo.

Según señaló, los detalles finales serán afinados en las próximas horas. Adelantó sin embargo que, cuando se aplique, la fórmula final implicará que la Caja Militar dejará de dar pérdidas en un lapso de 20 años.

Las proyecciones indican que el sistema cerrará 2018 con un déficit de US$ 700 millones anuales.

La intención del oficialismo ahora es presentar este martes las modificaciones a la oposición, que de todas formas adelantó votará en contra de la iniciativa en general.

Más allá de este detalle, el Frente Amplio convocó a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social de la Cámara Alta para aprobar el proyecto.

Si hay humo blanco, el proyecto será aprobado en una sesión extraordinaria del Senado el lunes 27.

Son tres los aspectos en los que faltaba una definición y que requerían un acuerdo completo. Es que modificar lo establecido en uno significaba alterar la ecuación general.

Uno de ellos era el artículo que involucraba a los nuevos topes que tendrán las pasividades de los militares retirados una vez la ley cobre vigencia.

La iniciativa del gobierno pasaba por ubicarlo en $ 101.108. Sectores como el IR lo consideraban excesivo, y plantearon bajarlo a $ 86 mil.

El segundo factor giraba en torno a la tasa de reemplazo, que establece lo que los pasivos percibirán en relación al salario que tenían como activos.

El texto del Ejecutivo establecía un máximo del 90% del último ingreso nominal y a ese postura se adherían la mayoría de los sectores. El Movimiento de Participación Popular propuso hacerlo en forma diferenciada, con un porcentaje menor para los militares que se jubilen con menor rango.

Las negociaciones giraban en torno a ubicarla en un punto medio, que podría ser 85%, y que serviría para compensar lo que se discute en el tercer aspecto a acordar: el período de transición.

El MPP mantenía la postura de establecer que la reforma afecte solamente a los funcionarios con diez o más años de servicio, frente a los 20 que establece el proyecto del ejecutivo.

Lo que se negociaba era el "camino del medio" y establecer el período en quince años.

La reforma en la Caja Militar era uno de los aspectos centrales del "plan de consolidación" presentado por el Poder Ejecutivo en 2016 para abatir el déficit fiscal.

Por el camino, por falta de votos en el oficialismo, quedó la posibilidad de crear una "prestación pecuniaria" que gravara a las jubilaciones y pensiones castrenses más altas, que preveía recaudar en 18 meses el 10% de esas pérdidas anuales.