Las "fake-news": una práctica que gana terreno en la política

Por: Danilo Costas

Actualidad

7/08/2018 06:47

Las "fake-news": una práctica que gana terreno en la política

EFE (Archivo)

Luis Alberto Lacalle contestó una frase que José Mujica nunca dijo.

Libros extranjeros, rutas de otros países, declaraciones fuera de contexto y fotos trucadas llevaron al error a varios legisladores.

"Con secreto bancario o sin él, los depósitos extranjeros en nuestro país tienen los días contados; se van a ir a la mierda cuando yo pronuncie mi primer discurso como presidente electo", fue la frase que desató la polémica en 2009, cuando la carrera electoral tenía a José Mujica -señalado como el autor de esos dichos- y a Luis Alberto Lacalle en la lucha cuerpo a cuerpo.

"La incertidumbre es lo que domina el ánimo de la gente cuando se encuentra a un presidente que un día dice una cosa y al otro día otra (…) que dice que cuando abra la boca se van a ir los bancos", sentenció Lacalle, el candidato del Partido Nacional, en una entrevista con el diario El País.

Hasta ahí todo parecía normal, eran un candidato criticando los dichos de otro, salvo por un detalle. La frase de Mujica nunca existió.

Las supuestas declaraciones nacieron en un artículo de El Faro del Final del Mundo, una columna de humor de La Diaria, donde también se decía que Daisy Tourné, que por aquellos años era la ministra del Interior, se había enojado con Mujica a tal punto de ir a su casa para "pegarle en la boca con un diario enrollado".

Por los pesos pesados que enfrentaba la frase, por lo clave de la instancia electoral y por el tenor de las declaraciones, ese caso de 2009 fue el primer "fake-new" resonante de la política nacional, en la era de internet y las redes sociales de alcance masivo. Mujica ganó las elecciones en segunda vuelta.

“El problema de las 'fake-news' no son tanto el impacto que genera sobre la figura que cae en ella, sino que tienen un correlato que muchas veces la gente no ve. Las personas pueden recibir una noticia falsa pero no reciben la contra-noticia, por lo que se quedan con la equivocada como real”, dijo a ECOS el director de Factum, Eduardo Bottinelli.

Su teoría va en consonancia con un proyecto de investigación del Instituto Tecnológico de Massachusetts, que determinó que en Twitter las noticias falsas viajan más rápido que las reales.

“Manejar las redes sociales es un gran desafío para los militantes y también para los dirigentes políticos. Es muy difícil de aprender a controlar una plataforma que cambia tanto y tan rápido como internet”, agregó Botinelli.

Ese espacio de La Diaria -con declaraciones disparatadas atribuidas a gente que nunca las hizo- logró que muchos actores políticos mordieran el anzuelo.

Así ocurrió con uno uno de los casos más recientes, las supuestas declaraciones del sirio Jihad DIyab. "Ex preso de Guantánamo pedirá asilo en el extranjero para huir de la ‘crisis de estupidez generalizada' en Uruguay", dice el título de la columna que fue publicada en 2016.

"Si me quedo en Uruguay tengo miedo de volverme un estúpido, como evidentemente les ocurrió a las personas de aquí, porque uno camina por las calles y ve edificios, puentes y otras cosas que jamás podrían haber sido construidas por personas con el coeficiente intelectual de los uruguayos de hoy por hoy. Supongo que en algún momento fueron inteligentes, pero la caída de un meteorito o algún accidente nuclear diezmó sus neuronas", decía el sirio en la columna de las frases inventadas.

Sin embargo poco le importó al colorado Carlos Ramela, ex asesor de Jorge Batlle durante su presidencia, que escribió "otra que le debemos al Pepe y su canje por naranjas".

Advertido de su error, Ramela pidió disculpas en otro mensaje: "Parece que este artículo es una broma de La Diaria. Lamento y pido disculpas".

Ramela no fue el único colorado en caer en la tentación de publicar algo sin haberlo chequeado.

El senador José Amorín fue noticia en junio de 2017 por publicar un falso formulario de subsidio para las personas trans, que preguntaba entre otras cosas la fecha de la primera vez sexual, la edad, el lugar de residencia y si la persona en cuestión tenía un "apodo de guerra artístico".
José Amorín publicó un formulario del Mides que nunca existió.
José Amorín publicó un formulario del Mides que nunca existió.

Amorín compartió el formulario en las redes sociales sin advertir que era obviamente falso. El documento tenía escrito "Ley N° 7777" cuando la "Ley Integral para Personas Trans" aún estaba en discusión, por lo que no tenía un número asignado. Ese detalle nadie lo comprobó.

Para Bottinelli hay un límite que, aún sin determinar, funciona como barrera de contención. “Creo que pese a la viralización hay un límite asegurado porque las personas que comparten la noticia tienen por lo general menos seguidores que el propio protagonista, por lo que la onda expansiva es muy corta”.

Para el sociólogo Leonardo Mendiondo, las redes se volvieron un arma de doble filo. “Son un boliche mediático donde se dicen cosas que antes se decían en un bar o en una reunión de amigos. Como contrapartida, cualquiera dice cualquier cosa”.

En el rosario de "fake-news" el Partido Nacional lleva la delantera. Así como Jorge Gandini utilizó una foto de una carretera de Brasil para criticar la gestión del ministerio de Transporte y Obras Públicas, Ana Lía Piñeyrúa publicó una imagen donde se puede ver a un joven Tabaré Vázquez en la asunción de Juan María Bordaberry.

"¡Pica! Nuestro presidente en la foto. ¡Quién diría!", escribió la dirigente nacionalista en Twitter. Sin embargo la foto fue un montaje evidente, dado que Vázquez nunca participó del acto ni aparece en la foto original. Advertida por la reacción de sus seguidores, Piñeyrúa borró el mensaje.

"En la política lo importante es que hablen de uno, no importa si bien o mal. Como el mapa está tan dividido siempre hay gente dispuesta a apoyarte, por consiguiente lo que importa es generar repercusión. En las redes sociales no hay medias tintas, o sos un genio o sos un imbécil. Los políticos tienen que aprender a recibir golpes", agregó Mendiondo.

El periodista, docente y magíster en comunicación Gustavo Gallino Font, dijo a este portal que hay herramientas para prevenir estas prácticas. “Hay herramientas básicas como poner en contexto la información o analizar lo que te llega, porque los actores políticos tienen un grupo de personas allegadas y militantes que los pueden inducir al error. El discurso y la disputa pública se mezclan, por eso es necesario rastrear cada información que se publica ante imágenes que puedan ser adulteradas de forma maliciosa y aplicar también criterio y sentido común”.

El último gran ejemplo lo protagonizó Graciela Bianchi, quien escribió: "Citaré en forma URGENTE al Consejo Directivo Central, por la “nueva guía” de Educación Sexual". Bianchi había tomado una publicación original del edil de su partido Carlos Branca, que mostraba imágenes sexuales ilustradas de un libro de texto español, según confirmó el Consejo Directivo Central (Codicen).
Graciela Bianchi cuestionó al Codicen por un libro español.
Graciela Bianchi cuestionó al Codicen por un libro español.

El Frente Amplio tampoco está ajeno a las "fake-news". En junio de 2018 la cuenta oficial del partido de gobierno debió borrar un tuit donde se atacaba al líder herrerista Luis Lacalle Pou. "Por supuesto que el que menos tiene muchas veces está más volcado a cometer delitos", decía el senador blanco en un video editado.

En la edición del material no se respetó la idea central de Lacalle Pou por lo que la frase, en este caso, queda fuera de contexto. "Pero también le digo una cosa: los delincuentes más famosos del mundo son multimillonarios, no son los pobres, así que a no creer que la pobreza es sinónimo de delincuencia", decía el discurso original. Sin embargo esa parte fue editada para dejarlo en ridículo.

El Frente Amplio pidió disculpas mediante un comunicado. "En el día de ayer se ha cometido un error al postear un tuit referido a una declaración del senador Lacalle Pou, en la cuenta oficial del FA, con la intención de hacerlo personal, por parte de una de las personas que manejan esta cuenta", publicó el partido de gobierno, quien aclaró que la persona involucrada desconocía que el vídeo estaba editado.