Vivienda Popular: sin recursos, “inaplicable” y aprobado como “señal”

Por: Fabian Cambiaso
Publicado: 14/03/2018 00:23
Vivienda Popular: sin recursos, “inaplicable” y aprobado como “señal”
ECOS

La disidencia de Darío Pérez ambientó la derrota parlamentaria del oficialismo, que admitió problemas de déficit habitacional.

El diputado Eduardo Rubio, único representante parlamentario de la Unidad Popular, logró en la noche de este martes su objetivo.

Gracias al apoyo del resto de la oposición y al voto del frentramplista Darío Pérez, que quebró la unidad de su bancada, logró hacer aprobar por primera vez uno de sus proyectos de ley.

Se trata del “Plan Nacional de Vivienda Popular”, una iniciativa destinada, según lo recalcó, en facilitar el acceso a una solución habitacional a los sectores de medianos y bajo recursos desamparados por los programas oficiales.

Se trató de una debate atípico desde el retorno a la democracia, protagonizado por dos sectores que, a su modo, reivindican su condición de izquierda y que dejaron en un segundo plano a los partidos tradicionales que, en líneas generales discrepaban con muchos aspectos del proyecto al que votaron como forma, dijeron, de enviar una señal.

Rubio sostuvo en sala que su iniciativa pretende llenar un vacío en las alternativas actualmente existentes, con el objetivo de cumplir con el precepto constitucional de proporcionar viviendas dignas y duraderas a la población.

"El Estado debe recuperar el papel de inversor fundamental en la construcción de soluciones habitacionales", sostuvo.

Desde el Frente Amplio las críticas fueron extremadamente duras hacia un proyecto que "juega con la ilusión de la gente", según declaró el diputado Edgardo Rodríguez (MPP). "Cuando se habla de titulares emotivos, se juega con las necesidades de la población", afirmó.

Es que la gran objeción del oficialismo hacia el proyecto de Rubio era su falta de financiamiento. En todo el articulado, no se especificaba de dónde saldrían los recursos para aplicar el plan encomendado al Estado.

Pero esa argumentación obligó a su vez al Frente Amplio a admitir que fueron escasos los fondos destinados a vivienda en los últimos gobiernos, que hoy suponen apenas el 0,4% del presupuesto. Y si algo logró el diputado de Unidad Popular es poner sobre la mesa el grave problema que atraviesa el país en materia habitacional, que hoy alcanza a las 80 mil unidades según cifras oficiales.

"Denme más plata y hago más viviendas" había dicho, lisa y llanamente, la ministra Eneida De León en la reunión que el lunes mantuvo con la bancada.

Así fue admitido a su vez por el diputado Alejandro Sánchez, que cuestionó la actitud de Rubio. "Lo reconocemos públicamente, los recursos no son suficientes", dijo. "Pero sin plata, cualquiera propone cualquier cosa".

El legislador emepepista apuntó a su vez contra el resto de la oposición, a la que señaló por apoyar el proyecto de Unidad Popular con un solo objetivo. "Tratar de arrinconar al Frente Amplio como insensible ante los problemas que sufren tantos compatriotas", sostuvo.

Sánchez ratificó que el oficialismo hará los máximos esfuerzos para lograr mayores recursos en la próxima Rendición de Cuentas. Pero fue más allá y, en nombre de su sector, llamó a rediscutir el "derecho de propiedad" en lo relativo a la vivienda, y el hecho que muchas familias tengan que destinar más de un salario por mes a procurarse una solución.

El diputado apuntó contra "los que especulan" y habló de gravar a aquellos propietarios que, con ese fin, mantienen viviendas deshabitadas.

Sánchez reconoció que hay un "montón" de gente que tiene dificultades para el acceso a una solución habitacional al no tener capacidad de ahorro, pero insistió sobre el problema que plantea el proyecto de Rubio. "Ni Mandrake puede arreglar nada sin recursos", advirtió. "Hay que dejar claro que, aunque este proyecto se apruebe, no se levantará ni un bloque".

La exposición más esperada era la de Darío Pérez, que admitió votar este proyecto sin convencimiento pero con "premeditación y alevosía", para "cuestionar a un sistema que deja tirada por el camino a tanta gente".

El conductor de la Liga Federal admitió que la falta de financiamiento previsto hará muy difícil su aplicación. Un concepto en el que, salvo su autor, todos los legisladores presentes coincidieron.

De todas formas, Pérez afirmó que lo apoyaba para el Parlamento "hable del problema, para lograr luego una solución".

Propuso en ese sentido un pacto político y social, a través de la creación de un fideicomiso para la creación de un "verdadero" Fondo Nacional de Vivienda.

Según su visión, el Frente Amplio fue incapaz, en tres gobiernos, de romper con el paradigma de las políticas de vivienda. "Se hace más de lo mismo para tener el mismo resultado", sostuvo. "Lo aplicado no le hace ni mella a los problemas habitacionales", dijo.

Pérez, que está sometido actualmente al Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio por haber desconocido varios mandatos imperativos, reconoció que su actitud le traerá consecuencias. "Pero a esta altura, ni me va ni me viene".

Sin nombrarlo, el diputado aprovechó su postura sobre el tema para disparar, una vez más, sobre el equipo económico. "Ser de izquierda significa cuestionar al sistema, mostrar verdades ocultas y no aceptar lo establecido, y ser capaz de generar justicia en su sentido amplio", expresó.

Pérez llamó a romper los paradigmas de "fuertes intereses y grupos de presión, que no dejan surgir nuevos sistemas alternativos de construcción".

El Frente Amplio promovió, sin éxito, que el proyecto retornara a la Comisión de Vivienda de Representantes para discutir ajustes que le permitieran, eventualmente, acompañar la iniciativa.

De todas formas, se trató de una victoria parcial para Rubio. Su idea deberá discutirse ahora en el Senado, donde el oficialismo mantiene una férrea mayoría que, como mínimo, se negará a considerar el plan.