ASSE: un organismo con un triste récord de remociones para el Frente

Publicado: 14/02/2018 18:29
ASSE: un organismo con un triste récord de remociones para el Frente
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Desde su creación en 2007, todos los titulares designados originalmente para presidir el organismo terminaron destituidos o renunciaron.

Más allá del detonante particular, la fulminante destitución, este miércoles, de los tres directores políticos de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) que significó la salida de Susana Muñiz dejó el desnudo los problemas históricos de gestión que siempre hubo en ese organismo. Y terminó por revelar una situación que parece condenada a repetirse.

Desde su propia fundación, en el primer gobierno del Frente Amplio, todas las personas que fueron designadas originalmente para ocupar su presidencia fueron destituidas.

ASSE es un organismo creado en julio de 2007 como un órgano descentralizado en el marco de la entonces flamante Reforma de la Salud, sustituyendo a un servicio desconcentrado que funcionaba desde 1987 con el mismo nombre.

Lo cierto es que el cargo de presidente generó siempre fuertes disputas a la interna del Frente Amplio y fue escenario de un campo de batalla entre los socialistas, comunistas y el Movimiento de Participación Popular.

El primero en encabezar el directorio fue Baltasar Aguilar, un médico vinculado al PS, que asumió luego de su creación. Duró allí poco más de un año. En octubre de 2008 debió renunciar ya que, al mismo tiempo que ocupaba esa cargo, era propietario de la Asociación Médica de San José, una cooperativa maragata. Una situación prohibida por la normativa de la Junta Nacional de Salud.

Aguilar retomó su profesión de cardiólogo clínico. Curiosamente, poco tiempo después se convirtió en uno de los directivos del gremio de las mutualistas privadas, enfrentadas fuertemente con el gobierno en torno a la política sanitaria.

Su mandato fue completado por Félix González, que hasta ese momento ocupaba la Dirección de Desarrollo Social de la Intendencia de Montevideo.

El segundo gobierno del Frente Amplio vería la llegada de Mario Córdoba a la presidencia de ASSE. De estilo campechano y vinculado al MPP, llegó desde Paysandú para asumir su cargo a pedido expreso del presidente José Mujica, que lo calificó como "el poeta de la Medicina".

Al igual que Aguilar, su permanencia en el organismo fue corta. En agosto de 2011 fue removido en medio de un escándalo político. El paso al costado venía siendo reclamado desde hace meses por la oposición e incluso por algunos sectores del Frente Amplio ante lo que se consideraba su inacción por la "emergencia sanitaria" que esa época debió declarar el gobierno.

La gota que colmó el vaso estuvo relacionada con la Rendición de Cuentas. El Poder Ejecutivo había emitido un lineamiento claro. El mensaje presupuestal debía contener "gasto cero". Sin embargo, Córdoba se despachó con un pedido de $ 2400 millones, a los efectos de contratar a más de mil funcionarios.

Su vicepresidente, Ángel Peñaloza, resistió pocos meses más y fue víctima de la puja política en el oficialismo. En enero de 2012 fue destituido por Mujica, que nombró en su lugar a Eduardo González. Apodado "El Yesero", era integrante del MPP.

Vinculado al Partido Socialista, la gestión de Peñaloza fue respaldada por ese sector que adjudicó su remoción a razones estrictamente políticas.

El lugar de Córdoba al frente de ASSE fue ocupado por Beatriz Silva hasta el final del período. La jerarca fue protagonista de un caso particular.

En marzo de 2015 había sido designada para encabezar la Dirección General de Secretaría del Ministerio de Salud Pública en el segundo gobierno de Tabaré Vázquez. El propio mandatario terminó anulando el nombramiento antes de tomar posesión, debido a la voluntad de Silva de autorizar el pase en comisión al ministerio de seis adjuntas que trabajaban con ella en ASSE.

Radiado para siempre


El pasado período fue escenario además de la primera, y hasta el momento, única remoción de un director social de un organismo público.

Alfredo Silva, que ocupaba desde 2010 la titularidad de la representación de los trabajadores en el directorio de ASSE, fue destituido en 2015. En junio del año anterior había sido procesado sin prisión por "conjuncion de interés público y privado" en el marco de una maniobra de sobrefacturaciones a través de Buena Estrella, una cooperativa patrocinada por la Federación de Funcionarios de Salud Pública que se encargaba de la limpieza en el Hospital Maciel.