Dos intentos fallidos para comprar la Estación Ancap de San Luis

Publicado: 14/01/2018 08:45
Dos intentos fallidos para comprar la Estación Ancap de San Luis

En dos oportunidades, deslizó el presidente de Unvenu, Daniel Añón, intentaron comprar esta estación que está abandonada desde el año pasado

En la estación de servicio Ancap de San Luis hay un cartel escrito a mano en cada surtidor que indica la ausencia de combustibles. Se trata de una estación estratégica en la Ruta Interbalnearia, generalmente colmada de vehículos durante la temporada, y que no funciona desde hace 17 días. Parece abandonada, pero los trabajadores siguen allí. Quedaron varados porque los dueños dejaron de comprar combustible y se alejaron de la zona.

Esta estación es, junto con otras, parte de un grupo empresarial que está atravesando problemas financieros, informó La Diaria este viernes. Luis Varela y su socio Guillermo Varela tienen 10 estaciones; algunas de ellas, como la de San Luis o la de Cerro Pelado, dejaron de funcionar. "Esa firma tenía muchas estaciones. Se pelearon entre los parientes y las que quedaron tienen problemas", dijo a ECOS el presidente de la Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu), Daniel Añón.

En dos oportunidades, deslizó Añón, intentaron comprar estas estaciones pero los negocios se cayeron. Ducsa, sociedad anónima de capital estatal, solo opera las estaciones de Solano Antuña y la rambla (Pocitos) y la más cercana al Aeropuerto Internacional de Carrasco. El resto están en manos de privados que deben cumplir con ciertos requisitos para ser parte de la red de estaciones Ancap.

El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social está al tanto de la situación de los trabajadores de la estación de servicio del balneario San Luis, que además de no estar trabajando dejaron de percibir sus salarios luego de que el propietario del comercio abandonara la estación, informó Montevideo Portal el miércoles pasado.

Los trabajadores hicieron la denuncia en el ministerio. "Hace 15 días que no tenemos combustible, y durante esos días nunca apareció nadie. Cuando llegó el momento de pagar los sueldos siguieron sin aparecer el encargado, el dueño, el gerente. Ni papel higiénico ni agua, nada queda", decía a La Diaria la delegada de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (UNTMRA) de la estación, Gabriela Martínez.