Periodista uruguayo continúa detenido e incomunicado en Venezuela

Publicado: 20/04/2017 11:40 | Actualizado:
Periodista uruguayo continúa detenido e incomunicado en Venezuela
Facebook de S. Pérez

Sigue sin haber noticias de Sebastián Pérez, retenido en Caracas por ejercer su profesión hace ya cuatro días.

“La preocupación que tenemos es enorme, y más con las informaciones inquietantes que llegan todo el tiempo de Caracas”, dijo el padre de Sebastián Pérez Pezzani, el periodista franco-uruguayo detenido en Caracas.

Carlos Pérez reconoció estar “acostumbrado” a temer por su hijo, pues desde hace años Sebastián realiza trabajos de campo en “zonas conflictivas, donde siempre hay problemas, como en la frontera de Colombia y Venezuela, distintas zonas de Bolivia, México…".

El pasado martes 11 de abril, Sebastián fue detenido en Caracas, junto a su compañero, Didier Barral, ambos corresponsales de la agencia periodística Capa.

Su padre y sus hermanos, residentes en Uruguay, aún no escucharon su voz, y viven en vilo constante estas horas.

"Siempre estamos preocupados –contó Carlos–, por el tipo de periodismo que hace desde hace tiempo; pero nunca lo estuvimos tanto como ahora”.

Los periodistas han permanecido incomunicados, a disposición del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, quien está investigando los archivos audiovisuales con que regresaban a París. Sus familiares no saben nada, y están a la espera de que la cancillería francesa –quien lleva adelante las negociaciones, debido a que tiene ciudadanía de ese país– les comunique la evolución de las gestiones diplomáticas para liberarlos.

La única llamada que pudo realizar hasta el momento fue a sus hijas, que viven en París, notificando escuetamente que sería apresado en Venezuela hasta nuevo aviso.

Sebastián (45) vivió en Uruguay hasta sus siete años, cuando debió mudarse a Francia junto a madre, Lyliam Pezzan, perseguida por motivos políticos durante la dictadura militar.

En París culminó sus estudios secundarios, y luego se especializó como cineasta. Está casado y es padre de dos hijas, de nueve y once años.

Trabajó como freelancer durante muchos años, vendiendo sus trabajos a distintos canales de televisión franceses, hasta que comenzó a trabajar para Capa, para quien elabora documentales de investigación.