Un uruguayo entre las Farc y el gobierno colombiano

Por: Anabella Aparicio
Publicado: 29/08/2016 14:16
Un uruguayo entre las Farc y el gobierno colombiano
EFE, Christian Escobar.
Familias indígenas que viven en un de los 23 puntos de concentración de la guerrilla, en la zona rural de Cauca.

Rosende es el jefe de gabinete de ONU que monitorea el proceso de paz. Dijo que hay mucha expectativa y armas incautadas serán monumentos

En los primeros minutos del 29 de agosto, el presidente de Colombia Juan Manuel Santos proclamó en su cuenta de Twitter: “se acabó la guerra con las Farc”.



Mientras, desde La Habana, el líder de la guerrilla, Timoleón Jiménez, alias Timochenko, expresó: “nunca perdimos la esperanza de llegar a este día”.



Ambos mensajes se publicaron tras emitir la orden de cese al fuego de ambos bandos, de cara al inicio de un nuevo proceso que da fin a 52 años de guerra interna.

Ahora empieza el trabajo intenso de unos 500 militares desarmados y 20 civiles de varias partes del mundo, que integran el equipo de Naciones Unidas (ONU) encargado de controlar el proceso de desarme y estabilización en el país.

El uruguayo Raúl Rosende es el jefe de gabinete de esta misión ONU en este país,

En diálogo con ECOS, desde la selva en el sur colombiano, contó cómo se vive esta nueva etapa del país.

“El cambio en la vida de las personas fue muy importante. Plantearse una nueva vida no es sencillo, hay muchas expectativas e interrogantes”, comentó el diplomático.
La reducción de violencia ha sido muy drástica

Miles de colombianos que dedicaban su vida a la guerrilla, hoy deben reinsertarse en la sociedad y aprender a vivir en paz en una comunidad ganándose la vida de otra forma. Algo totalmente desconocido para la gran mayoría.

Rosende comentó que en las zonas de confrontación, “la reducción de violencia ha sido muy drástica. Hubo un efecto muy positivo para la población civil y las condiciones de vida han mejorado enormemente”.

“El proceso de reintegración de los ex guerrilleros es una cosa importante. En un tiempo corto las Farc se van a ubicar y posteriormente van a salir de esas zonas como civiles. Esto implica adaptarse a la vida civil”, agregó.

Pero también está la otra parte de la población, quienes recibirán a estas personas y comenzarán a convivir con ellos.

“Las opiniones son distintas, algunos con expectativas y otros con objeciones, pero eso se verá bien en el plebiscito que se hará el 2 de octubre, si esta semana el Parlamento y el gobierno cumplen con los trámites necesarios".

Allí decidirán si están a favor o en contra del contenido de los acuerdos alcanzados por por ambas partes. Unos 48 millones de colombianos deberán votar por “Si” o “No”.

En caso de triunfar el sufragio negativo, echaría por tierra las negociaciones realizadas en La Habana los últimos años y habría que reorganizar los equipos de negociadores para replantearse los temas acordados.
Por primera vez en la historia el proceso de verificación de paz lo hace ONU, Farc y gobierno

Armas para monumentos

Para el cese definitivo del fuego un elemento importante es el desarme de la guerrilla. Para esto se marcaron 23 zonas y ocho campamentos donde se concentrarán los cerca de 7.200 guerrilleros. Allí entregarán de forma definitiva su armamento.

En este territorio es que la misión de ONU controlará junto al gobierno e integrantes de las Farc, que todo se realice en orden y se cumplan estrictamente las reglas acordadas.

El diplomático resaltó este punto al indicar que “por primera vez en la historia de los procesos de paz, la verificación no la hace solo el organismo internacional, sino que está a cargo de un consejo tripartito lo que da más confianza”.

Allí se hará el relevamiento de las armas entregadas, que luego “serán usadas en monumentos de paz”, comentó Rosende.

“En principio las armas las recibe ONU y se van a trasladar a un depósito. Un cierto número se usará para lo que se estima que sean tres esculturas”, agregó.

Este es uno de los aspectos que se definirá cuando se termine de entregar todo el armamento, así como dónde estarán ubicadas y qué se hará con las restantes.

Rosende dijo que se trata de una “operación complicada y difícil para avanzar por el tema logístico”, debido a las características de algunas zonas montañosas o selváticas.