Chile sorprende a Bolivia: lo demanda en La Haya por el Río Silala

Publicado: 6/06/2016 13:46
Chile sorprende a Bolivia: lo demanda en La Haya por el Río Silala
Canciller de Chile Heraldo Muñoz anunciando la medida ante La Haya.

Se pidió al organismo internacional que defina si el río es un afluente internacional. La acción chilena fue presentada hoy ante el tribunal

Por Jaiden Martínez I Corresponsal en Chile

Chile tomó por sorpresa a Bolivia. “Hemos decidido tomar la iniciativa de pedir a la Corte de La Haya que se pronuncie sobre si el Silala es un río internacional como decimos nosotros", anunció la Presidenta, Michelle Bachelet, en un programa de radio local, este lunes por la mañana.

Su Canciller, Heraldo Muñoz, minutos después de lo anunciado por la mandataria, ofreció detalles de cómo será este nuevo litigio con La Paz. "Chile no puede permitir que Bolivia siga intentando instrumentalizar el derechos internacional y sus instituciones como vehículo de hostigamiento político”, subrayó.

Con esta demanda, Chile decide abrir un nuevo frente jurídico y permitir que La Haya dirima esta disputa que Bolivia creó. “No podemos permanecer pasivo frente a la reiterada conducta del Gobierno de Bolivia de desconocer nuestros derechos", señaló Muñoz.

Además de solicitarle a la Corte que defina si el Silala es un afluente internacional, también defenderán la idea de que tienen derecho a un uso equitativo y razonable de las aguas en conformidad al derecho internacional, y que bajo el estándar de uso equitativo y razonable, tienen derecho al uso que actualmente hacen de las aguas del río.

También le piden al tribunal que Bolivia cumpla con su obligación de tomar todas las medidas adecuadas para prevenir y controlar la contaminación y otras formas de daño a Chile, resultante de sus actividades en las cercanías del río Silala, y que además tienen el deber de cooperar con Chile y notificarle oportunamente las medidas que hayan planificado y que puedan tener un efecto adverso en los recursos hídricos compartidos.

La demanda se manejará en paralelo a la ya interpuesta por Bolivia sobre una salida soberanaal mar. "La manejaremos de manera sobria y profesional, velando siempre por intereses del país”. Muñoz también aseguró que Chile está en condiciones de desarrollar ambas y que los “tiempos judiciales no producirán un traslape”.

La Moneda asegura que tienen todas las condiciones a favor porque Bolivia violó el convenio marco que rige entre ambos países. “La Paz se ha negado sistemáticamente a terminar los estudios técnicos conjuntos y a entregar información a Chile sobre las aguas del Silala, lo que vulnera los principios del derecho internacional contenidos en la Convención de las Naciones Unidas de 1997 sobre el derecho de los usos de los cursos de agua internacionales para fines distintos de la navegación”, aseguró el Canciller Heraldo Muñoz.

El derecho internacional obliga a los países que tienen recursos hídricos compartidos a mantener un trabajo técnico conjunto y mutuo, con el objetivo de tener un levantamiento de información compartido, antes de regular y establecer qué le corresponde a cada Estado.

Los Ex presidentes de Chile, Eduardo Frei, Ricardo Lagos y Sebastián Piñera, a través de un comunicado conjunto, ofrecieron su respaldo al Gobierno ante esta nueva cruzada jurídica.

Sostienen que es válida esta determinación “después de constatar las reiteradas amenazas emitidas por el gobierno de Bolivia”. Creen también que esta acción permitirá poner fin “al clima de incertidumbre que el gobierno de Bolivia ha tratado de crear en torno a recursos y derechos que corresponden a Chile".

La histórica disputa por las aguas del Silala

Según La Paz, se trata de aguas estancas, que fueron canalizadas en 1908 para desviarlas artificialmente a Chile, luego del otorgamiento gratuito de una concesión por 99 años a la empresa The Antofagasta and Bolivia Railway Company Limited (actualmente Empresa de Ferrocarril Antofagasta-La Paz), la que utilizaría el líquido para las calderas de las locomotoras a vapor.

El acuerdo perdió su función o propósito inicial en los años 60 cuando las locomotoras se pasaron al diésel. A partir de entonces se creó un conflicto sobre el uso de esas aguas, su soberanía y las compensaciones económicas por su utilización indebida. Todo esto sin un consenso aparente entre ambos Estados

En 1996, Bolivia puso fin a dicha concesión por considerar que el Silala no era un río internacional, sino que era parte de su territorio. A partir de ese momento, el Gobierno rediseñó sus mapas oficiales y determinó su soberanía sobre ese recurso hídrico. Esta acción provocó que ambos países se cruzaran sendas notas de protestas por considerar que se estaban violando los acuerdos establecidos.

Bolivia asegura que el manantial les pertenece porque son dos extensos bofedales que nacen a unos 4.350 metros de altura, ubicados en el Cantón Quetena Chico, al sureste del Parque Nacional Eduardo Abaroa, en el Departamento de Potosí. Allí, según La Paz, afloran, en medio del desierto, casi un centenar de ojos de agua y manantiales que al unirse conforman un curso de agua de 180 litros por segundo.

Sin embargo, Chile insiste que es un río binacional porque atraviesa a los dos países, al desembocar en los ríos San Pedro de Inacaliri y Loa, en la región de Antofagasta. Se amparan además en el Tratado de Paz de 1904, que fija que las aguas del Silala cruzan ambos territorios. Por esa razón, alegan que no tienen ninguna deuda millonaria con Bolivia.

Este conflicto reapareció en el año 2009, pero no hubo acuerdo entre las partes. Siete años después, vuelve a resucitar. Bolivia insiste que Chile no quiere pagar las deudas millonarias adquiridas por utilizar el agua dulce para sus locomotoras y por desviar artificialmente su curso.

El Gobierno de Chile no niega que se hicieron obras de ingeniería menores para reducir la pérdida de agua por infiltración, pero insiste que eso no altera lo esencial: que se trata de un curso de agua transfronterizo que escurre en forma natural debido a la pendiente del terreno.