Estudiantes chilenos fueron reprimidos por efectivos policiales

Publicado: 5/05/2016 14:48
Estudiantes chilenos fueron reprimidos por efectivos policiales

Se aseguró que la movilización no tenía autorización para llegar hasta el Ministerio de Educación, sólo podía ocupar dos cuadras.

Por Jaiden Martínez I Corresponsal de ECOS en Chile

Este jueves, después de 10 años, la revolución pingüina volvió a las calles para exigir el derecho a una educación gratuita y de calidad. La marcha, como muchos vaticinaban, fue reprimida por los cuerpos de seguridad.

“Fuimos diez mil, pero la intendencia sólo autorizó dos cuadras para marchar y nos reprimió irracionalmente”, así lo denunció José Corona, Vocero de la Coordinadora Nacional de Estudiantes.

Los escolares, que insistían en llegar hasta el Ministerio de Educación, fueron detenidos por una barrera de efectivos policiales, que aseguraron que la movilización no tenía autorización para llegar hasta la sede del organismo, y que además no estaban cumpliendo con la ruta autorizada por la Intendencia de Santiago.

“Esto es una provocación por parte de la Intendencia. Nosotros habíamos dicho que sería pacífico y no nos dejaron avanzar. Queríamos entregarle una carta – petición a la Ministra, Adriana Delpiano “, advirtió Corona.

Con gases lacrimógenas y carros lanza aguas, Carabineros de Chile dispersó la manifestación, mientras los estudiantes respondían con palos y piedras. La furia policial provocó el arresto de varios manifestantes, que decidieron plantarse ante la autoridad que les prohibía el paso.

“¡Su represión no acabará con las ganas de cambiar nuestra educación!”, gritaba Dante Vera, Coordinador Nacional de la CONES.

“Este aire es irrespirable, pero aun así todos los padres acompañamos a nuestros hijos por el derecho a la educación”, aseguraba uno de los representantes presente en la movilización.

La marcha -que nunca comenzó- es la primera de varias actividades que piensa promover la Coordinadora Nacional de Estudiantes, y que estaba respaldada por el Colegio de Profesores.

La manifestación de este jueves representaba el retorno a las calles de aquella emblemática Revolución Pingüina del año 2006. Hace 10 años, más de cien mil estudiantes secundarios de todo el país, paralizaron al país para exigirle al Ex Presidente Sebastián Piñera, modificaciones urgentes al sistema educativo impuesto por la Dictadura de Augusto Pinochet.

“Los estudiantes la tenemos clara: Es momento de reformas profundas en materia de educación. Nuestras demandas siguen vigentes y por eso hemos vuelto a las calles”, señalaba José Corona.

Sus demandas siguen siendo las mismas: gratuidad universal en la educación superior y mejoras en la infraestructura y equipamiento de los colegios públicos. Tienen además serios cuestionamientos a la Reforma Educativa promovida por el Gobierno de Michelle Bachelet.

“Es urgente una reforma que garantice democracia y la participación de estudiantes en la toma de decisiones. La Reforma actual no cambia el modelo privatizador, sino que lo mantiene”, señalaba Marcial Andrés Lara, estudiante de Ingeniería Civil de la Universidad Santiago de Chile.

Estudiar en Chile tiene grandes implicaciones económicas. Mucho más para quienes les ha tocado enfrentar la educación, luego de la instauración de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), las familias chilenas destinan el 65% de sus ingresos para financiar la formación de sus hijos. El Estado, de acuerdo al organismo, continúa figurando entre los que menos invierten, situándose muy lejos del 70% de gasto público que registra el promedio de la OCDE.

El próximo 31 de mayo los estudiantes tomarán nuevamente las calles. “Los actores de la educación estamos unidos por más y mejor educación pública para Chile. El Gobierno tiene que escuchar”, manifestaba José Corona en medio de la impotencia que tenía por el fallido intento de movilizarse este jueves.