#Reaparece CFK: "Si la tocan a Cristina, el lío que se va a armar"

Publicado: 11/04/2016 23:00 | Actualizado:

Con cánticos, miles de personas aguardaron a la expresidenta en el aeropuerto y en las afueras de su apartamento de la calle Juncal.

Dijo estar tranquila cuando salió desde Río Gallegos hacia la capital donde el miércoles deberá ir a Tribunales por una causa que se investiga referente al Banco Central.

La expresidenta argentina arribó sobre las 22 horas a la capital argentina y fue recibida por multitudes tanto en el aeropuerto como en las afueras de su apartamento de la calle Juncal, donde también la aguardaba su hija Florencia.

Muy emocionada frente a las demostraciones de los militantes, Cristina no hizo caso a la seguridad y se acercó a saludar a todos en el Aeropuerto.

Con cánticos como "Si la tocan a Cristina, el kilombo que se va a armar", entre otros, la exmandataria se tomó su tiempo para dar besos y abrazos, y hacer el signo de la V con los dedos.

También en redes sociales, la bienvenida fue tal que el hashtag #Reaparece CFC se convirtió rápidamente en tendencia.

"El miércoles (cuando tenga que ir a declarar) va a ser una expresión multitudinaria del pueblo. Vamos a estar en 200.000 argentinos movilizados", pronosticó Fernando Espinosa, titular del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, al canal C5N.

Semana agitada para la presidenta

En apenas cuatro meses, el kirchnerismo pasó de controlar el sillón presidencial de Argentina a ubicarse en el banquillo de los acusados, con varios exjerarcas y la propia Cristina Fernández citados a pasar por los tribunales esta semana.

El pedido del fiscal federal Guillermo Marijuan para investigar a Fernández, en un caso por presunto lavando de dinero, reavivó ayer la polémica en Argentina, tras doce años de gobierno del kirchnerismo plagados de denuncias por supuesta corrupción.

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La acusación de Marijuan cerró una semana marcada por la investigación contra el empresario Lázaro Báez, estrecho colaborador del fallecido expresidente argentino Néstor Kirchner y principal adjudicatario de obra pública en la sureña provincia de Santa Cruz, bastión de la corriente kirchnerista, que a pesar de haber perdido el Gobierno de la Nación tiene mayoría en las cámaras, e incluso cuenta con quórum propio en el Senado.

Surgida a partir de un informe periodístico hace casi tres años, la causa contra Báez, acusado de integrar una presunta red de lavado de dinero, tomó impulso el mes pasado tras la difusión de un vídeo que muestra al empresario contando miles de dólares en una financiera.

Video I Después del escándalo de La Rosadita más pruebas de la Ruta K

Sin fueros especiales y alejada de la escena política, Fernández también está acusada por presunto enriquecimiento ilícito en una causa donde se investiga si la expresidenta ocultó parte de su patrimonio y no incluyó la totalidad de sus depósitos bancarios en sus declaraciones juradas.

Además, la Justicia quiere saber si un hotel de lujo de la Patagonia, controlado por la empresa Hotesur de la que Fernández es accionista, fue un alojamiento "fantasma" usado por el matrimonio Kirchner para hacer presuntamente negocios irregulares junto a Báez.

Precisamente, una diputada de centroizquierda pedirá mañana, lunes, a la Justicia que unifique la causa Hotesur con la investigación por presunto lavado de dinero.

La acusación del fiscal Marijuan contra Fernández se produjo apenas cuatro días antes de que la exmandataria tenga que presentarse ante la Justicia para declarar en una causa por presuntas irregularidades en el Banco Central durante su último Gobierno.

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La expresidenta declarará el próximo miércoles ante el juez Claudio Bonadío, quien investiga si, mediante contratos de futuros de dólar celebrados durante el mandato de Fernández, el Banco Central pactó ventas por debajo del precio establecido en la Bolsa de Nueva York y ocasionó una pérdida millonaria a las arcas públicas.

Las agrupaciones kirchneristas se han dado cita para acompañar a Fernández y organizan una marcha a las puertas de los tribunales en apoyo a la exmandataria.

Otros imputados

En los años de administración kirchnerista, la sombra de la corrupción también ha marcado los casos del exvicepresidente Amado Boudou (2011-2015), procesado por la presunta compra irregular de una imprenta de papel moneda, supuesto cohecho y por falsificación de documentos públicos.

El exministro De Vido (2003-2015), uno de los hombres más fuertes de los gobiernos kirchneristas, también fue acusado ayer por el fiscal Marijuan en la causa Báez.

En otro caso, De Vido deberá presentarse frente a la Justicia, que busca determinar su responsabilidad en el choque de un tren que dejó 51 muertos y unos 700 heridos en 2012.

En ese momento, la Secretaría de Transporte estaba aún bajo la órbita de De Vido y, tras el incidente, Fernández decidió pasarla a otro ministerio.

Las presuntas irregularidades en la Secretaría de Transporte durante el kirchnerismo también provocaron, en los últimos días, la detención del exsecretario de Transporte de La Nación Ricardo Jaime (2003-2008), que dependía directamente del ex ministro De Vido.

Jaime está acusado de causar presuntamente un perjuicio al Estado argentino por los millones de euros pagados en una compra en 2005 de trenes a la empresa portuguesa "Caminhos de Ferro Portugueses" (actualmente "Comboios de Portugal"), y a las españolas Renfe y Feve (actualmente integrada en la primera).

En el centro de la denuncia contra Jaime aparece una empresa argentina contratada por la Secretaría de Transporte, que presuntamente se llevó una importante suma de dinero como comisión por brindar asistencia técnica al Estado en la compra de esos trenes, que finalmente no fueron utilizados ni como repuestos, según la documentación judicial sobre el caso.

A la larga lista puede añadirse en los próximos días la reactivación de una causa por supuestos sobreprecios en obras de gasoductos en las que intervino la empresa sueca Skanska con la financiación de un fideicomiso administrado por el estatal Banco de la Nación Argentina.

La Corte Suprema reabrió el caso el año pasado, cuando ordenó revisar el valor como prueba de una grabación donde se reconoce el pago de sobornos a funcionarios.

Paradójicamente, 'Skanska' fue, en 2005, el primer caso de presunta corrupción del que se tuvo conocimiento durante el kirchnerismo.