Gualeguaychú aporta más contaminantes que UPM al río Uruguay

Publicado: 2/11/2016 09:39 | Actualizado:
Gualeguaychú aporta más contaminantes que UPM al río Uruguay

Muestras tomadas para el estudio de impacto ambiental muestra más componentes en el cauce entrerriano.

Se encontró contaminación de hierro, aceites y grasas, oxígeno disuelto, fenoles, cobre, cromo, níquel y PCBs en el Río Uruguay, a pocos metros de la pastera de UPM en Fray Bentos.

Este resultado es parte de un informe que supera las 400 páginas y aporta los resultados de muestras tomadas para el estudio de impacto ambiental. El equipo de científicos analizó agua recolectada en 32 puntos del Río Uruguay, en el tramo comprendido entre el balneario Las Cañas y Nuevo Berlín, en Río Negro.

"Podemos afirmar que el río Gualeguaychú aporta más contaminantes que la planta y la frecuencia en que esos aportes ocurren es muy superior a cuando ocurren en la planta", dijo a ECOS el profesor adjunto del la Facultad de Química Eleuterio Umpiérrez.

A su vez, afirmó que "el río Uruguay está razonablemente bien pero no está del todo bien como uno desearía. Hay que mirar el vaso medio lleno". También consideró que el informe muestra que los efluentes del cauce entrerriano deberían ser tratados antes de vertirlos al agua para evitar la contaminación.

De todas formas, a su criterio hay que seguir monitoreando a la pastera y del lado argentino se deberían tomar medidas pertinentes para que sus aportes cumplan con requisitos de Comisión Administradora del Río Uruguay (Caru).

El texto del informe, publicado hoy por las Cancillerías de Argentina y Uruguay, indica que hierro, aceites y grasas se detectaron en mayores ocasiones, en cantidades superiores a los límites permitidos para evitar la contaminación del cauce.

También se incorporaron estudios sobre los niveles de contaminación de los efluentes de la pastera, y por otra parte los resultados de muestras similares en la desembocadura que tiene el río Gualeguaychú en el Uruguay.

En el caso de UPM, los efluentes del proceso industrial y descargas de las piletas de pluviales en la planta presentaron niveles superiores a los permitidos de: presencia de aceites y grasas, temperatura de los efluentes (superiores a los 37ºC), sólidos y pH.

En el caso de los sólidos retenibles por rejas de 10 milímetros, que se colocan en las tuberías por donde salen los desechos para evitar que estos materiales vayan al agua, el problema se solucionó en 2014 y no se volvió a detectar nuevos eventos, según el informe.

Mientras que la presencia de aceites y grasas se detectó en una de las 50 muestras tomadas en 4 años. Situación similar se registró en el caso del pH. Mientras que el tema de la temperatura fue en dos ocasiones de igual período.

A su vez, se señala que en el caso del fósforo detectado en agua, en tres ocasiones “la carga diaria media resultó superior al valor establecido por la normativa como máximo permitido”.

Umpiérrez interpretó que de estos elementos, los más delicados y significan una alerta por la toxicidad que aportan al agua son el cromo, fenoles, aceites y grasas, el níquel y PCBs. “Son parámetros que afectan la calidad del agua y hay que tener bajo control”, expresó.

Mientras que en el caso del hierro, al generar mal sabor y olor a caño en el agua, se detecta y rechaza de antemano evitando afecciones.

También explicó que el nivel de afectación a la salud de la población, depende de la cantidad que se encuentre en el agua de cada uno. Así como la situación puede haber cambiado ya que los datos son de hace varios años y el río es muy dinámico y su caudal cambia con gran frecuencia.

Gualeguaychú es otra historia

En el estudio de muestras tomadas en la desembocadura del río Gualeguaychú al Uruguay, el informe señala que se detectaron por encima de los valores permitidos la presencia de: aluminio (en 39 de las 39 muestras estudiadas), amonio (en 35 de los 50 resultados válidos), berilio (en 37 de las 39 muestras), hierro (en 50 de 50), fenol o ácido carbónico (14 de 50), hidrocarburos del petróleo (8 de 48), manganeso y níquel (7 de 50), cadmio y atrazina (2 de 50) e hidrocarburos (1 de 38).

En ambos casos, se señala que además de los controles de rigor se incorporó el monitoreo de “varios metales, plaguicidas y otros parámetros de calidad de aguas relevantes para evaluar la condición de un cuerpo de agua como el río Gualeguaychú”.

De todas formas, en ambos cauces analizados se señala que hay otro grupo de componentes que fueron encontrados en el agua en niveles por debajo de los permitidos, lo que sugiere que no se consideran contaminantes.

Metodología

Los resultados publicados hoy fueron obtenidos en 50 campañas de monitoreo de los efluentes de UPM y la desembocadura del río entrerriano. Se tomaron entre junio del 2011 y julio de 2015. Mientras que otros 32 controles en el río Uruguay se hicieron entre septiembre de 2012 y abril de 2015.

“Los análisis fueron realizados mayormente en laboratorios canadienses debidamente acreditados en parámetros de calidad de aguas y efluentes, y algunos (por razones de tiempo de conservación de las muestras) otros fueron en laboratorios argentinos y uruguayos”, según indica el informe.

Mejora en las relaciones

Una “relación bilateral madura” permitió el avance en el trabajo conjunto para este tema y la facilitación al acceso de información así como la publicación de datos transparentes, indica el comunicado.

A su vez, se informó que en diciembre comenzará a trabajar el laboratorio binacional que realizará estudios de impacto ambiental del agua y el aire en los cerca de 500 kilómetros compartidos del río Uruguay, tal como lo anunciaron días atrás los presidentes Tabaré Vázquez y Mauricio Macri.

Mientras que se adelantó que la Comisión Administradora del Río Uruguay comenzó a trabajar en la actualización de su normativa interna para “la armonización de los estándares sobre el aprovechamiento y uso” del cauce de agua.