UPM y la "insustentable levedad" de la planta de Paso de los Toros

Publicado: 17/04/2018 06:52
UPM y la "insustentable levedad" de la planta de Paso de los Toros
OAU
Lago Rincón del Bonete frente a San Gregorio, abril de 2018

Informe ambientalista advirtió que la única manera de garantizarle el flujo mínimo de agua es a través de la Represa Rincón del Bonete.

La Dirección Nacional de Medio Ambiente divulgó a fines de marzo la comunicación del Proyecto de Planta de Celulosa Paso de los Toros, elaborado por la multinacional UPM, a los efectos de obtener la Viabilidad Ambiental de Localización (VAL) en la zona donde definió instalar su segundo emprendimiento en Uruguay.

El informe permitió acceder, por primera vez, a datos oficiales sobre las características del proyecto.

Una de las principales cuestiones que llaman la atención es la “disparidad” entre las cifras que previamente habían sido anunciadas por el gobierno, los números reflejados en el memorándum de entendimiento firmado posteriormente y los datos del informe presentado por la Dinama.

Así lo indicó un trabajo elaborado por el Observatorio del Agua en el Uruguay, una organización ambientalista cuyo objetivo es “reunir información, análisis, legislación e investigación científica” sobre los recursos hídricos nacionales, para “contribuir a la defensa de los derechos humanos vinculados al agua y a la vida, plasmados en la Constitución”.

Según el informe, titulado la “insustentable levedad de la planta de UPM 2” y elaborado por el periodista especializado en temas ambientales Victor Bacchetta, el dato más relevante a considerar gira en torno al monto de inversión que harían la multinacional y el Estado uruguayo.

Para la comparación, se basa en lo afirmado en una conferencia de prensa el 15 de julio de 2016, cuando el presidente Tabaré Vázquez dijo que esperaba colocar la piedra fundamental de la nueva planta en el segundo semestre de este año.

En ese entonces, el mandatario aseguró que la empresa iba a destinar US$ 4000 millones para el emprendimiento, con otros US$ 1000 millones como contraparte a nivel local.

Por su parte y al anunciar la firma del contrato con UPM, en noviembre del año pasado, el director de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, y el prosecretario de Presidencia, Juan Andrés Roballo, afirmaban que las inversiones que darían lugar a las autorizaciones de la zona franca para el proyecto serían de aproximadamente 2000 millones de euros, equivalentes a US$ 2500 millones.

Pero, según el Observatorio, si se suma la compra de energía producida por la planta que UTE estará obligada a adquirir según el contrato, la construcción del Ferrocarril Central, el viaducto de ingreso al puerto de Montevideo y el nuevo puerto pesquero en Capurro para dejarle el muelle actual a la empresa, la inversión quedaría reducida a US$ 1850 millones.

Otro aspecto clave de la justificación oficial del proyecto, dice el informe, gira en torno a las fuentes de trabajo a crearse. En ese marco, se cita lo afirmado por el ministro de Economía, Danilo Astori. “El esfuerzo será enorme, pero la planta significa 8000 puestos de trabajo”, habia dicho el jerarca al firmarse el contrato.

De todas formas, las estimaciones preliminares de la propia UPM en su estudio son mucho más modestas. Serán, según la firma, un promedio de 3000 empleos, con picos de 5000 durante la construcción de la planta, relacionados con la actividad primaria, industrial y logística.

Además, más allá de los dos o tres años que lleve ese proceso, las cifras en la etapa de operación son incluso menores.

La comunicación de la empresa para la obtención del VAL subraya que “el área ya disponible para el abastecimiento de la planta es del orden de las 180.000 a las 220 mil hectáreas”. Así, el área de nuevas plantaciones deberá aumentar entre 60 y 90 mil hectáreas en un período de diez años.

Se agrega asimismo que “durante la operación de la planta, se tendrán entre 400 y 500 empleos directos de tiempo completo, incluyendo a trabajadores itinerantes, en los tres turnos”.

Para Bacchetta, este dato no debería ser novedad. “Fray Bentos y Conchillas conocen la realidad del empleo actual de UPM y Montes del Plata”, afirmó. “Es una manipulación de cifras con fines propagandísticos, que ha sido habitual en la presentación de estas ‘grandes inversiones’”. El especialista aseguró que estas “manipulaciones” siguen con otros datos del proyecto.

Los efluentes y un problema inmediato

Según la comunicación del proyecto de UPM, la eventual planta de Paso de los Todos produciría 2,1 millones de toneladas anuales de celulosa, con la posibilidad de incrementar esa cifra 11% en el futuro.

Inicialmente, extraería del río Negro unos 125 millones de metros cúbicos y devolvería 106,5 millones de efluentes, tratados para cumplir con la normativa vigente.

Bacchetta citó al ecologista Eduardo Gudynas, que en el programa Rompkbzas de radio El Espectador había hecho un cálculo particular.

Tomando en cuenta que, según OSE, el promedio de consumo de agua en Uruguay es de 130 litros por persona por año, la demanda de la nueva planta de UPM sería equivalente a la de 900 mil personas. Lo mismo que todas las ciudades medianas del país, excluyendo a Montevideo.

La normativa vigente establece que la concentración de fósforo en un efluente no debe pasar de 5 miligramos por litro. Según UPM, la de esta planta sería, en condiciones normales, de dos miligramos como máximo, lo que hace, entonces, un totoal de hasta 213 kilos de fósforo al día.

Bacchetta apuntó que, si se tiene en cuenta que el promedio en los efluentes domésticos es de 10 miligramos por litro y que esos efluentes representan el 70% del consumo de agua en Uruguay, 130 litros diarios de agua generan efluentes con 0,91 gramos de fósforo.

Así, si se divide 213 por 0,91, el resultado será que la descarga de la nueva planta equivaldría a los efluentes sin tratar de una ciudad de más de 230 mil habitantes.

El informe del Observatorio indicó que, aunque el compromiso de UPM indique que el fósforo de sus efluentes se encontrará por debajo de lo exigido por la normativa, el problema inmediato posterior es si el río Negro tiene la capacidad para diluirlos de forma aceptable.

La reglamentación establece los 25 microgramos por litro como máxima concentración.

Para Bachetta, el problema con el río Negro no es solo que su caudal es muy variable y pequeño en determinados momentos, sino que ya que encuentra muy contaminado.

Ninguna opción es buena

De acuerdo a los informes de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama) respecto al último monitoreo del río Negro, en los últimos siete años el caudal mínimo, medio y máximo fue de 120, 1321 y 3961 metros cúbicos respectivamente.

Al mismo tiempo, el agua de ese curso registraba un alto grado de contaminación. El promedio anual de fósforo en 2014 y durante el quinquenio anterior fue de 130 microgramos por litro.

El Observatorio hace referencia a los expresado por el organismo, en cuanto a que “en promedio, el estándar fijado por la normativa se supera cuatro veces, llegándose a cuantificaciones de hasta siete veces el valor máximo permitido”.

Por lo tanto, la descarga de fósforo de los efluentes de UPM vendría a sumarse a una carga que ya está sobrepasada.

El informe cita lo afirmado por la ministra de Medio Ambiente, Eneida De León, en cuanto a que “UPM se comprometió a mejorar la calidad de agua del río” y que “dará dinero para el saneamiento de Paso de los Toros”.

Según Bacchetta, los riesgos se calculan tomando la peor situación. Si se considera el caudal mínimo del río (120 m3/s), en verano y con sequía, y la mayor carga de fósforo (175 mg/l), por lo general coincidente en ese momento, sumándole el efluente de UPM con una carga máxima de fósforo (2 mg/l), la concentración llegaría a 195,5 mg/l, es decir ocho veces el máximo legal permitido.

Ante la evidencia de que el flujo normal del río puede no tener la capacidad requerida para diluir esos efluentes, la solución incluida en el contrato es el “compromiso” del gobierno de garantizarle a UPM “un flujo mínimo en el río Negro aguas abajo de la Represa de Rincón del Bonete”.

La duda, que a nivel oficial no se despeja, es cómo se cumplirá ese requisito y cuáles serían sus consecuencias ambientales, económicas y sociales.

Según Bachetta, la única manera de garantizar ese flujo mínimo es utilizando el agua del embalse del Rincón del Bonete. Eso significa, según el especialista, que la gestión del nivel del lago por parte de UTE pasa a tener como prioridad la necesidad de la planta de UPM.

En ese sentido, apunta solo dos opciones: o se eleva la cota de reserva del lago en la época de lluvias o se descuenta de la reserva vigente hasta ahora lo requerido por UPM.

“Cualquiera de las opciones tiene alto impacto y el mayor perjuicio parece ser para San Gregorio de Polanco”, advirtió.

Es que, si se eleva la cota máxima del lago hasta los 83 metros, fuera de lo que serían las expropiaciones en una extensa área, el actual muro en construcción puede ser insuficiente para frenar los embates de las aguas.

Y, si se descarga más agua lo habitual en el verano, concluyó, se compromete el potencial turístico de esa ciudad.