Nueve países latinos logran inclusión social y cambio productivo

Publicado: 14/09/2016 11:26
Nueve países latinos logran inclusión social y cambio productivo

El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola destaca la rapidez del cambio de modelo rural y la reducción de la pobreza en un informe.

Nueve países de América Latina y el Caribe han logrado combinar la transformación de sus sistemas productivos con la inclusión social que supone la reducción de la pobreza rural, señaló el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA).

La agencia de la ONU presentó en Roma un estudio en el que destaca la rapidez del cambio de modelo productivo, ya sea de forma estructural o solo rural, y de la reducción de la pobreza en Chile, Brasil, Ecuador, Perú, Uruguay, Nicaragua, Paraguay, Colombia y Panamá.

Del total de 16 países analizados en la región desde 1990, Bolivia es el único que sin haber llevado a cabo transformaciones estructurales y rurales rápidas como el resto ha logrado ser inclusivo en su desarrollo rural.

"Es un caso especial, (con un modelo) muy enfocado a la inversión social", explica el director del FIDA para América Latina y el Caribe, Joaquín Lozano.

Todos los demás países, asegura, han tenido "importantes avances en la reducción de la pobreza, pero unos por encima de la media de la región y otros por debajo".

Los que han registrado tasas más bajas de inclusión social a pesar de sus rápidas transformaciones son Costa Rica, la República Dominicana, Honduras, El Salvador, Guatemala y México.

En una región donde cada vez lo urbano y lo rural están más interrelacionados, se empieza a ver una bajada significativa en la desigualdad por ingresos en el campo en parte por las políticas de protección social, incluidas las transferencias de dinero hacia las familias pobres.

Según el estudio, a pesar de la poca productividad de los empleos en el campo, entre 2002 y 2012 Chile y Brasil fueron los países que más redujeron la pobreza rural (el 56 % y el 42 %, respectivamente), seguidos de Perú y Bolivia, ambos con un descenso del 30 %.

Todos los países de Latinoamérica siguen viéndose afectados por un sistema agrario dual, el de pocas explotaciones de gran tamaño con trabajadores sin tierras unido a un alto número de pequeños agricultores, lo que dificulta la dificultad de diseñar e implantar políticas.

Pese a los avances, Lozano insistió en que todavía sigue habiendo desigualdades a nivel de territorios, sectores y grupos de población como mujeres, jóvenes o indígenas, que requieren políticas públicas dirigidas a lo rural y con enfoques concretos.

"Para llevar a cabo con éxito estas transformaciones se deben tener fortalezas institucionales, políticas para hacer al sector agrícola más productivo y políticas sociales cada vez más presentes en los territorios más desatendidos, adonde lleguen los servicios públicos para vincularlos a la economía", remarcó.

Una de las consecuencias del informe es que a nivel global el peso de la agricultura en la economía mundial ha descendido en las últimas décadas, pero ha impulsado otros sectores a través del aumento de la industria agroalimentaria y de los servicios rurales.

Ante esa situación el especialista llamó a la cooperación entre países y el intercambio de experiencias porque -dijo-, sin transformaciones estructurales bien orientadas, "podemos tener grandes avances en desarrollo económico pero la pobreza rural se va a quedar estancada".

EFE