Peñarol comenzó el Clausura con muchas dudas: empató 1-1 ante Racing

Por: Brahian Kuchman
Publicado: 21/07/2018 20:40
Peñarol comenzó el Clausura con muchas dudas: empató 1-1 ante Racing
@oficial_Cap.

Pese a jugar más de cuarenta minutos con un hombre de más, el aurinegro no pudo con 'La Escuelita' y se tuvo que conformar con el empate.

El estreno de Peñarol en el torneo Clausura no fue el más deseado para sus hinchas. Porque tuvo todo en bandeja para llevarse el triunfo, tras jugar casi todo el segundo tiempo con un hombre de más, pero no pudo y se tuvo que conformar con el 1-1.

El comienzo del partido fue perfecto para Peñarol porque en apenas 2 minutos de juego se puso en ventaja con un cabezazo de Gabriel Fernández. El delantero recibió un centro de Fabián Estoyanoff y marcó el 1-0 en el Campeón del Siglo.

Si hay algo en el fútbol que transmita tranquilidad y confianza para encarar el partido es un gol y la ventaja en el inicio. El aurinegro lo consiguió y se motivó para seguir de largo.

Porque apenas cinco minutos después del temprano gol de Fernández, el aurinegro lo tuvo para ampliar tras un nuevo desborde del “Lolo” Estoyanoff, pero Agustín Canobbio se lo perdió en el área cuando un zaguero rival le impidió el gol en la puerta del arco.

Peñarol mostró ser un equipo avasallante en los primeros minutos ante un rival sorprendido y superado en todos los aspectos.

Sin embargo, después de haber comenzado algo dormido en el comienzo, Racing reaccionó y en la primera que tuvo no perdonó. Ignacio Nicolini puso en carrera a Michel Araújo, quién ganó en velocidad y al pisar el área fue derribado por el argentino Carlos Matheu, quién le cometió un claro penal.

El mismo Araújo se encargó de rematar e igualar el encuentro 1-1, a los 20’.
Después de la igualdad de Racing, el partido se equiparó. El juego perdió ritmo y predominó el anticipo, la marca y las infracciones. Apenas hubo alguna llegada aislada para cada lado pero sin mayor peligro.

Después de un inicio atractivo, intenso y con goles, el encuentro se volvió friccionado hasta por demás y hasta el descanso casi no hubo espacios como para elaborar jugadas de gol.

Los futbolistas todavía no habían entrado en calor en el inicio complemento cuando Racing quedó con diez hombres tras una cuestionada expulsión de Facundo Bonifazi. El lateral izquierdo cometió una leve infracción sobre Estoyanoff y recibió una segunda tarjeta amarilla a los 50', que dejó muchas dudas.

Lo cierto, es que esa falta significó la roja para Bonifazi a criterio del árbitro Christian Ferreyra y los jugadores de ‘La Escuelita’ se le fueron encima tras su determinación.

Tras quedar con un hombre de más, Peñarol se paró en campo rival, tomó el protagonismo del partido y comenzó a buscar el gol con más fuerza y actitud que fútbol.

El aurinegro empujó sobre el arco de Diego Melián con casi todos sus hombres, pero no le fue fácil. Se topó con un equipo compacto y bien parado que pese a quedar con diez jugadores, marcó, luchó y no dio espacios.

Los minutos pasaron y el entrenador aurinegro Diego López se vio en el desespero con la necesidad de ganar y realizó dos variantes. Ingresaron los argentinos Maxi Rodríguez y Lucas Viatri, quién volvió a las canchas tras varios meses ausente.

Con los cambios y con la intención de fructificar su condición de local, Peñarol se volcó en ofensiva hasta con su línea de cuatro defensiva y llevó a su rival sobre su arco.

Sin embargo, su intención siempre fue a base de ganas y esfuerzo, y las jugadas claras no aparecían. Pese a su imprecisión, los últimos 15' fueron intensos y electrizantes. Peñarol en busca del triunfo, y Racing defendiendo con uñas y dientes el empate.

El equipo de Rodrigo López se plantó firme en su campo con una línea de cinco en defensa y sus delanteros colaborando con la marca. Así se las rebuscó para conservar la igualdad hasta el final.

El aurinegro buscó hasta el último minuto y fue arriba con todos sus hombres pero siempre fue superado por la impotencia de no poder profundizar ni romper la defensa rival.

Estreno pálido para Peñarol, que jugó más de cuarenta minutos con un hombre de más, pero nunca encontró la receta para resolver el partido.