Tabárez: "Tengo más de 23 candidatos y tengo que respetarlos a todos"

Por: Daniel Rodríguez
Publicado: 14/12/2017 14:31
Tabárez: "Tengo más de 23 candidatos y tengo que respetarlos a todos"
Guillermo Delmonte
El maestro Tabárez recibió a ECOS en el Complejo Celeste: "En todos los mundiales hay sorpresas y en este yo le adelanto que también van a haber".

El DT habló sobre la evolución de los juveniles celestes, los asuntos pendientes del fútbol local y debatió sobre que es jugar bien o mal.

Al tránsito diario de jugadores juveniles y funcionarios del Complejo Uruguay Celeste, en las primeras dos semanas de diciembre se sumaron periodistas, fotógrafos, camarógrafos y asistentes. Esto se debe a que fue la fecha elegida para uno de los dos períodos del año donde Oscar Washington Tabárez atiende a los medios de prensa de forma individual. En estas jornadas de entrevistas Tabárez dejó claro algunas cosas, como la negativa de hablar sobre su futuro hasta que termine el mundial, o que a Lucas Torreira lo sigue de cerca, aunque sin hablar de una eventual citación.

Buscando profundizar en algunos conceptos e ingresar en otros, en el mano a mano con ECOS se preguntó sobre cuestiones de la agenda -el sorteo del mundial, los rivales- pero también sobre la idea del juego de la selección, el porqué de las figuras emergentes y cuanto se estudia en este país acerca de un deporte que es parte de la identidad nacional.

-¿Cómo viene esta etapa de preparación hacia Rusia? ¿Repasó mentalmente cada semana de aquí al mundial?

-Lo que hemos dicho siempre es que atendemos la realidad. Y la única que tenemos después del sorteo es que sabemos cuáles son los rivales, en que ciudad vamos a jugar, a qué día y a qué hora. Esa es la realidad y la atendemos de inmediato. El resto del cuerpo técnico y el gerente deportivo fueron al sorteo, se enteraron en vivo del resultado y enseguida se pusieron a trabajar sobre los posibles lugares de concentración, acordes a los criterios que teníamos fijado de antemano. Las otras cosas no. No existe esa realidad. ¿Qué me voy a poner a pensar si todavía no tengo completa la formación de los rivales? Tengo información, pero pretendo enriquecerla mucho más en este tiempo. Más cerca del mundial es cuando nos dedicaremos a eso. Ahora estamos muy pendiente del seguimiento de los futbolistas, conscientes que antes de partir para Rusia hay que definir una lista de 23 jugadores. Y los que tienen posibilidades son muchos más que esos 23 teóricos.

-¿Cómo administra usted aquellas situaciones deportivas que no dependen de la selección, como por ejemplo la vida “de club” de los jugadores, con los imponderables que pueden surgir?

-No llamamos al diablo con el pensamiento, como dicen algunos. Pero hemos pasado por situaciones donde todo estaba bastante bien y una lesión, un problema familiar de algún jugador o cualquier cosa que pueda alterar la normalidad, perjudica. Y más cuando son jugadores que son parte de todo este proceso. Eso puede suceder y siempre hay soluciones, porque hay que encarar la realidad. Y hemos pasado por esas circunstancias. No es una cosa buena, pero lo que fue bueno fue como respondió el grupo. Por ejemplo, en esta eliminatoria, donde perdimos jugadores a último momento en partidos importantes. Cuando empezó la eliminatoria jugamos los dos primeros partidos sin Suárez y sin Cavani. No son los únicos importantes, pero son referentes por su actuación en la selección, por edad, por donde están jugando. Y el equipo consiguió el objetivo de ganar los dos primeros partidos, algo que no pasaba hace mucho y en lugares donde íbamos invictos negativamente. No es que no nos preocupe, sino que no podemos hacer nada hasta que lamentablemente ocurre algo de eso. Y ver que hacemos porque aparece una nueva realidad.
Simplemente para hablar del rival hablo de las virtudes, que todo equipo las tiene. Pero no son pan comido ni Egipto ni Arabia

-En estos días de entrevistas varios colegas le preguntaron por el sorteo. Usted advirtió sobre caer en el exceso de confianza y resaltó aspectos que viene estudiando de los rivales. ¿Qué concepto va sacando de Egipto y Arabia Saudita, dirigidos por sudamericanos como Cúper y Pizzi?

-En el caso de Cúper hace mucho que está con esta selección de Egipto y lo conozco, no tanto personalmente, sino sobre todo en su trayectoria. Fue un jugador importantísimo del Ferro de Carlos Griguol (Campeón Argentino en 1982 y 1984), que logró algo parecido a lo que hizo Defensor del 76 con el Profesor José Ricardo De León en Uruguay, que terminó con la dinastía de los grandes. Griguol lo mismo; le ganó campeonatos a los grandes y en condiciones similares, con un juego de equipo que se mantuvo por mucho tiempo. Cúper jugó en ese equipo. Y cuando yo dirigía a Boca a principios de los noventa estaba en Huracán, con cierta edad pero con vigencia. Siendo entrenador arrancó en Huracán pero estuvo en otros equipos. En el año 2000, en la Federación de Historia y Estadística del fútbol –organismo reconocido por la FIFA- fue declarado mejor entrenador del mundo. Jugó finales de Champions con el Valencia. Con el Inter llegó a la definición del campeonato italiano. No salió campeón, pero para llegar allí hay que ganar muchos partidos. Recién hace poco tiempo se dio un partido donde a Egipto le hacen dos goles. Jamás le habían hecho más de uno en esta etapa.

Entonces hasta me molesta que en el día del sorteo, hubiera periodistas que comentaron poco menos que Uruguay estaba en cuartos de final. Y eso es no atender la realidad. No es un delito tampoco. Cada uno dice lo que piensa. Pero yo me cuido mucho de ese triunfalismo, de esa desubicación para mí de vender la piel del oso antes de cazarlo, porque no quiero que le llegue a mis jugadores. Yo no critico ni me peleo, pero tengo cosas muy arraigadas a medida que pasa el tiempo. Para ganarle a un equipo no alcanza con decir que uno es mejor. Es así de sencillo. Se demuestra en la cancha. En todos los mundiales hay sorpresas y en este yo le adelanto que también van a haber. Yo no vi ningún periodista, entrenador –me incluyo- o futbolista decir “cuando jueguen Alemania y Brasil, Alemania le va a meter siete goles”. Nadie pensaba que Corea del Norte en el 66 le ganara a Italia y que le fuera ganando 3 a 0 a Portugal, que después pudo revertir el resultado.

Por eso yo del sorteo no hablo. Simplemente para hablar del rival hablo de las virtudes, que todo equipo las tiene. Pero no son pan comido ni Egipto ni Arabia, que por las informaciones que tengo es el equipo, a nivel de selección, que está más alto en esa región. No tiene antecedentes mundialistas y posiblemente haya una diferencia potencial. Pero eso hay que confirmarlo en la cancha. Y a veces no hay una relación directa entre el potencial y lo que muestra el equipo. Hay muchos elementos del juego como lo físico, lo técnico, lo táctico. Pero también lo psicológico. Hay elementos que interfieren. ¿Por qué un goleador hay momento que no la mete? ¿Cambió de personalidad? No. Hay momentos donde hay cosas que interfieren y eso nadie puede asegurar que esté solucionado a la hora de jugar un mundial.
Nosotros vamos con el objetivo de hacer un buen mundial. Y eso pasa por ganar partidos.

-Rusia empezó un proceso con Capello de mundial a mundial pero ya pasaron tres entrenadores. En la última CC 2017 aparecieron varios jugadores nuevos, es el local… ¿Qué espera?

-Yo esos datos ya los tengo desde hace mucho tiempo. Pero no alcanza para catalogar al equipo y andar pensando en este momento como le vamos a jugar. Es cierto que hubo una renovación, es un equipo rejuvenecido. Por estar clasificado directamente no jugó partidos pesados como pueden ser los de una eliminatoria, que tiene otra carga emocional y ahí se demuestran muchas cosas. En el último resultado, un 3 a 3 con España, estuvo todo el partido de atrás, recuperó tres veces el resultado. Yo creo que se deben estar mirando en eso y sacando grandes conclusiones. Y aparte la condición de local siempre fue importante en toda la historia de los mundiales, por eso no es ninguna novedad que será un rival difícil para nosotros.

Nosotros vamos con el objetivo de hacer un buen mundial. Y eso pasa por ganar partidos. Clasificar en la primera fase y después tratando de sortear los partidos de tú a tú a partir de octavos. No sabemos cuál será la historia real que va a ocurrir. Vamos a tratar de arrimarla hacia nuestro lado. Pero no va a ser fácil porque todos los equipos rivales quieren lo mismo.

Jugar mejor ¿qué quiere decir? Si no me lo fundamentan, no quiere decir nada


-Cuando se dice que Uruguay juega distinto por la presencia de Vecino, Valverde, Bentancur, ¿qué reflexión le merece?

-Las características de los equipos la dan los futbolistas. El primer factor de rendimiento en el fútbol, más allá de que es un deporte colectivo, es la capacidad individual de los jugadores que integran los equipos. ¿Por qué vienen tanto los equipos de la Premier, por ejemplo, a comprar los mejores futbolistas? Tienen los mejores entrenadores… capaz que tener a los mejores entrenadores no alcanza. Creo que eso no admite ni discusión. En cuanto al manejo de pelota, creo que estos futbolistas tienen condiciones que nos costaba mucho encontrar en mediocampistas, históricamente, en el fútbol uruguayo. Y desde que empezó el proceso hasta ahora nos ha costado. Cuando no se tienen esos jugadores hay que elegir otros. De otras características. Eso de “jugar bien” o “jugar mal” no es decir nada. Jugar mejor ¿qué quiere decir? Si no me lo fundamentan, no quiere decir nada.

Le estoy hablando de otro tipo de jugador: Arévalo Ríos, Tata González, Palito Pereira, Walter Gargano, el Ruso Pérez. Todos jugaron en el mediocampo. Y fue en la única época de este proceso en que se consiguieron cosas tangibles. En el cuarto puesto del mundial ¿quiénes jugaron? Ellos. Y en la Copa América del 2011. Pasó el tiempo, que es un factor que influye. Y además aparecieron jugadores en selección juvenil y en equipos de la AUF que tienen otras condiciones. Pero han entrado a la selección cuando mejoraron defensivamente. Valverde no es lo mismo que era, ni Bentancur es lo mismo que era, ni De Arrascaeta, ni Vecino.
Tata González, por ejemplo, es el mejor marcador que tengo en el mediocampo de la selección

Vecino muestra lo que mostró siempre en juveniles; era casi un delantero. Mostraba una técnica muy buena con la pelota, en la recepción, en el pase, en el remate. Y ahora le agregó un rendimiento defensivo, que en las estadísticas que tenemos, revela que en los partidos de Uruguay ha sido el mejor recuperador. Los que defienden la posesión de pelota como un valor absoluto son líricos. Porque si yo pongo los mejores técnicamente y después no vienen a defender, no es un equipo equilibrado.

Ha sido el momento de elegir incorporar a estos futbolistas por los progresos que han tenido, porque son más completos. Ellos lo han declarado, y hay gente que no le presta atención a lo que dicen. Bentancur declaró que lo primero al llegar a Italia fue realizar un trabajo físico; aumentó siete kilos de masa muscular en poco tiempo. Y eso es sorprendente y habla de los lugares a los que han llegado. También contó que le han dado muchos fundamentos defensivos. Y cuando tienen la pelota también lo han orientado. Allegri le decía “juega con los delanteros”… Acá lo hacemos en la selección y dicen “juegan al pelotazo”. Muchas veces la desinformación hace que tengamos una visión muy acotada del fútbol mundial. Y yo estoy contento porque tengo más opciones en cuanto a las características del jugador. Si yo en una misma posición tengo jugadores diferentes por su aporte, a la hora de hacer un planteamiento táctico y pensando en el rival, capaz que tengo más soluciones que las que tenía antes con jugadores de una sola característica.

Tata González, por ejemplo, es el mejor marcador que tengo en el mediocampo de la selección. Y hay gente que no lo comparte. Pero no tienen los datos que tenemos nosotros. Hoy se sabe todo; con los GPS, información satelital, sabemos cuanto corre un jugador, como corre, a que velocidad, cuando trabaja defensivamente en las diferentes situaciones, cuando regresa, cuando no, cuando da todo lo que puede dar. No solo en los partidos sino cuando entrena. Entonces ya se terminó el ojo del entrenador como recurso exclusivo para buscar información y decidir cosas.
Sobre la definición de los 23 que van a ir al mundial, vamos a esperar la realidad más cercana a ese momento

Yo creo que en este momento tengo más de 23 candidatos y tengo que respetarlos a todos. Y la decisión va a ser pensando en el equipo y en ninguna otra cosa. Los antecedenes se evaluarán. Pero yo le puedo decir que antecedentes tienen cada uno de esos, que son más de 23. No es tan sencillo. En un curso en ciudad de México, después de los Juegos Panamericanos que ganó Uruguay en el 83, el instructor Klaus Dietter Trap, un ex arquero de Alemania Oriental, me dejó un concepto hablando del fútbol, en cosas concretas pero también con un sustento teórico. “El fútbol es complejo y complicado” decía él. Muy complejo porque son muchos los factores que intervienen. Del juego mismo pero también del interior de la persona, de las relaciones de grupo. Y es complicado porque están interrelacionados estos factores. No es que haya uno solo que se pueda analizar. El juego de un jugador puede estar dependiendo del problema familiar que tuvo en la casa y a su vez tiene que ir a cumplir profesionalmente.

Bilardo vino a dar unas charlas y lo dijo de otra manera: “los equipos de fútbol son de cristal”. Cuando un entrenador parece que tiene todo perfecto, el goleador se peleó con la señora o no pudo dormir bien antes del partido principal. Cosas muy comunes pueden interferir. Por eso se ha avanzado tanto en la preparación de los equipos y en pensar cómo se hacen las cosas en cuanto al entrenamiento, descanso, alimentación, convivencia. Todo es muy importante. Y los entrenadores, me incluyo, están para tomar las decisiones. Y a veces el margen de la decisión es un pedacito así con respecto a otra que pudo haber tomado. Sobre la definición de los 23 que van a ir al mundial, vamos a esperar la realidad más cercana a ese momento, porque pueden pasar cosas. Y tomar la decisión fundamentalmente pensando en el potencial del equipo.

Julio Verne, Peñarol y los 9 de Defensor


-En el libro de Tato López “El camino es la recompensa” usted recuerda con mucho placer la Ciudad Vieja de Oviedo, por las librerías que había allí y su gusto por la lectura ¿Es una afición, un refugio? ¿Cómo lo definiría?

-Sí. Me gusta mucho y hubo mucha gente que influyó en esto. Yo estaba en cuarto o sexto de escuela y teníamos un maestro que fue campeón nacional de ajedrez, Bauzá, que era muy especial. Nos llevaba a jugar a la hora del recreo. Para el fútbol teníamos la cancha del Ciclón del Cerrito casi enfrente a la escuela y se hacían campeonatos de juego de cabeza, con cuatro paraísos que eran los arcos. Yo sé lo que gana un maestro y se lo que cuesta hacer lo que hacía él, que a fin de mes le hacía un regalo a cada alumno, de acuerdo a como había trabajado. Pero los que no andaban bien no quedaban afuera. Todos recibían un regalo. Y muchos de esos regalos eran libros. Una vez se lo comenté a mi padre y en una ocasión donde tenía una de esas enfermedades eruptivas de la niñez y estaba en cama, vino mi padre. Sacó un paquete con libros. Eran de Julio Verne, que a mí me gustaban mucho en esa época. No solo tengo pasión por la lectura sino también respeto por el libro objeto. Que ahora perdió terreno porque puede leer un libro electrónico. Pero para mí no es lo mismo.

Hace poco tuve la circunstancia de tener que mudarme y el traslado de libros es todo un tema (se ríe). Todavía tengo para trasladar un montón de libros que dejé. Pero cuando clasifiqué lo que llevaba y no, me dio oportunidad de volver a libros que hacía mucho que no veía y para mi siguen siendo un tesoro. Hay libros que he leído pero volvería a leer y hay otros, de ficción, que no prendieron tanto y los voy dejando un poco de lado. Algo que pienso hacer es donar los que no pueda utilizar; a la biblioteca del complejo en cualquier lugar y a través de mis hijas a centros comunales y lugares donde puedan ser objetos de crecimiento para alguna persona.

-En Uruguay hay mucha literatura con el fútbol como temática, pero tal vez no se conozca o no haya material sobre fútbol como objeto de análisis, siendo este un país tan futbolero…

-Hay unos cuantos. No trascienden demasiado, pero hay. Inclusive no sé si son libros de fútbol en cuanto a un tratado, pero sí plantean cosas. Vicente Estavillo, que fue jugador, preparador físico y ayudante de campo de Alfredo Arias en Wanderers, hizo un libro que se llama ¿A qué jugamos? Búsquelo, porque dice cosas interesantes. Habla de esta tendencia que se puso muy de moda cuando apareció Guardiola, que podemos decir mejoró todo lo que era el Barcelona históricamente, que tenía el aporte de los holandeses en los últimos tiempos, cuando él era jugador. Y lo volcó, en para mí, la mejor expresión que tiene el juego de posición y de posesión, por lo menos en la historia de Barcelona. Y que ha dejado una huella en muchos entrenadores que lo han seguido. ¿Por qué no han podido hacer lo de Guardiola? Porque no son Guardiola en primer lugar y porque no tienen los jugadores que tiene Guardiola ni la cultura futbolística que hay en el Barcelona respecto al juego.

Aparte de ese libro, que fue el primero que me vino a la mente, hay otros. Inclusive algunos libros de psicología del deporte. Hace poco fui a dar una charla a la Fundación Celeste y el psicólogo de la Fundación me regaló un libro, escrito por un uruguayo, acerca de las interferencias en el fútbol, el estrés y consejos prácticos. Que pueden servir a un jugador que recién se inicia hasta a un entrenador avezado, sobre cómo hay que convivir con el estrés. Como no tomarlo como un enemigo que hay que ignorarlo. Al contrario; hay que reconocerlo, convivir y crear mecanismos de defensa para atenuar los efectos negativos que tiene el estrés. Que no solo sucede en el fútbol, sino en cualquier otro ámbito, sobre todo el laboral.

¿Por qué no hay ese tipo de libros, que uno va a buscar a una librería en Europa? Justamente por eso. Porque Europa es primer mundo, se investiga, porque hay Centros de Alto Rendimiento y aquí no hay ninguno… Porque acá alegremente decimos Centro de Alto Rendimiento y no nos preguntamos lo que es. Es un centro donde no solo se realizan las técnicas para el alto rendimiento, sino que se evalúan permanentemente los fundamentos de esas técnicas, que muchas veces cambian. En definitiva se investiga. Y acá no tengo información de que se haga en ningún lugar. Y también el poderío editorial, lo que venden los personajes que aparecen en los libros. Yo por ejemplo uno de los últimos libros que leí fue “Liderazgo”, que es la historia de (Alex) Ferguson como conductor. Aquí se podrían escribir libros de liderazgo. Hay muchos ejemplos de cosas que han ocurrido en el fútbol y gente que ha estado al frente. Desde un entrenador, un capitán, un grupo de futbolistas. Y hablar sobre liderazgo, sobre los fundamentos… Todas esas cosas se tratan en los cursos de entrenadores. Pero no es acá donde muchas veces uno puede ir a una librería y encontrarse con una oferta tan amplia como la que podría encontrar en Italia o España. En Italia es cosa seria. Tienen un centro como Coverciano, donde además de funcionar la escuela de entrenadores, se investiga permanentemente y hay trabajos que se publican. Y esos trabajos son una fuente de conocimiento importante.
Si seguimos diciendo que se puede jugar en cualquier cancha… No es así. Vaya a decirlo a Europa eso

Es una cosa a plantearse. Acá los entrenadores, y hablo por mí, tenemos ciertas deudas. Acá en el complejo logramos hacer algunas cosas, no todas las que querríamos. Pero hay cosas que tendrían que recaer en el fútbol profesional interno, para que sea de otro nivel. En cuanto a la calidad del juego, la significación, que solo se ve en pocos partidos. Termina una temporada donde tres equipos se distanciaron. Es fue una cosa muy evidente. Hay causas para eso. No es que sean mejores los entrenadores que los que están en otros equipos. Pero acá de empieza una temporada con un equipo y a la mitad los entrenadores tienen otro. A veces para peor –Wanderers por ejemplo- y a veces para mejor –Peñarol-. Este equipo había perdido solo dos partidos en el torneo y empatado mucho, y eso lo alejó. Pero después, junto a la confianza con el entrenador –que tenía que ser así, me escandalizaría que hubieran tomado otra resolución, lo digo como entrenador- trajeron otros jugadores que por lo que se vio le dieron otro potencial al equipo.

Pero en cuanto a la mejoría total del fútbol interno, tiene que ser un trabajo a largo plazo. Donde se mejoren las infraestructuras, fundamentalmente en los juveniles. Donde cada club tenga su centro, donde entrenen los juveniles y se puedan dar condiciones mínimas para los jugadores que viven en determinada región del país. Porque hablamos de fútbol de Montevideo y del interior. Si hay un jugador con condiciones en Santa Catalina en el Cerro. ¿Por qué tiene que ir a Pichincha (Complejo de Defensor Sporting)? Capaz que si hay condiciones mínimas, le sirva más ir a Cerro, Rampla, Progreso… Y eso no se está dando. Le pongo ejemplos prácticos: en Defensor Maxi Gómez mostró cosas. Después Carneiro mostró cosas. Tuvo problemas de pubialgía y apareció Milán, un chiquilín que estuvo acá en las juveniles. El otro día estaba mirando a la futura Sub 20 y hay un muchacho, Facundo Batista, que juega de 9. Un 9 típico. Pregunto ¿de dónde este este jugador? De Defensor… Entonces, se ve una gran capacidad de reclutamiento, pero es un acaparamiento. Y si lo vemos con otras realidades, como trabajan otros equipos en juveniles, vemos que no trabajan como se tiene que trabajar. Y no puede haber crecimiento.

También los lugares donde se juega. Si seguimos diciendo que se puede jugar en cualquier cancha… ¡No es así! Vaya a decirlo a Europa eso. ¿Porqué para ellos no y para nosotros sí? Hay que hacer canchas. Hay programas de apoyo de FIFA específicos para esto. Pero hasta que nosotros no nos juntemos, no decidamos que es importante y como lo hacemos a nivel nacional, van a seguir existiendo esas inequidades. Esto es más importante que lo de los libros. Es más dramático. Y nosotros vamos a seguir teniendo condicionantes: por una población que no va a crecer demasiado, por el grado de desarrollo que aún no tenemos en aspectos que son más importantes que el fútbol, como todo lo vinculado a educación, salud, seguridad… El fútbol ha demostrado que es importante. Es uno de los mejores vehículos para llegar a cosas más importantes que el fútbol. Y eso son cosas pendientes. Creo que se pueden lograr. No creo que sea utópico. Sobre todo si lo vemos desde el mejoramiento, no para hacer una revolución en tres días. Aunque venga alguien de oriente con todo el dinero y decida invertir en Uruguay. No es la solución. Es otra. Y los entrenadores, los preparadores físicos, los directores deportivos tenemos un papel protagónico en esto. No para ocupar el papel de los dirigentes, pero si como grandes asesores de estas cosas.