DDHH y transparencia: FIFA lava su cara para elección de sede en 2026

Por: Daniel Rodríguez
Publicado: 15/11/2017 09:47
DDHH y transparencia: FIFA lava su cara para elección de sede en 2026
Fifa.com
El Consejo de la FIFA deberá preseleccionar a los candidatos para el mundial 2026.

El camino a recorrer hacia la sede del primer mundial de 48 selecciones será clave para Uruguay y sus socios para el proyecto del 2030.

A lo largo del documento publicado por FIFA con la Guía para la elección del Mundial 2026, se machaca sobre los compromisos que el organismo va a asumir en términos de transparencia y protección de los derechos humanos a la hora de elegir al anfitrión. Es que Infantino juega un partido clave para su gestión en el proceso de elección de 2026, de forma de desmarcase de los escándalos generados en tiempos de Blatter por la designación de Rusia y -sobre todo- de Qatar para 2018 y 2022.

La cuestión es que dentro de la propia FIFA no aparece un discurso único con respecto a este tema. El organismo asegura que publicó en junio pasado el “Informe García” de 2014, referido al oscuro proceso de selección de las sedes de los mundiales 2018 y 2022, en aras de la transparencia y pese a las diferencias con los ex titulares de su Comité de Ética Cornel Borbély y Hans-Joachim Eckert. Sin embargo la prensa europea asegura que la FIFA se vio obligada a desembargar el informe después de tres años, ante la publicación del mismo que iba a realizar el diario alemán Bild. Lo concreto es que el informe fue parte de la investigaciones iniciadas en EEUU y Suiza y que terminaron con la detención de una veintena de dirigentes por graves hechos de corrupción y determinó el final de la era Blatter.

El mundial de Rusia está a la vuelta de la esquina, pero aún hay dudas sobre Qatar, debido a las graves denuncias por explotación laboral en la construcción de los estadios, observaciones sobre respeto a los DDHH y ante nuevas revelaciones que puedan aparecer ante la justicia de EEUU sobre el proceso de elección. Ante ese escenario la FIFA dio a conocer las pautas sobre las cuales se elegirá la sede de 2026 y los requisitos fundamentales. Al día de hoy hay dos candidaturas arriba de la mesa: la de Marruecos y la compuesta por EEUU, México y Canadá.

Congreso de FIFA será quien designe la sede



Según la hoja de ruta marcada por FIFA será el Congreso compuesto por las 211 federaciones afiliadas la que designe la sede y no los miembros del ex Comité Ejecutivo -hoy denominado Consejo de FIFA-. De todas formas la selección se hará en base a los candidatos que apruebe previamente el Consejo, aunque las presentaciones de candidaturas y los informes de evaluación del Consejo serán públicos, así como los votos de cada miembro. Otro cambio será que el proceso será auditado de forma externa por una empresa seleccionada por FIFA. El objetivo declarado es proteger la integridad del proceso, a través de normas de conducta que, entre otros aspectos, prohíbe dar o recibir regalos inapropiados, detallar las actividades
promocionales, reuniones con miembros de FIFA y "lobbying" (SIC).

De acuerdo a las fechas previstas por FIFA y si se cumple el proceso, en el 68° Congreso a realizarse en Rusia en junio de 2018 se podría llegar a elegir la sede. Si esto no se da la elección se concretará en el congreso de mayo de 2020. En ese caso se invitaría a las federaciones de Europa y Asia a postularse, ya que en el primera convocatoria fueron excluídas tras la elección de Rusia y Qatar.

Si el proceso de selección funciona adecuadamente, la FIFA lo tomará como base para el llamado al mundial 2030, para el cual ya trabajan Uruguay, Argentina y Paraguay en una triple candidatura. Según las estimaciones que se manejan en la Secretaría de Deportes la elección de la sede se hará a más tardar en 2024. En la reunión realizada en Buenos Aires el 4 de octubre entre Infantino y los presidentes de los tres países, el suizo los alentó a seguir adelante con la postulación, pero les recordó que hay otros interesados. Por lo pronto China e Inglaterra también elaboran sus propuestas para organizar dicho torneo.

El primer mundial con 48 equipos



Otra novedad que traerá el mundial 2026 es el incremento de participantes, que pasará de 32 a 48 selecciones. El formato no prevé un aumento en la duración del torneo ni de la cantidad de subsedes, pero si obligará a jugar 16 partidos más. Asimismo se multiplica la cantidad de lugares de entrenamiento y hoteles a disposición de los equipos, así como la demanda de servicios de alojamiento y transporte para los hinchas de otros países.

Además de los cambios que FIFA busca puertas adentro para darle transparencia a la elección y evitar la compra de votos o influencias políticas, aumentan los requisitos de evaluación, ya sea en materia de obras y servicios, así como análisis de riesgos sobre la protección de los derechos humanos y las normas laborales, de acuerdo a lo establecido por Naciones Unidas.

Las candidaturas pasarán a la preselección por parte del Consejo según
la puntuación mínima general y otra en los siguientes apartados: estadios, instalaciones para las selecciones y los árbitros y alojamiento y traslados. El informe de evaluación técnica destina el 70% a ponderar aspectos de infraestructura (estadios, instalaciones, transporte, aeropuertos, hoteles, comunicaciones y locaciones para las Fan Fest), mientras que el 30% restante para aspectos comerciales (ingresos, marketing, venta de entradas, servicios y gastos de organización). En materia de estadios se exigirá que tengan lugar para 80 mil personas para la inauguración y final, 60 mil para semifinales y 40 mil para el resto de los partidos.

De acuerdo a lo resuelto por FIFA, a partir de 2026 habrá 16 selecciones europeas, 9 africanas, 8 asiáticas, 6 de Sudamérica, 6 de Centro, Norte América y el Caribe y 1 de Oceanía. Los dos cupos restantes se resolverán por un nuevo sistema con un equipo por confederación (a excepción de la UEFA), junto a otro de la confederación del país (o países) organizador. Los dos de mejor ranking enfrentarán por una plaza, a partido único, a los ganadores de
los dos primeros partidos eliminatorios disputados por los otros cuatro equipos.

El otro capítulo de la Guía se establece que la federación anfitriona debe garantizar el apoyo incondicional del gobierno de su país en todos los niveles administrativos, lo que implica la firma de garantías gubernamentales y la prestación de asistencia operativa, fiscal y administrativa. Esto implica por ejemplo flexibilizar el otorgamiento de visas, legislación laboral, exención tributaria limitada a la FIFA, protección de derechos comerciales y compromiso de lucha contra la discriminación. Asimismo la FIFA insiste con su "nueva cara" y también plantea la necesidad de hacer estadios sustentables, accesibilidad, promover prácticas de cuidado al medio ambiente y el desarrollo social a través del fútbol.