Tabárez y Argentina: dos victorias y un empate con gusto a triunfazo

Publicado: 31/08/2017 13:25
Tabárez y Argentina: dos victorias y un empate con gusto a triunfazo
EFE (Archivo)
Edison Cavani festejando el gol decisivo, en el Centenario, en 2013.

Con el Maestro Tabárez en el banco, la Celeste tiene pocas pero buenas alegrías ante el clásico rival. De Sosa imparable a Muslera heroico.

La importancia de Óscar Washington Tabárez al frente de la selección uruguaya está fuera de toda discusión. El hecho de que se haya sentado 171 veces en el banco de suplentes, un récord mundial, despeja la mayor parte de las dudas. Sobre todo, el llamado "Proceso de selecciones nacionales", comenzado en 2006 y vigente hasta hoy, recuperó para la Celeste credibilidad y respetabilidad. Su actuación en dos mundiales, 2010 (cuarto puesto incluido) y 2014, el haber llegado al puesto 2 del ranking FIFA en 2012 y la obtención de la Copa América 2011 en Argentina son solo algunos de los mojones.

Sin embargo, una de las cosas en las que los detractores de Tabárez (que los hay) insisten es que no ha tenido buenos resultados ante los rivales históricos de Uruguay, Argentina y Brasil. A estos últimos, directamente, la Celeste no le pudo ganar nunca con el actual entrenador en el banco.

Contra Argentina, el rival de este jueves en el Estadio Centenario, por la 15° fecha de las Eliminatorias Sudamericanas para Rusia 2018, si bien estadísticamente adversa, la historia es diferente. En los dos períodos de Tabárez como entrenador de la selección (entre 1988 y 1990 y de 2006 a hoy), el clásico del Río de la Plata se jugó nueve veces: seis veces ganaron los argentinos, dos los uruguayos y en una ocasión hubo un empate.

Esta igualdad, en los cuartos de final de la Copa América de 2011, fue sumamente dulce: fue seguida por una victoria por penales de los celeste, lo que fue clave para la conquista posterior.

Por eso, ECOS recuerda a continuación las alegrías de Uruguay ante Argentina con Tabárez en el banco; pocas, pero buenas.

1989: a Sosa no lo paraba nadie

La Copa América de 1989, en Brasil, aún se jugaba bajo un viejo formato. Dos series de cinco equipos y un cuadrangular final con los dos primeros de cada una. En la fase inicial, Argentina y Uruguay se habían enfrentado con victoria de la primera por 1 a 0, con gol de un joven Claudio Caniggia. La prensa argentina se había expresado sobre la lentitud de los jugadores uruguayos.

El 14 de julio, ya por la fase final y en el estadio Maracaná de Río de Janeiro, a Ruben Sosa no lo paraba nadie. 1989 fue el gran año del "Principito" con la selección uruguaya, principal figura de esa Copa y goleador de la llave eliminatoria rumbo a Italia 90. Suyos fueron los dos goles de la victoria 2-0. Desde el banco argentino, el técnico Carlos Bilardo le daba una sugerencia a los defensas argentinos sobre cómo marcar a Sosa: "¡Matalo!". No hubo caso.

En el Uruguay de esa primera etapa de Óscar Tabárez brillaban Enzo Francescoli, Antonio Alzamendi y Ruben Paz. Argentina era el entonces campeón del mundo y sería vicecampeón al año siguiente. Su capitán era un tal Diego Armando Maradona.



2011: rumbo a la 15° Copa América

Uruguay había realizado un gran Mundial de Sudáfrica 2010, había llegado al cuarto puesto, pero su actuación en la primera fase de la Copa América de Argentina 2011 no había sido muy convincente. Tampoco los albicelestes habían deslumbrado, pero eran locales y tenían a Lio Messi, Gonzalo Higuaín y Carlos Tévez. Eran clarísimos favoritos.

No sería la primera vez que Uruguay terminó siendo banca llegando como punto. El 16 de julio de 2011, en Santa Fe, se jugó el partido más emocionante de la Copa. Diego Pérez, el "Ruso", un histórico de la primera parte del "Proceso", anotó el gol charrúa a los cinco minutos del primer tiempo. Pronto empató Higuaín, que aún no era tan cuestionado por su hinchada. Se sucedieron chances para los dos arcos (más a favor de los locales, vale decir), goles anulados, expulsiones (Uruguay jugó 50 minutos con un hombre menos), alargue y penales donde Fernando Muslera fue aún más héroe que en el tiempo reglamentario, atajándole el tiro a Tévez.

Luis Suárez, que se encargó de enloquecer a la defensa argentina casi en solitario, fue figura como en el resto de la Copa, Diego Forlán aguantó a toda una hinchada en contra, la defensa y el medio no dio una pelota por perdida y el arquero Muslera estuvo genial. En Argentina jugó un gran partido Messi, quien usualmente la rompe contra Uruguay.



2013: la escala previa a Jordania

La última fecha de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Brasil 2014 mostraron un paisaje típico: Argentina llegaba a Montevideo clasificada y Uruguay necesitaba un buen resultado para poder jugar el repechaje ante Jordania. Uruguay puso toda la carne en el asador y Argentina trajo a un equipo con mayoría suplentes.

Si bien Uruguay fue superior, no las tuvo nada fáciles en esa noche del 15 de octubre de 2013 en Montevideo. Dos veces estuvo adelante en el marcador, con goles de Christian Rodríguez y Luis Suárez, y las dos veces empató Maxi Rodríguez, quien las vueltas de la vida lo tienen hoy en Peñarol. Recién en el segundo tiempo, un golazo de Edinson Cavani, luego de una asistencia del Pistolero, selló la suerte del partido.