Con la cabeza puesta en Rusia

Por: Daniel Rodríguez
Publicado: 7/10/2016 00:46 | Actualizado:
Con la cabeza puesta en Rusia
G. Delmonte
Cavani repitió el doblete marcado ante Paraguay y se consolida como goleador de la eliminatoria.

Uruguay pasó del desconcierto a la fiesta. Le ganó 3 a 0 a Venezuela y terminó la primera rueda de la eliminatoria en lo más alto.

Apenas hubo tiempo para acomodarse a ver el segundo tiempo cuando Cavani sentenció el partido. Más que euforia, el gol del salteño desató el alivio de todo el Centenario. Fue el momento de aflojar las tensiones de un primer tiempo mentiroso, que terminó con un triunfo parcial uruguayo pese al notorio dominio venezolano.

Venezuela amenazaba con ser un rival incómodo y lo fue. En la última Copa América frustró a Uruguay cerrándole todos los caminos al arco. Esta vez sorprendió complicando a los celestes en campo propio, yendo al frente y siendo claramente superior sobre todo en los primeros quince minutos. Las manos de Muslera, el palo y la impericia del habilidoso Peñaranda para hacer un gol con el arco vacío impidieron a la Vinotinto sacar ventaja y sacudir al líder de la eliminatoria.

Sumido en el apuro y sin conductores, Uruguay perdía la pelota tan rápido como la recuperaba y la pretendida actitud protagónica quedaba en el papel. Fue Carlos Sánchez el que comenzó a bajarle revoluciones a la ansiedad celeste y a señalarle el camino al resto. Alcanzó con que los demás sintonizaran con sus ideas del "Pato" para que el juego se fuera equilibrando y la pelota llegara a Suárez y Cavani en forma de jugada y no de pelotazo.

Sin embargo, cuando la pelota volvía a la zona atacante venezolana reaparecían las dudas; Corujo no podía con Peñaranda cuando lo encaraba y Rondón sorprendió a los zagueros saliendo del área y volcándose a los costados, complicando sobre todo a Coates. Un ataque iniciado con dos arranques de Peñaranda en velocidad terminó con la pelota afuera, pese a que Muslera salió mal y le dejó el arco libre. Al ratito vino un remate de Rondón desviado, culminando otra picardía del 18.

El quiebre en el partido vino con un cambio de frente de Sánchez hacia la izquierda para Suárez. Como ante Paraguay, el 9 se convirtió en puntero-asistidor y culminó la jugada con un centro perfecto para la palomita de Lodeiro y el golazo del 1 a 0. Y el cambio de rumbo definitivo vino con el primer gol de Cavani en el arranque del complemento.

Todo lo bueno que salía de los pies de Rincón, Guerra y Añor en la gestación se diluyó con el 2 a 0. A partir de allí el bosquejo de un nuevo “Centenariazo” se hizo trizas y el partido fue otra cosa. Uruguay marcó la distancia que hay entre un equipo, bajo las condiciones que impone en casa: cero gol en arco propio y todos los que pueda hacer en el de enfrente.

Dudamel intentó reacomodar el ataque metiendo a Josef Martínez, pero sacando a Peñaranda, a esa altura el único que podía intentar algo en el mano a mano. La intención duró tres minutos, ya que a los 19 del complemento Suárez se llevó a rastra a Vizcarrondo y este no tuvo más remedio que bajarlo antes de llegar al área. La segunda amarilla al zaguero dejó a Venezuela con 10 y el entrenador vinotinto optó por minimizar el daño. Afuera el zurdo Añor y adentro Velázquez para rearmar la zaga.

Trece minutos después vino el 3 a 0 con golazo de Cavani, culminando una jugada de pura precisión en velocidad elaborada entre Sánchez y Suárez desde la derecha al centro. Si se pondera el buen momento venezolano en el primer tiempo resultó un tanto exagerado el resultado, aunque en el complemento Uruguay acumuló puntos en la columna de los méritos. y en términos de estricta justicia, tanto Suárez como Sánchez merecieron irse festejando el gol propio que por muy poco no se concretó.

Termina la primera vuelta y Uruguay está en lo más alto de la tabla y mirando cada vez más cerca la clasificación a Rusia. A esta altura se consolidan aspectos muy positivos como el impecable rendimiento en Montevideo, la concentración y entrega en momentos complicados y la incidencia de las grandes figuras: Suárez como jugador de equipo, Cavani como goleador y Godín como líder. Pero el pasaje al mundial aún no está sellado y quedan nueve partidos más, con muy poca distancia entre los cinco de arriba y mucha incertidumbre aún. Uruguay está muy bien, pero todavía falta.

Pasó Venezuela, el susto inicial y la reacción. Llega el alivio y el momento de repasar otra muy buena noche de la selección, que dejó el valor agregado de volver a la victoria ante Venezuela en el Centenario, cortando una racha negativa de 12 años. Una perlita más en el brillante collar de la eliminatoria.