Poyet y Sampaoli, máxima rivalidad y el objetivo de triunfar en Europa

Deportes

6/07/2016 08:20

Poyet y Sampaoli, máxima rivalidad y el objetivo de triunfar en Europa
El uruguayo Gustavo Poyet y el argentino Jorge Sampaoli afrontarán desde esta semana sus respectivas pretemporadas con el Real Betis y el Sevilla

Los técnicos uruguayo y argentino ya han puesto sus cartas encima de la mesa y mostrado sus ideas de juego y exigencias.

El uruguayo Gustavo Poyet y el argentino Jorge Sampaoli afrontarán desde esta semana sus respectivas pretemporadas con el Real Betis y el Sevilla con la obligación de estar a la altura de la máxima rivalidad entre los dos equipos y el objetivo compartido en ambos casos de triunfar en Europa.

Los dos técnicos ya han puesto sus cartas encima de la mesa y mostrado sus ideas de juego, objetivos y exigencias técnicas, físicas y disciplinarias, según los casos, en los días previos a la pretemporada de los equipos sevillanos, que el Sevilla comenzará hoy y el Betis mañana.

Jorge Sampaoli, que ha firmado un contrato por dos temporadas, afrontará a sus 56 años su primera experiencia como técnico en Europa y tendrá poco margen de adaptación al fútbol de este continente al asumir la dirección de un equipo que jugará la Liga de Campeones tras lograr el año pasada su tercera Liga Europa.

Sampaoli cruza el 'Charco' después de una dilatada carrera como técnico desarrollada en diversos países suramericanos y en la que destacó sobre todo en Chile, donde ganó tres ligas locales y una Copa Sudamericana como entrenador del Universidad de Chile y se proclamó campeón de la Copa América en 2015 al frente de la selección andina, la primera en la historia de este país.

Por su parte, Gustavo Poyet es la gran apuesta del Real Betis por un proyecto deportivo estable y ambicioso tras la permanencia y con la idea de que la estabilidad institucional tenga su correlato en lo deportivo en un banquillo que en los últimos cinco años ha estado ocupado por Pepe Mel en dos etapas, Juan Merino en otras tantas,

Gustavo Poyet (1967), quien también ha firmado para los próximas temporadas, será la piedra angular del proyecto del Betis y responde a ese perfil ambicioso trazado por la dirección deportiva verdiblanca de técnico joven, con proyección y sin experiencia en la Liga española, aunque con el reto de consolidarse en ella.

Poyet militó como futbolista en el Real Zaragoza entre 1990 y 1997, antes de marcharse a Inglaterra para jugar en el Chelsea, en el Tottenham Hotspur y en el Swindon Towm; y tras su retirada, en 2007, tomó las riendas como entrenador del Brighton & Hove Albion, de la Tercera inglesa (2009-2013), hasta que fichó por el Sunderland (2013-2015), de la 'Premier League', al que logró salvar del descenso en 2014.

Su última experiencia en los banquillos ha sido esta misma temporada en el AEK de Atenas, donde sólo permaneció de octubre hasta el 20 de abril pasado, cuando fue destituido.

Por tanto, ambos técnicos afrontan esta temporada con credenciales ambiciosas y con sendos proyectos de objetivos diferentes: el Sevilla, la Liga de Campeones y el Real Betis, a consolidarse y dar un salto respecto al décimo puesto alcanzado la pasada temporada.

Para ello, Sampaoli cuenta con los refuerzos, hasta el momento del japonés Hiroshi Kiyotake y el español procedente del Getafe Pablo Sarabia, y parte con su idea irrenunciable del fútbol de ataque expresada en su presentación al afirmar que el objetivo "es pensar más en el arco de enfrente que en el propio y no sentirnos menos que nadie".

Por su parte, el proyecto de Poyet es más posibilista porque depende, como él mismo ha dicho, de los jugadores de los que disponga y, hasta el momento, ha tenido las incorporaciones del danés Riza Durmisi, el argelino Aïssa Mandi, el galo Jonas Martin, el hispanoargentino Matias Nahuel y el belga Charly Musonda.

Restan los flecos para contratar al chileno Felipe Gutiérrez y está abierta la posibilidad de nuevos fichajes hasta los diez anunciados por la dirección deportiva.

Lo que sí ha puesto negro sobre blanco el técnico uruguayo es su nivel de exigencia y profesionalidad a sus pupilos al lanzar el aviso a navegantes de que quien no haya hecho en las vacaciones el trabajo encargado por su preparador físico, Marcos Álvarez, "él solo se quedará fuera" y que en ello no le temblará el pulso.

EFE