Haddad: "Mañana empezamos la campaña para que salgamos victoriosos"

Publicado: 8/10/2018 06:33
Haddad: "Mañana empezamos la campaña para que salgamos victoriosos"

El PT fue el partido que más gobernaciones obtuvo en primera vuelta.

Entre lágrimas, manos en la cabeza y por fin suspiros de alivio, el Partido de los Trabajadores (PT) celebró sin alardes el resultado de los comicios y el billete de su candidato, Fernando Haddad, a la segunda vuelta, donde se enfrentará al ultraderechista Jair Bolsonaro.

Minutos después del cierre de los colegios electorales en Sao Paulo, los militantes del PT empezaron a llenar el salón del hotel Pestana, ubicado en el mismo barrio donde vive Haddad, y que se tiñó de rojo para conmemorar que la formación de izquierdas sigue viva en la batalla electoral.

El sucesor de Luiz Inácio Lula da Silva en la disputa llegó a su cuartel general faltando poco menos de una hora para el inicio oficial del escrutinio de votos, pero se quedó aislado con algunos compañeros en una sala reservada esperando el veredicto de las urnas.

En los pasillos, los seguidores de Haddad mezclaban sentimientos de esperanza con declaraciones de temor en la medida que se iban conociendo los resultados regionales alrededor del país, en su mayoría poco favorables al Partido de los Trabajadores.

En un espacio con poco adornos y sin muchas referencias a Lula, el sentimiento entre los presentes, que pocos osaban profesar, era de que el ultraderechista Jair Bolsonaro podría llevarse la Presidencia brasileña aún en la primera vuelta de los comicios.

Dicha previsión no se confirmó, aunque por poco, y fue efusivamente celebrada por unas 150 personas, que vibraron junto a una pantalla gigante cuando el pie de urna previó una segunda vuelta entre el ultraderechista y Haddad.

No obstante, el clima de preocupación se mantuvo durante todo el escrutinio y, a medida que los tribunales divulgaban los resultados parciales, se escuchaban llantos y reacciones de indignación en el salón.

En el salón principal, los asistentes esperaban ansiosos por las parciales del noreste de Brasil, considerado el feudo electoral de Lula y su partido, y conmemoraban a cada nueva actualización que alejaba a Bolsonaro de una posible victoria en la primera vuelta.

Con un 85 % de las urnas apuradas, la atmósfera quedó algo más relajada con la ligera caída del ultraconservador, por lo que la palabra de orden pasó a ser "a por ello" y "vamos a revertir" (el resultado).

Cuando finalmente el Tribunal Electoral dio a conocer los escrutinios finales, que confirmaron el embate en una segunda vuelta el 28 de octubre entre Bolsonaro (46,09 %) y Haddad (29,20 %), los petistas respiraron aliviados y las lágrimas de temor se convirtieron en alegría.

Fue entonces cuando Haddad apareció para dirigirse a los suyos, con un semblante abatido y sin lucir prendas rojas, el tradicional color de la formación.

Pese al cansancio de lo que fue un maratón electoral, el aspirante presidencial fue recibido con aplausos, silbidos y gritos de "Quiero Haddad" y "Lula libre" por sus admiradores.

En un corto discurso, interrumpido diversas veces por palabras de ánimo por parte de la platea, Haddad se dijo "honrado" y "desafiado" por el desenlace de este domingo.

Ante los "expresivos resultados" de las elecciones, Haddad anunció en tono templado que "mañana empezamos la campaña para que salgamos victoriosos en la segunda vuelta".

"Hay mucha cosa en riesgo en el Brasil de 2018, en unas elecciones inusuales y muy distintas de todas en las que hemos participado desde 1989", recalcó el progresista.

Mayor numero de gobernaciones

El PT fue la que más gobiernos regionales obtuvo en la primera vuelta de las elecciones. Los estados de Bahía, Ceará y Piauí, en el empobrecido nordeste brasileño y un viejo reducto electoral del PT, quedaron bajo las alas de la sigla socialista luego de que sus actuales gobernadores garantizaran la reelección, en tanto que la candidata petista al gobierno de Río Grande do Norte, Fátima Bezerra, fue la más votada pero tendrá que definir el cargo en una segunda vuelta.

No obstante, en la jornada de este domingo el PT perdió Acre, uno de sus más antiguos reductos electorales, así como el gobierno de Minas Gerais, ya que el gobernador Fernando Pimentel, que aspiraba a la reelección, quedó en tercer lugar.

En Bahía, uno de los estados más pobres de Brasil, ganó por amplia ventaja Rui Costa, hijo de sindicalista y quien desde muy joven se inició en la lucha social. Tras ser escrutado el 98 % de las mesas, Costa fue reelegido con el 75 % de los sufragios, por lo que no necesitó disputar una segunda vuelta.

En Ceará fue reelegido, y también por una gran mayoría (79,95 %), el actual mandatario, Camilo Santana, hecho que también sucedió en Piauí, donde Wellington Dias, con el 55,64 % de los votos, repetirá mandato.

El que no logró ningún mandato en primera vuelta fue el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), la otra formación de mayor tradición en el gigante sudamericano que tendrá que decidir las gobernaciones en cinco estados en la segunda vuelta el 28 de octubre.

El PSDB que gobernó Brasil entre 1995 y 2002 con Fernando Henrique Cardoso, ha perdido fuerza en los últimos años, algo que hoy se ratificó con la exclusión de su candidato, Geraldo Alckmin de las presidenciales tras quedar en el cuarto lugar al alcanzar solo un 4,85 % de los votos.

Aunque para la segunda vuelta los socialdemócratas son favoritos en Minas Gerais, la disputa estará apretada en los estados de Mato Grosso do Sul, Rondonia y Sao Paulo, donde lideran por un estrecho margen.

En el fronterizo estado de Roraima, para el que también era favorito el PSDB, su candidato, Anchieta, quedó en segundo lugar y tendrá que medirse en segunda vuelta con el representante del Partido Social Liberal (PSL), Antonio Denarium.

El Partido Socialista Brasileño (PSB), otro de los triunfadores de la jornada, ganó en los tres estados que habían anunciado las encuestas.

Renato Casagrande, candidato por el PSB, obtuvo por segunda vez la gobernación de Espiritu Santo con el 55,28 % de los votos.

En el estado de Paraiba fue elegido Joao Azevedo con un 58,19 % de los votos. Azevedo venía de desempeñarse como Secretario de Infraestructura en el gobierno regional y por primera vez disputaba unas elecciones.

Y Paulo Camara repite mandato en Pernambuco tras obtener el 50,70 % de los sufragios.

Los mandatos de los estados Mato Grosso y Goias quedaron para el partido Democrátas (DEM), una formación de centro derecha que se mantuvo en la oposición durante los gobiernos petistas de Lula, condenado a 12 años de prisión por corrupción, y Dilma Rousseff, quien fue destituida de la presidencia a través de un juicio político por irregularidades en el manejo de la economía del país.

El senador Ronaldo Caiado venció en la disputa al gobierno de Goiás, con el 59,79 % de los votos válidos; y Mauro Mendes fue elegido para el gobierno de Mato Grosso, con el 58,81 % de los votos.

En total, 13 estados eligieron a sus gobernantes en primera vuelta. Los otros 14 tendrán que volver a las urnas el 28 octubre para una nueva disputa.

EFE