La ONU demanda un trato digno para los venezolanos que huyen del país

Publicado: 20/08/2018 14:56
La ONU demanda un trato digno para los venezolanos que huyen del país
EFE

El gobierno de Brasil reafirmó que las fronteras no se cierran y que la situación en el municipio fronterizo de Pacaraima ya está calma.

La ONU pidió este lunes que se respeten los derechos de los venezolanos que huyen del país y que sean tratados con "dignidad" en las naciones de acogida.

"Es importante que aquellos que escapan de la violencia y que aquellos que huyen para salvar sus vidas reciban sus derechos y sean tratados con dignidad", dijo el portavoz Stéphane Dujarric durante su conferencia de prensa diaria.

Dujarric respondió así a preguntas sobre los incidentes vividos este fin de semana en Brasil y la decisión de Ecuador y Perú de exigir a los venezolanos pasaporte para cruzar la frontera.

El portavoz recordó que hay leyes y convenciones internacionales sobre los refugiados y dijo que es "importante que éstas sean respetadas".

Al mismo tiempo, Dujarric dijo que Naciones Unidas entiende que los flujos masivos de población "crean tensiones" en las comunidades de acogida y considera clave que se responda a esas situaciones.

Por ello, las preocupaciones de la población de los países receptores está siempre entre las prioridades del trabajo de las agencias humanitarias de la organización, aseguró.

En los últimos días, los ataques de brasileños contra campamentos de inmigrantes venezolanos en la ciudad fronteriza de Pacaraima han llevado a 1.200 venezolanos a abandonar el país.

El alto número de personas que están dejando Venezuela como consecuencia de la crisis también llevó la semana pasada a los Gobiernos de Ecuador y Perú a comenzar a exigirles el pasaporte para entrar en su territorio.

Naciones Unidas y sus agencias están dando apoyo a los Estados más afectados por el flujo de venezolanos, entre los que destacan Colombia, Ecuador, Perú y Brasil.

Según datos de la organización, unos 2,3 millones de personas han dejado Venezuela desde 2014, dirigiéndose en su mayoría a esos cuatro países.

La frontera no se cierra


También este lunes, el ministro de Seguridad Institucional de la Presidencia de Brasil, Sergio Etchegoyen, afirmó que un cierre de la frontera con Venezuela tras los incidentes ocurridos durante el fin de semana es "impensable" y sería "ilegal".

Etchegoyen contestó así a una nueva acción de las autoridades del estado fronterizo de Roraima, puerta de entrada de los venezolanos a Brasil, que han vuelto a pedir al Supremo que interrumpa el ingreso de ciudadanos del país vecino después de que un campamento de inmigrantes fue atacado el pasado sábado por ciudadanos brasileños.

El ministro garantizó que la situación en Pacaraima, un pequeño municipio fronterizo donde ocurrió el ataque, "ya está tranquila" y subrayó que un eventual cierre de las fronteras violaría las leyes que amparan a los inmigrantes en Brasil y "no ayudaría en nada a la cuestión humanitaria".

Las autoridades de Roraima, a las que la Corte Suprema les negó una solicitud similar hace tres meses, han vuelto a alegar que no están en condiciones de atender las demandas de "salud y seguridad" que imponen los inmigrantes y pidieron otra vez que la frontera sea cerrada "temporalmente", sobre lo cual el tribunal no se pronunció.

El nuevo pedido fue presentado después de que este sábado, un comerciante de Pacaraima fue agredido por un grupo de venezolanos, lo que llevó a decenas de ciudadanos brasileños a atacar e incendiar un pequeño campamento de ciudadanos del vecino país.

Etchegoyen dijo a periodistas que, tras esos incidentes, el Ggbierno ha decido desplazar a Pacaraima a 120 agentes de la Fuerza Nacional de Seguridad, formada por personal de la Policía Federal, para garantizar el orden en esa ciudad.

Asimismo, dijo que se estudian otras medidas para "acelerar el proceso de transferencia (de venezolanos) a otras regiones y para garantizar la seguridad y bienestar de los habitantes de Roraima".

Según cálculos de las autoridades brasileñas, unos 50.000 venezolanos han ingresado al país por Pacaraima durante el último año y medio y muchos se han establecido en Boa Vista, capital de Roraima situada unos 200 kilómetros al sur.

Para atender la situación "humanitaria", el gobierno ha instalado campamentos para acoger a los inmigrantes tanto en Pacaraima como en Boa Vista y además ha ofrecido facilidades a los venezolanos para que reinicien sus vidas en otras regiones del país.

Hasta ahora, sin embargo, sólo unos 800 venezolanos han sido ubicados en diferentes ciudades brasileñas, como Sao Paulo, Manaos, Brasilia y Río de Janeiro.

EFE