Nueva intoxicación reaviva enfrentamiento entre Reino Unido y Moscú

Mundo

5/07/2018 13:39

Nueva intoxicación reaviva enfrentamiento entre Reino Unido y Moscú

EFE

El ministro del Interior, Sajid Javid, instó al Kremlin a dar explicaciones sobre la intoxicación de una pareja con agente nervioso ruso.

El tenso enfrentamiento que vivieron Rusia y el Reino Unido tras el envenenamiento a los Skripal ha vuelto a la palestra, con Londres exigiendo explicaciones a Moscú por la intoxicación de dos británicos con el mismo agente nervioso de fabricación rusa, Novichok.

En una comparecencia en la Cámara de los Comunes, el ministro del Interior británico, Sajid Javid, instó al Kremlin a dar explicaciones sobre la intoxicación de un hombre y una mujer, ocurrida el pasado sábado en Amesbury (sur de Inglaterra), y le acusó de "tratar de socavar" la seguridad internacional.

Por su parte, el gobierno ruso negó cualquier tipo de vinculación con lo sucedido, como ya hizo con el caso del exespía ruso Serguei Skripal y su hija Yulia, después de que Londres le acusara directamente de orquestar el ataque.

Las similitudes entre ambos casos son evidentes, con el uso del Novichok, -un agente nervioso desarrollado por la Unión Soviética en los años 70 y 80 que bloquea en minutos los mensajes de los nervios a los músculos- como principal muestra de ello.

El gobierno británico confirmó sus sospechas de que los dos incidentes estén relacionados, aunque cree que la pareja británica no fue un "objetivo deliberado" sino que baraja la hipótesis de que su intoxicación se deba a una "consecuencia" del de los Skripal.

Sin embargo, Javid apuntó a que no existe "evidencia" de que los dos nuevos intoxicados visitaran ninguna de las zonas de Salisbury donde previamente estuvieron los Skripal, sino que sopesan que la pareja entró en contacto con el agente nervioso "en algún otro lugar".

El ministro quiso así acallar las voces que apuntaron que la intoxicación podría deberse a que las labores de limpieza realizadas en esas zonas para eliminar el veneno hubieran sido insuficientes.

Los dos afectados, identificados como Charlie Rowley y Dawn Sturgess, de 45 y 44 años, respectivamente, se comenzaron a encontrar indispuestos el pasado sábado 30 de junio en una propiedad de Muggleton Road, en la ciudad de Amesbury, a 13 kilómetros de Salisbury.

Los servicios de emergencia se trasladaron al lugar y ambos fueron ingresados en el hospital Salisbury District, el mismo donde estuvieron internados los Skripal durante semanas, donde permanecen en estado crítico.

En un primer momento las autoridades pensaron que la mujer y el hombre habían consumido drogas ilegales pero, más tarde, informaron de que se trataba de un "incidente grave" al sospechar que las dos personas pudieron haber estado expuestas a una "sustancia desconocida".

La sustancia fue enviada al laboratorio de investigación de armas químicas del gobierno en Porton Down, en Wiltshire, donde ayer por la noche confirmaron que se trataba de Novichok.

Los acontecimientos están siendo tratados por el gobierno británico "con la máxima seriedad", adelantó el ministro del Interior, después de presidir por segundo día consecutivo el comité de emergencia Cobra para abordar el caso.

Por su parte, la primera ministra británica, Theresa May, se solidarizó con las dos víctimas y prometió su apoyo a la comunidad de local de Wiltshire, donde se sitúan tanto Amesbury como Salisbury.

"Después del descarado y temerario intento de asesinato de los Skripal con Novichok en marzo, la comunidad mostró una tremenda fortaleza, paciencia y resistencia", declaró May desde Berlín.

Varios lugares de ambas ciudades permanecen acordonados y el Servicio Británico de Protección sanitaria (PHE, por sus siglas en inglés) pidió a la población que haya visitado los sitios donde estuvieron los dos afectados, que adopte medidas de higiene como precaución.

Entre ellas, el PHE recomendó lavar la ropa utilizada el viernes en la lavadora de casa y limpiar los teléfonos móviles, bolsos y cualquier otro objeto electrónico con toallas húmedas, como las usadas para la higiene de los bebés, y lavarse bien las manos.

La policía de Wiltshire trabaja en las pesquisas junto con más de un centenar de agentes de la unidad antiterrorista de la policía británica.

Como represalia al ataque contra el exespía, de 67 años, y su hija Yulia, de 33, el pasado 4 de marzo el gobierno británico expulsó a numerosos diplomáticos rusos, mientras que Moscú negó su implicación e hizo lo propio con diplomáticos británicos.

EFE/Paula Baena Velasco