El papa pide perdón por abusos a menores por parte del clero chileno

Mundo

16/01/2018 09:43

El papa pide perdón por abusos a menores por parte del clero chileno

Francisco pidió que se escuche a los parados, a los pueblos originarios, a los inmigrantes, a los jóvenes, a los ancianos y a los niños.

El papa Francisco dijo este martes que era "justo pedir perdón" y que sentía "dolor y vergüenza" ante el "daño irreparable" causado a los niños víctimas de abusos sexuales por parte del clero chileno, en el discurso ante las autoridades en el primer acto de su visita a este país.

En la sede del Ejecutivo, la Casa de la Moneda, Francisco pidió que se escuche a los parados, a los pueblos originarios, a los inmigrantes, a los jóvenes, a los ancianos y a los niños, "que se asoman al mundo con sus ojos llenos de asombro e inocencia y esperan de nosotros respuestas reales para un futuro de dignidad".

Y entonces afirmó: "Y aquí no puedo dejar de manifestar el dolor y la vergüenza que siento ante el daño irreparable causado a niños por parte de ministros de la Iglesia".

Las palabras del papa fueron recibidas con un aplauso por las cerca 700 personas reunidas en el patio de Los Naranjos.

"Me quiero unir a mis hermanos en el episcopado, ya que es justo pedir perdón y apoyar con todas las fuerzas a las víctimas, al mismo tiempo que hemos de empeñarnos para que no se vuelva a repetir", dijo Francisco aunque no citó la palabra abusos.

La llegada de Francisco ha reavivado el escándalo de los curas pederastas y la organización Bishop Accountability publicó esta semana un listado con 80 sacerdotes, clérigos y una monja acusados de abusos sexuales a menores de edad en el país suramericano.

Además, los laicos de la diócesis de Osorno, en el sur de Chile, piden desde hace meses la destitución del obispo chileno Juan Barros, nombrado por el papa argentino, por sus vinculaciones con el encubrimiento de abusos sexuales del sacerdote Fernando Karadima.

Karadima fue considerado en febrero de 2011 por el Vaticano culpable de cometer abusos sexuales y condenado a una vida de oración y penitencia.

Asimismo, Francisco instó a los gobernantes chilenos a que escuchen a los pueblos originarios y atiendan sus derechos.

Unos pueblos originarios, lamentó, "frecuentemente olvidados y cuyos derechos necesitan ser atendidos y su cultura cuidada, para que no se pierda la identidad y riqueza de esta nación".

Francisco comenzó su discurso recordando que en este país se formó durante su juventud -estuvo un año en 1960- y agradeció "por tanto bien recibido".

Elogió su diversidad y riqueza geográfica, y también un pasado en el que se ha enfrentado a "diversos periodos turbulentos" pero que logró -no sin dolor- superar", y que ha logrado "consolidar y robustecer" el sueño de los padres fundadores.

Al respecto, recordó que las recientes elecciones políticas "fueron una manifestación de la solidez y la madurez cívica que han alcanzado, lo cuál adquiere un relieve particular este año en el que se conmemoran los 200 años de la declaración de la independencia".

Y quiso saludar al presidente electo Sebastián Piñera, que tomará posesión de su cargo el próximo marzo.

A los mandatarios, les exhortó a que no se conformen con lo que se tiene ya y se ha conseguido en el pasado, "pues esto lleva a desconocer que muchas personas "sufren situaciones de injusticia y nos reclaman a todos".

Francisco les instó entonces a seguir "un reto grande y apasionante: seguir trabajando para que la democracia y el sueño de sus mayores, más allá de sus aspectos formales, sea de verdad un lugar de encuentro de todos".

A los mandatarios les reiteró la necesidad de tener "capacidad de escucha".

Y de esta manera saber escuchar además de, a los pueblos originarios, a los parados, "que no pueden sustentar a sus familias"; a los inmigrantes, "que llaman a las puertas de este país" y que dijo "en busca de mejorar y para construir un mundo mejor para todos"; a los ancianos, a los jóvenes y a los niños.

Francisco entró de lleno en el problema del cuidado medioambiental y de la explotación de los recursos naturales cuando citó su encíclica "Laudato Si" y pidió no conformarse "con ofrecer respuestas puntuales a los graves problemas ecológicos y ambientales", y ofrecer "un pensamiento, una política, un programa educativo, un estilo de vida y una espiritualidad que conformen una resistencia contra del paradigma tecnocrático ".

Ante ello, destacó que "la sabiduría de los pueblos originarios puede ser el gran aporte" y que "de ellos podemos aprender que no hay verdadero desarrollo en un pueblo que da la espalda a la tierra".

En su discurso, Francisco incluyó frases sobre Chile de la poeta chilena y premio Nobel, Gabiela Mistral, como cuando recordó "que el alma de la chilenía es vocación a ser, esa terca voluntad de existir".

Y la presidenta dice que es "desconfiada", manifestó Francisco con una sonrisa citando el discurso de la mandataria saliente, Michelle Bachelet.

EFE