"Se llegó a la situación actual en Cataluña por un tema económico"

Publicado: 11/10/2017 19:21
"Se llegó a la situación actual en Cataluña por un tema económico"
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La presidenta del Casal Catalá, única institución de esa colectividad en Uruguay, todavía apuesta al diálogo aunque no confía en España.

Nacida en Argentina, hija de catalanes, residente en Uruguay desde hace 27 años, Nuria Amorós transita su segundo período como presidenta del Casal Catalá de Montevideo. Ella –autodefinida independentista- es la principal dirigente de la única institución catalana –definida como democrática- del país, cuyo padrón tiene unos 250 socios, parte de una colectividad que se considera mucho mayor.

Ella, que subraya que sus raíces están en Cataluña y no en España, que aún brega por el diálogo como única salida, se escandalizó con la represión del gobierno de Mariano Rajoy durante el referéndum independentista del 1° de octubre –considerado ilegal para el Palacio de la Moncloa y el Tribunal Constitucional- y no se sorprendió con el discurso de Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, del martes. ECOS dialogó con la presidenta de un centro cultural que es la principal organización civil catalana del país, para escuchar su perspectiva a diez mil kilómetros de distancia del epicentro del conflicto.

- ¿Qué percibe a la distancia de lo que pasa en Cataluña? ¿Qué perciben en el Casal Catalá?

- Que existe una gran falta de diálogo. Y cada uno lo vive a su manera. Yo no creo representar el sentir de todos los catalanes que viven en Uruguay, que son bastante más que los asociados al Casal Catalá. Institucionalmente no nos definimos independentistas aunque si demócratas, a favor del diálogo y del derecho a decidir. Sí hay una gran mayoría que se manifiesta independentista, pero debe haber de las dos posiciones.

- ¿En estos días no aumentó la tensión interna en este centro cultural?

- Tensión, ninguna. Nos manifestamos como demócratas. Lo mismo pasa allá: estamos en contacto permanentemente con la gente en Cataluña y no hay “mal rollo”.

- Pero sí entre Cataluña y el gobierno de España.

- Yo creo que se llegó a esto por falta de diálogo entre Cataluña y el Estado Español. Ya lo dijo el presidente ayer (por el martes) en el discurso en el parlamento: hubo 18 intentos de diálogo por parte de la Generalitat. Y todo lo que se obtuvo del otro lado fue una negativa. Todo eso llevó a esta situación. Y ni hablar la represión del 1 de octubre. ¡Fue absolutamente injustificado! ¡Repudiamos toda violencia! ¡La gente solo quería decidir! Y esa sería la forma democrática de expresarse sobre el tema, con un referéndum reconocido y pactado con el Estado español.

- Que no fue el caso.

- No era el caso. Pero debido a la negativa del gobierno central y la voluntad del pueblo de expresarse, se decidió seguir adelante. De última, se dejaba votar y luego no se le daba validez y punto. No era necesaria reprimir. Yo, Nuria Amorós, me manifiesto independentista. Pero también soy muy objetiva: tiene que haber un diálogo, no sé si es algo viable al 100% para las dos partes. No nos olvidemos que Catalunya representa el 19% del PIB español, por lo cual a España no le sirve que Cataluña se independice.

- ¿Y a Cataluña le sirve ser independiente?

- Económicamente le sirve, pero no sé si el objetivo en la actualidad es seguir sumando fronteras, formando parte de la Unión Europea. Yo creo que lo que deben hacer es reformar la Constitución y que Cataluña pueda sentirse parte de esa federación o ese lugar.

- Con una mayor autonomía política, administrativa…

- Económica, fundamentalmente.

- Justamente. Desde afuera, por simplista que parezca, pareciera que el fondo de todo esto es la plata y no tanto lo cultural y lo identitario.

- A ver, el tema cultural, identitario e histórico existe desde siempre. Siempre, sobre todo en los exiliados, se habló de la independencia. Personalmente, creo que hasta era algo folklórico. En el fondo, era algo muy difícil. Eran pocos los que se decían independentistas y los partidos que así se definían se decían también demócratas y que no iban a plantearse esa posibilidad hasta que el pueblo lo pidiera. Y, evidentemente, se llegó a esta situación por un tema económico. No tengo ninguna duda. Desde 2008 o 2009 hasta acá, esto fue in crescendo. Si el gobierno central hubiera querido negociar en su momento esto se hubiera evitado.

- Hay empresas que han anunciado que se irán de Cataluña si se declara la independencia. La Unión Europea no ha reconocido tampoco el referéndum, ¿no temen terminar aislados?

- No creo que suceda. Sé que ha estudiado el tema. Hay países más chicos que Cataluña que son viables y están por fuera de la Unión Europea. Económicamente Cataluña es viable, creo que eso (el aislamiento) no sucedería.

- Y desde acá, ¿se vislumbra alguna salida?

- Estamos en contacto permanente con amigos, familiares y con gente de la Generalitat porque somos una institución reconocida oficialmente. Atención: somos una institución uruguaya, nadie nos dice qué decir o hacer, bajo ningún concepto. Y no sé qué decir… el señor Rajoy no me merece ninguna confianza. Lo que se ve en la prensa de hoy es que no tiene muchas ganas de conversar. Creo que si no se bajan del pony un poquito cada uno… aunque el gobierno catalán ha sido bastante claro en volver a apelar al diálogo.

- Puigdemont habló de independencia y luego la dejó en suspenso, ¿no esperaba algo más firme?

- No. No me sorprendió en absoluto. Hizo lo políticamente correcto, lo que tenía que hacer. Se llegó a esta situación por un movimiento del pueblo. Los políticos hacen lo que el pueblo les marca. Yo opino que no va a dar un paso atrás, tiene que hacer lo que el pueblo le pide, que es declarar la independencia. Pero por otro lado, eso es algo que de cara a este gobierno central es complicado. No tienen ningún miramiento en sacar las armas a la calle, ya se vio. Había que evitar una masacre. Por eso se vuelve a apelar al diálogo.