Evacuar o "sellarse" y luego no saber qué encontrar; esperando a Irma

Por: Leonel García
Publicado: 7/09/2017 19:32
Evacuar o "sellarse" y luego no saber qué encontrar; esperando a Irma
EFE
Unos que van y otros que vuelven; y no hace falta decir adónde van unos y otros

Aproximadamente unos 14 mil uruguayos viven por Miami y alrededores. La Cancillería pide calma y que obedezcan a las autoridades.

De Brickell a Orlando, o lo que es lo mismo decir, de la zona costera del Estado de Florida al centro, hay casi 400 kilómetros de distancia. En auto, es un viaje de unas cuatro horas. Este jueves en la tarde, Cecilia Lima, cónsul de distrito de Uruguay en Miami, sabía que ella y su marido recorrerían esa distancia en el doble de tiempo. Pero no hay alternativa: ella vive en la zona donde Irma, un huracán categoría 5 que amenaza ser el peor jamás sufrido, demostrará qué tan devastadores pueden ser vientos de 300 kilómetros por hora. Y las autoridades ordenaron su evacuación.

Desde algún punto de una carretera muy atestada, Lima atendió a ECOS en el mismo teléfono al que la han llamado en estos dos días una más que inusual cantidad de turistas uruguayos que se les ocurrió coincidir por esa zona de Estados Unidos al mismo momento que el devastador huracán Irma, un categoría 5, amenaza con pasar por ahí con sus vientos de casi 300 kilómetros por ahora.

Tanto ese teléfono, como los de emergencia de las oficinas consulares de Cuba y República Dominicana están al rojo vivo en estos días, confirmaron a este portal en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Desde la Cancillería, la principal recomendación a los uruguayos que estén en esta zona es mantener la calma y hacer caso a las instrucciones que den las autoridades locales. En este caso: evacuar. De hecho, también han tenido que hacerlo los propios diplomáticos ahí apostados.

En todo el Estado de Florida viven unos 17 mil uruguayos. De ellos, 14 mil están en Miami y alrededores. Según Lima, los residentes no han llamado. No solo están acostumbrados a moverse en una zona donde los huracanes son muy frecuentes –aunque Irma parezca surgido del séptimo círculo del infierno-, sino que los medios han bombardeado con información sobre refugios y medidas de protección. Además, dice, muy pocos uruguayos viven en la zona más costera, mucho más pensada para el turismo que para vivir.

“Los uruguayos que se han contactado son los que están de paseo, y por suerte han podido conseguir alojamiento lejos de la costa”, expresó. Ella misma ha conseguido lugar en un refugio en Orlando, uno de los pocos que acepta también alojar a sus dos perros.

El Consulado Uruguayo en Miami está cerrado desde este jueves. Tanto ella como la cónsul general Lourdes Boné han sido evacuadas. Ella trae consigo el teléfono de emergencia para brindar información a quien lo solicite. “La primera sugerencia de las autoridades es irse. Pero como el combustible se agotó, están mandando a los refugios”, dice. La idea de la delegación es abrir las puertas de la sede, como siempre, el lunes. “Pero claro, no se sabe con qué nos vamos a encontrar”. Ella tampoco sabe en qué condiciones encontrará la casa en la que vive desde 2014.

"Hace lo que quiere"


Entre las recomendaciones que se sugiere a quienes se quedan en su casa, se incluye asegurar puertas y ventanas con paneles de madera o aluminio. En eso estaba Susana Peluffo, coordinadora general de la organización Uruguayos Unidos y residente de Broward, a poco más de 30 kilómetros de la ciudad de Miami.

“No es miedo, es nerviosismo. Estar toda sellada con láminas te da una sensación claustrofóbica. Y luego está el miedo de ver lo que se ve al otro día, los destrozos…”.

Peluffo lleva 23 años en Florida. Vivió el paso de huracanes cuyo recuerdo mete miedo como Irene (1999) y Katrina (2005). “Pero ninguno pegó de lleno, como dicen que este que se viene”.

“Por lo menos 70” de sus conocidos, vinculados a la organización, ya tomaron carretera en dirección a zonas alejadas de la costa como Orlando u otros estados como Georgia. “Y los que conozco que viven en la costa, o se fueron a refugios o se evacuaron a otro lado”. Las imágenes de Irma a su paso por las Antillas no dejan otra opción.

El miércoles, ECOS se contactó con Horacio Mayer, un periodista uruguayo que vive en Florida desde 2001. Este hombre, también integrante de Uruguayos Unidos, relató la agresividad y desesperación que se palpaba en la gente, a la hora de hacerse de agua potable en los supermercados y combustible en las gasolineras. A medida que se acerca el fin de semana, cuando está prevista la llegada de Irma, comienza a vivirse –literalmente- la calma que precede a la tempestad.

“El miedo se nota más que nada en las redes sociales, no en la gente”, dice Peluffo. “Como la televisión está dando informes cada hora o dos horas, la gente sabe qué hacer y qué se viene. La gente empieza a tranquilizarse porque parece que se estaría desviando más hacia el mar… pero aún hay que esperar, este huracán está haciendo lo que se le da la gana”.