Veintiséis años después otro Bulacio muere en una “misa ricotera”

Publicado: 13/03/2017 13:06
Veintiséis años después otro Bulacio muere en una “misa ricotera”
Infojus Argentina

Identificaron al segundo fallecido en el recital del sábado. Llevaba el mismo apellido del joven muerto en show de Los Redonditos en 1991.

Según informan diversos medios argentinos, este lunes se conoció la identidad del segundo hombre fallecido el pasado sábado en el recital del Indio Solari en Olavarría. La coincidencia es increíble: su apellido es Bulacio, el mismo que tenía Walter, el joven de 17 años que murió hace 26 años en un recital de Los Redonditos en el estadio de Obras Sanitarias en Buenos Aires.

El hombre identificado este lunes era Juan Francisco, de 36 años, oriundo de la localidad de Garín, y las causas de su muerte aún no fueron informadas por las autoridades. Walter, en tanto, falleció por los golpes que recibió de la Policía cuando ingresaba a aquel show. Pese a llevar el mismo apellido, no tienen ninguna relación de parentesco.

Según publica el diario argentino La Nación en su sitio web, Maria del Carmen Verdú, abogada de la familia de Walter comentó que "la coincidencia del apellido entre la segunda víctima del recital del Indio y Walter Bulacio es un simbolismo macabro, pero no hay parentesco entre ellos. Es una casualidad con una carga simbólica tremendamente fuerte".

Mientras, dos personas continúan hospitalizadas este lunes en Argentina debido a las lesiones sufridas este fin de semana en un concierto del rockero argentino Carlos Alberto "Indio" Solari, donde fallecieron dos personas, informaron fuentes médicas.

Los dos heridos -Antonella Falcón y Daniel Esteban Robles- se encuentran en cuidados intensivos pero "evolucionando favorablemente", de acuerdo al último parte médico facilitado por el Hospital Municipal de la localidad bonaerense de Olavarría -a unos 400 kilómetros de la capital argentina-, donde tuvo lugar el trágico concierto.

"Los restantes pacientes ya fueron dados de alta", se precisa en el texto difundido por el Ayuntamiento en su página web.

Mientras tanto, la Justicia continúa investigando las circunstancias del concierto en el que se estima que hubo unas 180.000 personas más de las 170.000 que inicialmente estaban previstas.

Pese a las advertencias del público y del propio cantante, que se vio obligado a interrumpir su actuación varias veces, una oleada de gente sobrepasó a los encargados de seguridad y provocó una avalancha que presionó a los asistentes de las primeras filas.

Tanto la productora del concierto, como la Municipalidad, los responsables de controlar la seguridad y hasta los propios músicos están salpicados en la causa. Este domingo, la fiscal tomó declaración como testigo a Solari, quien hasta el sábado llevaba un año retirado de los escenarios por la enfermedad de Parkinson que padece. Luego, el cantante retornó a su casa en el mismo avión privado en que llegó a Olavarría.

El cantante, exlíder de la mítica banda "Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota", deslindó de responsabilidad a la productora -"En Vivo Group S.A." dirigida por los hermanos Marcos y Matías Peuscovich y con la que acostumbra a trabajar-, y relató cómo desde el escenario trató de llamar a la calma al ver peleas e incidentes entre el público, según difundieron este lunes medios locales.

"Una vez más, de forma irresponsable y mezquina los medios están vendiendo pescado podrido. Por favor. No crean todo lo que se dice (...) Estamos muy tristes y preocupados y queremos hacer llegar nuestro acompañamiento a las familias afectadas", publicó ayer la cuenta de Facebook Virumancia, manejada por el entorno de Solari.

Desde la Municipalidad de Olavarría, sin embargo, las autoridades insisten en que la responsabilidad de lo que ocurría dentro del predio -"La Colmena"- es de la productora.

"Lo que nos pasó a nosotros fue cuando empezó a tocar el primer tema (...) Yo lo que sé es que eso fue un caos y yo sé que si nos hubiesen dado la atención yo no estaría en esta situación ahora", explicó María José, viuda de Javier León, uno de los dos fallecidos en el concierto.

"Me dijeron que estaba bien y lo que lo iban a llevar al hospital. Pedí ir a la ambulancia y me dijeron que no. Cuando llegué al hospital mi marido estaba muerto (...) Para mí faltó organización, estoy acostumbrada a ir a sus recitales (de Solari) y no hubo organización", prosiguió.

Por otra parte, continúa la búsqueda de algo más de 300 personas que asistieron al concierto y cuyos familiares no han conseguido contactar con ellos en las últimas horas. Miles de personas se quedaron varadas en Olavarría, donde hubo problemas de señal telefónica y de transporte para dar salida a las decenas de miles de asistentes.

Incluso, hay iniciativas en las redes sociales para recopilar testimonios y fotografías a fin de localizar a los desaparecidos. No es la primera vez que los recitales encabezados por Solari, quien tiene un enorme poder de convocatoria en el país suramericano, se convierte en tragedia con víctimas mortales.

Los conciertos de Solari -denominados "misas ricoteras" en el país- acostumbran a ser masivos y, debido a la salud de Solari, cada vez son más escasos.

En la propia Olavarría, aún con su banda (una de las más importantes de la historia de la música rock argentina), se prohibió un concierto en 1997 por los antecedentes de violencia y por falta de infraestructura.

En base a EFE