La CGT argentina marcha contra el gobierno por despidos

Publicado: 7/03/2017 07:54
La CGT argentina marcha contra el gobierno por despidos

La dirección de la sindical evalúa llamar a una huelga general.

La Confederación General de los Trabajadores (CGT) argentina, la central sindical más importante del país, se movilizará este martes para protestar contra la destrucción de empleo y las políticas económicas del gobierno de Mauricio Macri, en una marcha que prevé masiva.

En Buenos Aires, los gremios marcharán hacia la sede del Ministerio de Producción para escenificar su rechazo hacia los despidos y suspensiones -que castigan duramente a sectores como la industria y la construcción- y para reclamar al gobierno medidas de protección para los trabajadores.

La dirección de la CGT evalúa, además, aprovechar la fecha para llamar a una huelga general.

"Hay una muy importante expectativa en todas las clases sociales, porque no solamente los trabajadores obreros sino los profesionales, afines, se sienten afectados por esa política que lo único que hace es sacar poder adquisitivo", afirmó hoy Carlos Acuña, uno de los tres secretarios generales de la CGT, en Radio 10.

Desde la central sindical critican la orientación de las políticas económicas del gobierno porque consideran que solo favorecen a los empresarios sin contraprestación para los trabajadores.

En especial, alzan la voz contra los 120.000 despidos -según cálculos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa- y las suspensiones laborales masivas que se registraron en el último año y por los cierres de fábricas argentinas ante la apertura progresiva del mercado a las importaciones.

Además, no comparten las previsiones optimistas del Ejecutivo respecto a la vuelta al crecimiento económico en 2017 y la mejora de los indicadores de inflación y desempleo.

Desde el gobierno, sin embargo, piden tener vocación de diálogo y relacionan las protestas de los sindicatos con motivaciones electorales, en un año de comicios legislativos.

"Esta movilización tiene motivaciones políticas, porque las motivaciones que usan para justificarla son falsas. La lluvia de importaciones es absolutamente falsa", aseguró este fin de semana el ministro de Producción, Francisco Cabrera, en declaraciones a radio Belgrano.

"Cuando las cosas empiezan a mejorar, que haya una movilización y un corte de diálogo suena a que tiene que ver con el inicio de un año electoral. (...) El gobierno y la CGT están embarcados en el mismo objetivo, la creación de empleo que es el problema estructural de la argentina, la falta de demanda de empleo de calidad", agregó.

Por su parte, el jefe de Gabinete argentino, Marcos Peña, dijo en rueda de prensa que "la posibilidad de manifestarse es parte central de la democracia y no hay que sentirlo como una amenaza", pero pidió a los líderes sindicales dialogar con el gobierno para resolver los problemas.

Peña aseguró que el gobierno apuesta a continuar con el diálogo "independientemente de que Argentina está entrando en un ciclo electoral" -con comicios legislativos en octubre- que, pidió, no afecte las conversaciones con los sindicatos.

El jefe de Gabinete coincidió con los líderes gremiales en la "preocupación por la falta de interlocución en el sector empresarial, con una dinámica institucional enormemente fragmentada" y sin representatividad para firmar acuerdos.

Por otra parte, aseguró que la "transición" económica "va por el buen camino y hace ya varios meses que se generan puestos de trabajo, que la inflación está por debajo de los acuerdos paritarios y que en varios sectores hay procesos de inversión y desarrollo".

Consideró además que "plantear un escenario de conflictividad a partir de ciertas vaguedades que no se verifican en los números no ayuda".

Aunque no se hará huelga, la protesta afectará a sectores como el transporte, a los puertos o la industria, por la adhesión anunciada de sus principales gremios.

La convocatoria se produce en medio de una huelga de 48 horas de profesores, que paraliza desde hoy el inicio de las clases en casi todo el país, y en la víspera del paro internacional de mujeres previsto para el día 8.

Además, la convocatoria a manifestarse se ha visto impulsada por el llamado de la expresidenta Cristina Fernández a que los militantes kirchneristas se sumen a la cita, en lugar de acudir a los tribunales a mostrarle apoyo frente a la citación de un juez a declarar en una causa por supuestas irregularidades en una empresa de la que ella es accionista.

EFE