Colombia y el mundo indignados tras el crimen de Yuliana

Publicado: 7/12/2016 16:40
Colombia y el mundo indignados tras el crimen de Yuliana

Familiares y vecinos abarrotaron el funeral de niña indígena colombiana asesinada.

En la iglesia de Santa Teresita en Bogotá se realizó este miércoles la primera misa de exequias por la pequeña Yuliana Andrea Samboní, la niña de siete años que fue secuestrada, violada y asesinada el pasado domingo en un apartamento de un barrio acomodado de Bogotá.

Familiares, vecinos y amigos de la menor acudieron al templo, administrado por una servicial comunidad de la orden de los Carmelitas para despedirse de ella en una emotiva ceremonia donde no han faltado los cantos corales que tanto gustaban a la pequeña.

Alejandra Enciso, artista de la Orquestra Filarmónica de Bogotá y profesora de Yuliana, aseguró que la niña era "atenta, juiciosa, tierna y alegre" y destacó su afición por los espectáculos corales.

Asimismo, la profesora explicó que cuatro miembros del coro que acompañó las exequias eran profesores de la menor.

Poco después de las diez de la mañana, la comitiva mortuoria salió a pie de la Funeraria Los Olivos del barrio Palermo, a escasos metros de la iglesia donde tuvo lugar la misa.

El cortejo fúnebre estaba encabezado por un payaso de tez taciturna y llorosa, seguido por el coche que portaba la pequeña, escoltado por seis agentes del Gaula, el grupo antisecuestros de la Policía de Colombia, con uniforme de gala y por más de un centenar de allegados de la menor.

A su paso por la calle 43, la comitiva fúnebre rompía la tranquilidad matinal del tradicional barrio bogotano de Teusaquillo con insistentes gritos que reclamaban "justicia para Yuliana" y pedían exaltados la muerte de Rafael Uribe Noguera, su presunto asesino.

Ya en el templo -lleno hasta los topes y fastuosamente decorado con motivos navideños-, el sacerdote Ruben Darío Ramírez, que presidió la ceremonia, recibió el pequeño ataúd blanco de la niña y lo roció con agua bendita.

El féretro de la menor fue ubicado frente al altar, donde también se exhibía un pequeño nacimiento navideño, aún sin la figura del niño Jesús.

Ese papel lo interpretaba hoy de manera simbólica la pequeña Yuliana, cuya trágica muerte ha conmocionado Colombia.

Las primeras hileras de bancos del templo fueron ocupadas por los familiares y amigos más cercanos de Yuliana, entre los que no estaba su madre, que fue hospitalizada tras conocer la noticia y está embarazada.

La emotiva ceremonia, cuyos cánticos corales y oraciones conmovieron a los asistentes, acabó con un estremecedor aplauso que retumbó dentro las paredes del templo y que acompañó la salida del cuerpo de la pequeña del lugar.

En el exterior, centenares de ciudadanos esperaban los restos mortales de Yuliana entre una gran espectación mediática, que acorraló el auto fúnebre hasta que este se perdió por entre el inmisericorde trafico bogotano en dirección al Comando Aéreo de Transporte Militar (Catam).

Este aeródromo será el punto de partida del ultimo viaje de Yuliana, que será trasladada a la aldea del departamento del Cauca en donde nació.

Presunto asesino trasladado a la cárcel La Picota

La Policía Nacional de Colombia trasladó a la cárcel La Picota, de Bogotá, a Rafael Uribe Noguera, acusado del secuestro, violación, tortura y asesinato de la niña indígena.

Tras más de siete horas de audiencia en el complejo judicial de Paloquemao de la capital colombiana, a donde fue trasladado anoche el sindicado desde el hospital en el que se encontraba recluido por una "crisis", el juez 79 de control de garantías le dictó medida de aseguramiento y decidió enviarlo a la cárcel.

Varios medios locales reseñan que a pesar de que Uribe se declaró "inocente" de todos los cargos que se le imputan, entre los argumentos que consideró el juez para procesarlo figuran el que "es un peligro para la sociedad, una amenaza para los familiares de la víctima y una persona que puede obstruir el proceso judicial que se le sigue".

Hasta las 11.00 de la mañana de este miércoles Rafael Uribe, de 38 años, permaneció en las celdas de la Seccional de Policía Judicial (Sijín), ubicadas en los juzgados de Paloquemao, a la espera de que hubiera cupo en la cárcel La Picota.

Las autoridades decidieron recluir al acusado, un reconocido arquitecto colombiano, en un pabellón especial de la cárcel debido a que consideran que su vida correría peligro si lo ingresan con la mayoría de los reclusos.

Uribe Noguera salió de la Sijín luciendo un buzo, con cuya capota se ocultó.

El hombre fue escoltado por dos miembros de la Policía y subido a una patrulla en la que se desplazó hasta la cárcel La Picota, ubicada en el sur de Bogotá.

Afuera de las instalaciones de la Sijín lo esperaban cientos de indignados ciudadanos que desde que se conoció el caso han hecho presencia en las afueras del hospital en donde estaba recluido y en los juzgados.

La menor Yuliana Andrea Samboni fue secuestrada el pasado domingo cuando jugaba afuera de su casa, en un barrio de bajos recursos económicos de Bogotá. Según las investigaciones, el presunto autor del hecho fue Rafael Uribe Noguera, quien subió a la niña a una camioneta y la condujo a un apartamento de su propiedad en un sector adinerado de la capital en donde al parecer la golpeó, torturó, violó y asfixió hasta causarle la muerte.

EFE/Miquel Vera