Casa del niño muerto en barrio Lavalleja ya fue baleada varias veces

18/01/2019 13:58

Casa del niño muerto en barrio Lavalleja ya fue baleada varias veces

La familia del menor está vinculada a actividades delictivas y durante la investigación hubo varias contradicciones en sus testimonios.

Las investigaciones de la Policía determinaron que la vivienda donde el pasado 14 de enero falleció un niño de 8 años producto de un disparo fue atacada varias veces por grupos criminales. Pero la Policía no encontró indicios para confirmar la denuncia inicial de familiares del niño, que en esta ocasión la casa fue baleada desde un vehículo y así falleció el pequeño.

Desde la Jefatura confirmaron que hubo contradicciones durante los interrogatorios y que los integrantes de la familia del niño fallecido no entregaron un relato "coherente y consistente" entre todos.

"Estamos hablando de una casa en una zona de alta conflictividad (el Barrio Lavalleja) donde las investigaciones constataron que la vivienda ya había sido atacada con anterioridad varias veces. Incluso una de las puertas de ingreso, que es de chapa, estaba llena de huecos de disparos. Sin embargo las balas
son anteriores a la muerte de este niño y todo apunta a que algún integrante de la familia manipulaba un arma de fuego en el interior de la vivienda y se escapó un disparo", dijo a ECOS una importante fuente de la Jefatura de Policía de Montevideo, que tomó el caso.

Los investigadores dispusieron distintos allanamientos con técnicos de Policía Científica en la vivienda y todas las pericias ya están en manos de la fiscal de homicidios, Mirtha Morales.

Consultada por ECOS, la fiscal de homicidios dijo que la investigación se encuentra en pleno desarrollo y que se trata de un caso muy complejo.

"Citamos a declarar a varias personas, es una investigación y un caso muy complejo por lo que cualquier declaración pública puede entorpecer. Lo único que puedo decir es que se está trabajando, que hay varias aristas a considerar y que hay muchas declaraciones para analizar", dijo la Fiscal.

Consultada puntualmente sobre si hubo contradicciones en los testimonios, Morales dijo que no podía hacer comentarios mientras durara la investigación.

Casa baleada

Los investigadores del caso sostienen que los ataques anteriores contra la vivienda se deben a enfrentamientos entre grupos criminales y confirmaron los vínculos familiares que tenía la víctima con un clan delictivo vinculado al tráfico de drogas.

"El niño es una víctima inocente de la situación pero estaba vinculado por parte de madre a los Delfino, uno de los clanes criminales que tenía participación en el conflicto que llevaba adelante los Algorta y los Segade en la zona. La mayoría están muertos o están presos. Los que están vivos y en libertad o son menores de edad, como este niño, o tienen antecedentes penales en su gran mayoría", agregó la fuente.

El Ministerio del Interior fue desbaratando estas bandas a lo largo del tiempo, pero el conflicto se cobró más de 20 vidas en tres años. El punto inicial de la pelea fue en 2014 cuando un familiar de los Algorta mató a Tato Segade, líder familiar del otro clan y exintegrante de la barra brava de Peñarol.

El caso: la denuncia de la madre y las contradicciones declaradas

El 14 de enero la Policía fue alertada por una llamada al centro de salud Casa de Galicia donde pedían auxilio para un niño de ocho años que tenía un disparo en la cabeza.

El niño presentaba una herida de arma de fuego en la zona del cráneo con orificio de entrada y salida y fue internado en el lugar donde seis horas más tarde falleció.

La madre del menor fue quien realizó la denuncia pero fue la tía del niño, una mujer de 21 años, quien se encontraba a su cuidado y dio el primer testimonio a la Policía.

La mujer dijo la casa fue baleada desde un auto blanco y que uno de los disparos alcanzó al niño. Esa declaración es la objetada por los investigadores del caso.