Muerte súbita y deporte en niños: poco frecuente, pero de alto riesgo

Por: Mateo Romano
Publicado: 9/11/2018 13:52
Muerte súbita y deporte en niños: poco frecuente, pero de alto riesgo
Pixabay

Se detecta un caso cada 100.000 niños que practican deporte, pero la probabilidad a un ataque de sobrevivir es del 5%. ¿Cómo prevenir?

Facundo Ruiz tenía ocho años. El domingo 9 de setiembre se preparaba junto a sus compañeros y amigos para disputar un partido de fútbol, como lo hacía todos los fines de semana. Los niños del Arrozales de Río Branco hacían el calentamiento precompetitivo cuando Facundo se desvaneció.

Un paro cardiorrespiratorio lo dejó tendido en el piso e inconsciente. Le hicieron reanimación mientras esperaban a la ambulancia que, según los testigos, demoró varios minutos en llegar.

Luego de unos días en el hospital local, fue trasladado a Montevideo. Internado en el CTI del Sanatorio Americano, Facundo nunca se recuperó y luego de casi dos meses de lucha, este lunes falleció.

“Perdimos un niño en la cancha, pero ganamos una estrella. Te fuiste Facu y estarás protegiendo a tus compañeros y amiguitos para siempre. Cómo despedirte si aún no lo podemos creer”, escribió la Liga de Baby Fútbol de Río Branco en su cuenta de Facebook.

“Hace 11 años que estoy trabajando con el fútbol infantil y nunca me había tocado una situación así. Este ha sido un golpe muy duro, es un dolor muy grande”, dijo a ECOS Héctor García, quien fue presidente y tesorero, y ahora se desempeña como secretario general de la Organización Nacional de Fútbol Infantil (ONFI).

“Esto sucede en un caso cada 100.000 niños, pero sabemos que para las familias cada uno de ellos significa el 100%”, expresó Roberto Canessa, médico especializado en cardiología infantil. Quien también es reconocido como uno de los sobrevivientes del accidente aéreo en Los Andes señaló que la muerte súbita en niños deportistas es un problema de nivel mundial que aún no está resuelto.

García estuvo haciendo el seguimiento de la salud de Facundo desde su incidente; acompañando a la familia y manteniendo contacto con el cuerpo médico. Señaló que el niño nunca pudo salir del cuadro grave y que a pesar de su lucha, falleció.

Prevención y Cuidados

El cardiólogo Alejandro Cuesta, además de secretario general del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), es integrante del grupo de Prevención de Muerte Súbita en el Deporte (Premude) y allí trabaja realizando valoraciones pre deportivas a niños y adolescentes.

“En lo que refiere al cuidado personal, la valoración pre deportiva ha demostrado en el mundo ser un buen instrumento para prevenir la muerte súbita”, expresó. En esa instancia se realiza una serie de estudios médicos que determinan si la persona está apta para hacer ejercicio físico.

De todas formas, estos estudios se realizan con niños mayores de 12 años y que no está pensado para los más chicos como el caso de Facundo. En esa situación, los menores son atendidos por sus pediatras de cabecera. “Si el pediatra detecta alguna anomalía debería derivar al niño con un cardiólogo para que se lo analice con más profundidad”, dijo por su parte Canessa.

La ONFI cuenta con 60.000 menores afiliados, de los cuales 57.000 son niños y 3.000 son niñas. A cada uno de ellos se le exige una revisión médica que señale que están aptos para realizar deporte.

García señaló que en el caso de Facundo la ONFI recibió su ficha médica y mostraba que su aptitud física era apta para jugar al fútbol. Para el dirigente el problema estuvo en que la ambulancia se demoró en llegar y eso complicó la situación del niño.

Con 2.000 partidos por fin de semana en todo el país, ninguna de las canchas del baby fútbol nacional cuenta con una ambulancia, sino que las distintas ligas hacen convenios con las empresas y la emergencia móvil se pone a disposición en caso de algún inconveniente.

“¿Cuánto sale contratar una ambulancia para cada partido? Es imposible desde el punto de vista económico”, dijo García.

Muerte súbita: frecuencia y riesgo

El cardiólogo Cuesta señaló que la muerte súbita en niños que practican deporte es poco frecuente. Tal como lo expresó Canessa sucede en uno cada 100.000 niños. De todas maneras, el riesgo es muy alto.

“Los poquitos casos que sufren una muerte súbita asociada al deporte es porque tienen una condición cardiovascular previa que puede ser detectada en la mayoría de los casos”, expresó Cuesta.

Cuando ocurre una muerte súbita en un ámbito extra hospitalario, la probabilidad de sobrevivir es de apenas un 5%. Eso se debe, principalmente, a la falta de un desfibrilador externo automático.

De todas maneras, cuando sucede en campos deportivos o en clubes que cuentan con desfibrilador y con personal capacitado para las maniobras de resurrección la probabilidad de sobrevivir aumenta al 40%.

El factor genético, una clave para prevenir

El médico señaló que en un 70% de los casos de muerte súbita vinculada al deporte, la causa principal es una afección cardiovascular y eso se debe a la presencia de una patología ya existente en el deportista.

Luego del paro cardiorrespiratorio, se detectó que Facundo tenía una cardiopatía. “No es el deporte en sí lo que le genera la muerte, sino una condición preexistente que tiene el deportista”, expresó.

Cuesta resaltó la importancia de que esas condiciones sean detectadas en forma y tiempo para prevenir la muerte súbita en los deportistas. El factor genético es muy importante y hay que estudiar si en la familia existió algún caso de afección cardíaca para que se estudie su prevalencia.

Premude tiene un convenio con el programa Gol al Futuro de la Secretaría Nacional de Deporte. Es por eso que se les realiza estudio precompetitivos a los futbolistas juveniles de las instituciones de Primera División. “Tenemos más de 6.000 jugadores evaluados. En algunos de ellos hemos encontrado situaciones predisponentes y se les recomendó los tratamientos y conductas a seguir para evitar un desenlace fatal”.

La posibilidad de continuar realizando ejercicio físico depende del tipo y magnitud de la dolencia que se detecte.

Para Canessa, otro factor que está en juego es “el azar” porque, si bien las probabilidades son muy bajar, le puede tocar a cualquier niño. Es por eso que también resaltó la importancia de hacer los chequeos médicos antes de practicar algún deporte.

Lo que se debe mejorar

Para Cuesta es muy importante que se realicen los estudios de antecedentes y que es algo que no se hace habitualmente. Al niño se le estudia su aptitud física, pero no se indaga más a fondo para descartar la posibilidad de una muerte súbita.

Esos estudios deberían contar con un electrocardiograma. “El electrocardiograma ha demostrado ser útil en la prevención de la muerte súbita y debería ser un método mucho más extendido de lo que lo es actualmente en nuestro país”, expresó.

Otros de los aspectos que señaló con necesidad de mejoría es el acceso a los desfibriladores. Para Cuesta, Uruguay cuenta con buena legislación que detalla dónde deben existir desfibriladores y los centros deportivos es uno de ellos. El problema está en que no se cumple. “La mejoría debería estar en el control y fiscalización para que estén disponibles donde se podría necesitar”.

Por último indicó la importancia de que los ámbitos deportivos no cuenten con situaciones que pueden significar un riesgo para los deportistas como la temperatura, la protección física y que los campos no tengan obstáculos en los que los jugadores se puedan lastimar.

La importancia de hacer deporte

Si bien hay casos en los que practicar deporte puede significar un riesgo, Cuesta resaltó la importancia de hacer ejercicio físico. “El deporte previene enfermedades, el deporte salva vidas”, expresó.

Y agregó: “La gente que hace deporte se muere menos que la que no lo practica. Hay algunos casos con situaciones predisponentes, pero son detectables y hay que trabajar en ello para disminuir el riesgo”.