Contraste en Dolores: jardín nuevo y clases que siguen en contenedores

Publicado: 9/11/2018 13:48
Contraste en Dolores: jardín nuevo y clases que siguen en contenedores
Presidencia

Los aires acondicionados "no dan abasto", cuenta el alcalde. Una buena: se reinauguró el jardín de infantes N° 116, para 170 niños.

Las dos caras de una misma moneda. La alegría por la reinauguración de un jardín de infantes en Dolores, Soriano, a un costo de un millón de dólares, convive con el hecho de que por tercer año consecutivo los estudiantes de una escuela y dos liceos de esa ciudad terminan el año lectivo en contenedores, todavía afectados por el tornado que arrasó esta ciudad el 15 de abril de 2016. Y eso en la época en donde el calor empieza a apretar.

"Es impresionante el calor (que hace) allí, adentro de esas latas", cuenta el alcalde de la localidad, Javier Utermark. Los aires acondicionados "no dan abasto", tomando en cuenta las altas temperatura y la cantidad de "chiquilines" que se distribuyen por salón. Utermark subraya que realmente es complicado dictar clases en esas condiciones. "No es fácil ni para los chiquilines ni para los docentes", explica.

El caso de la Escuela Rural N°64 es el que más preocupa en Dolores. La institución, ubicada en la periferia de la ciudad, fue derruida por el tornado; solo quedó en pie el comedor. Allí asisten unos 50 niños que reciben clases en contenedores.

"No sabemos ni cuándo se iniciará (la obra)", señala el alcalde.

El consejero de Primaria, Héctor Florit, estuvo presente este jueves en la ciudad -en el marco de la inauguración del jardín de infantes N°116 - y, luego de que Utermark le planteara su preocupación respecto al tema, "hizo una llamada" y les comentó que "se estaría en los procesos" para su construcción.

"Se sacaría supuestamente a licitación el año que viene", indica el alcalde.
Explica que la preocupación principal radica en que "no hay novedades ciertas" sobre qué pasará con la escuela, cuándo saldrá la licitación y cuándo va a empezar la obra.

"Va para largo seguir en los contenedores, eso es lo más preocupante. No es lo más adecuado estar brindando clases allí, ni para los chiquilines ni para las maestras", sostiene.

Algunas autoridades de Primaria le explicaron al alcalde que las obras en ese centro educativo se atrasaron porque "supuestamente" iba a haber una donación de una empresa. Finalmente, eso no se dio. "Después se habrán ido atendiendo las otras instituciones y se fue quedando para atrás esto", especula Utermark.

También le dijeron que se iban a hacer dos llamados uno para la parte de cimentación y relleno, otro para la construcción de la escuela. Ahora indicaron que van a hacer un solo llamado para todo. "Ha habido idas y vueltas y los plazos se van no", afirma el alcalde.

En contraposición, en la Escuela N°102, donde también pasó el tornado, está en proceso de reforma y, según el alcalde, "se está terminando" y "está quedando muy bien".

Por otro lado, las obras en los liceos N°1 y N°2, donde asisten unos 1.700 adolescentes, ya están en marcha. En el primer caso las cosas van viento en popa, actualmente están pintando el frente del liceo. "Supestamente estaría terminado para fin de año", augura Utermark.

En el liceo N°2, donde las obras comenzaron a mitad de año, los alumnos deberán esperar más tiempo para inaugurarlo. En este caso, se comenzó de cero, ya se hizo la demolición y ahora se está trabajando en la parte de los cimientos. "Pero va avanzando", indica.

Pero lo cierto es que los alumnos de ambas instituciones finalizarán las clases, por tercer año consecutivo, en contenedores. "Obviamente, que uno querría que a dos años y medios ya estuvieran en sus locales pero los liceos por lo menos están en marcha", dice el alcalde buscando conformarse con lo que les toca.

Una buena

Hasta el momento, solo una de las obras de los centros educativos de Dolores ha finalizado. Este jueves fue inaugurado el jardín de infantes N°116 donde asisten más de 170 alumnos de 3, 4 y 5 años, divididos en dos turnos.

Allí, en el mismo edificio donde ese 15 de abril de 2016, niños y maestras debieron resguardarse en el primer lugar que encontraron para estar a salvo, se reinauguró el jardín que ya está en funcionamiento.

"Siempre los plazos en lo público sabemos que se demoran un poco pero, por suerte, ya están los chiquilines ahí con las maestras", dice Utermark.

"Quedó muy bien, estamos todos muy contentos", confiesa el alcalde. "Ahora tienen un patio precioso que antes no existía, está todo nuevo, entonces obviamente que cambia", señala.

Las obras, que implicaron una inversión de un millón de dólares, se enfocaron en la reparación de lo que había sido afectado, fundamentalmente los techos, ya que habían quedado a la intemperie todas las aulas, según se indica en el sitio web de Presidencia.

Pero, también, comprendieron la mejora de lo que se mantuvo en buen estado a nivel estructural que, igualmente, requería una remodelación general. En ese sentido, se reformaron cuatro aulas y una sala de psicomotricidad, servicios sanitarios, el acceso al edificio y la fachada, además de la cocina y el patio con juegos.

La directora de Primaria, Irupé Buzzetti, dijo este jueves que los niños y sus maestras merecían un lugar así, con todas las comodidades, moderno y luminoso.

Además, consideró que, en su momento, la respuesta de Primaria fue inmediata, ya que el evento climático ocurrió un viernes y al martes siguiente los alumnos del jardín fueron trasladados a la escuela Nº 2, que los albergó hasta octubre de 2018, mes en que volvieron al local restaurado.

Por otro lado, la jerarca destacó la resiliencia de las docentes, que el día después de la tragedia estaban con los niños, ayudándolos en un largo proceso de recuperación para que perdieran el miedo a que volviera a suceder un fenómeno similar.

A Carolina, maestra de nivel 5 del centro educativo, ese 15 de abril le tocó afrontar uno de los momentos más "terribles"en su vida. Su salón fue el más afectado y varios de sus alumnos resultaron fuertemente golpeados, incluso uno de ellos sufrió fractura de cráneo.

Pese a eso, agradeció que hoy todos están bien y pudieron volver al jardín y reponerse. La docente definió el día de la inauguración de obras como “de mucha felicidad y alegría”. “Estamos en casa”, concluyó.