Un proyecto en Casavalle que busca generar "igualdad" entre los niños

Publicado: 22/09/2018 07:30
Un proyecto en Casavalle que busca generar "igualdad" entre los niños
Facebook Entrebichitos

"Produce una mirada del barrio desde otro lugar. Es que se puede otro Casavalle y está bueno", dice Gimena que trabaja con los niños.

La túnica blanca llegaba a sus rodillas. Tomó el micrófono, esbozó una sonrisa. Con sus 8 o 9 años, todos los ojos apuntaban a ella. Estaba a punto de hablar frente a los integrantes de la Comisión de Cultura de la mesa permanente del Congreso Nacional de Ediles en Melo, Cerro Largo. Había viajado unos 400 kilómetros desde Casavalle, Montevideo, junto a sus compañero y maestros de la Escuela N°319 República de China y también familiares.

Tal vez nunca se imaginó estar allí, o tal vez sí. Pero lo cierto es que su voz no tembló y tampoco se olvidó de lo que tenía que decir a pesar de que muchos adultos que al menos cuadruplicaban su edad la escuchaban atentamente. A su alrededor estaban algunos de sus compañeros y la maestra, formando una red que no dejaban que se cayera, por el contrario, la impulsaban.

El tema sobre el que tenía que hablar no era fácil. El proyecto, que fue denominado "Entrebichitos MEN", nació en su escuela hace unos tres años -luego de visitar el Centro Ecológico Integrado al Medio Rural (Ceimer) en Rocha- y se relaciona con los Microorganismos Eficientes Nativos (MEN).

Los MEN contienen grupos de microorganismos que al trabajar juntos son más eficaces que el resto. Por esta razón, hace que otros organismos patógenos o seres no deseados, como bacterias que generan mal olor, insectos o ratas, no tengan oportunidad de crecer y desarrollarse. Además, no contamina el medio ambiente porque es un producto natural y que no contiene químicos.

Se puede utilizar para limpiar, también para regar y proteger las plantaciones, además para beneficiar la salud y el desarrollo de animales y en el tratamiento de aguas residuales.

En esta iniciativa trabajan unos doscientos niños de la escuela de Casavalle. Ellos preparan el biopreparado y también, constantemente, se plantean nuevas preguntas para mejorarlo, "son parte de la construcción colectiva del conocimiento", explica Gimena Echeverryborda, integrante de la cooperativa Entrebichitos. Es que el proyecto no solo involucra a los alumnos y maestros de la institución, también a vecinos del barrio que decidieron crear una cooperativa que lo vende. Este grupo, a su vez, brinda una tallerista de huerta que trabaja todas las semanas con los niños.

"Una de las cosas muy importantes para los niños es que les genera identidad y pertenencia con algo, ellos se identifican con el proyecto MEN, son entrebichitos, son parte activa de esto", dice Gimena de 38 años.

"Ellos también son los que plantean propuestas para seguir trabajando en la escuela. No es el docente que impone, entonces a los niños los coloca en otro lugar", afirma.

Pero no solo se trabaja en eso -cuenta- también en la autoestima de los escolares y en buscar formas de potenciar las capacidades que tienen para desarrollarse, apuntar a su formación y que "quieran seguir". Recuerda el caso de un alumno que tiene problemas con la escritura y se lo incentivó para que hiciera un rap.

"(El proyecto) les genera inquietudes y también, por más que sean pobres, pueden tener conocimientos, trabajar con la academia, ir a un barrio y compartir con otro lo que saben. Ser sujetos activos y constructores de conocimiento y eso los coloca en otro plano, de igualdad con los otros", sostiene.

Este año, la clase de tercero se abocó en el olor del biopreparado. El problema surgió porque a las auxiliares de servicio de la escuela que limpian con los MEN no les gustaba mucho el olor. Los niños trabajaron para buscar una esencia que mantuviera la composición microbiológica pero que a su vez generara rico olor. Se plantearon preguntas, investigaron, hicieron distintos experimentos hasta que lograron preparar uno que tuviese olor a naranja.

Los escolares también participan de talleres que tienen como objetivo enseñarle a otras escuelas sobre los MEN. A su vez, actualmente participan en conjunto con docentes y con el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable para ver cómo actúan los MEN en los pozos negros. Los niños, supervisados por adultos, realizan el trabajo de campo, concurren a un asentamiento y van a la casa de vecinos para hacer pruebas.

Recientemente, el proyecto fue seleccionado a los Premios Gutenberg de la Universidad de Pompeu en Barcelona. Además, ha ganado la Feria Departamental y Nacional de Ciencias, tiene el interés de la Junta Departamental de Montevideo, y el año pasado obtuvo el premio de Educación Solidaria del Ministerio de Educación y Cultura.

En agosto, Belén, María, Erika, Bryan y Christian, todos alumnos de sexto año de la escuela viajaron a China y en el país asiático presentaron el proyecto que tanto los identifica.

Mucha de las personas que se enteran de la iniciativa preguntan cómo pueden apoyar, comprando el producto o también poniéndose a disposición. "Eso se ve y se siente, dice Gimena. "Quieras o no, que sea de Casavalle también genera una mirada del barrio desde otro lugar", sostiene. "Es que se puede otro Casavalle y está bueno", explica al tiempo que esboza una sonrisa.