Muerte en Neptunia: una menor al Inisa, un mayor en prisión preventiva

Publicado: 19/06/2018 19:45 | Actualizado:
Muerte en Neptunia: una menor al Inisa, un mayor en prisión preventiva

Ambos vivían en Salinas. Según el petitorio de la fiscal Viera, fue la adolescente de 17 años quien apuñaló a Claudia Ferreira.

El martes 29 de mayo, a eso de las 23.50, Ana Claudia Ferreira Albornoz, de 45 años, se dirigía a su casa en Neptunia. Había salido minutos atrás de su trabajo, en el minimercado de la Ancap ubicada a la altura del kilómetro 36.500 de ruta Interbalnearia. En la esquina de Arazatí y Zapicán, a cuadra y media de ahí, a similar distancia de su domicilio, encontró la muerte.

Un joven de 23 años y una menor de 17 la abordaron en una moto. El primero era el dueño y el conductor del birrodado, una Winner C110 de color azul. Según el petitorio de la fiscal Darviña Viera, la adolescente se bajó del vehículo e intentó arrebatarle a Claudia Ferreira la cartera.

Como esta se resistió, "le propinó con un arma blanca por lo menos una o dos puñaladas, ocasionándole la muerte", indica el dictamen. Los homicidas se fugaron del lugar sin llevarse nada. En la cartera solo había cien pesos. Claudia, madre de un niño que estaba por cumplir dos años, falleció por una herida en el corazón que le provocó hemorragias agudas.

El juez Enrique Falco decretó 120 días de prisión preventiva para el joven por un delito de homicidio especialmente agravado (por haber ocurrido tras un intento de robo). También decretó la internación en dependencias del Inisa a la adolescente por homicidio.

La medida cautelar y la internación se realizarán mientras se formaliza la investigación en su contra. Para el caso del hombre, la fiscal Darviña Viera había pedido 180 días de prisión cautelar.

Ambos viven en Salinas y fueron detenidos en sus respectivos domicilios el lunes, según le dijo a ECOS Hugo Saracho, vocero de la Jefatura de Policía de Canelones. Estaban cumpliendo medidas sustitutivas: ella por dos hurtos y él por dos hurtos especialmente agravados, por lo que eran fáciles de ubicar.

Por este homicidio, la fiscal Viera pidió su retención cuando declaraban en la propia sede de Fiscalía.

Dos testigos pudieron sentir los ruidos del arrebato y el ataque, además de brindar descripciones físicas de los asaltantes y de la moto. El tráfico de datos del celular de la adolescente indicaba por dónde había estado a la hora y el día del homicidio, coincidiendo con el punto. Ella misma había confesado ser la autora de la muerte a su círculo más íntimo, anotó la fiscal.

Esa muerte generó numerosas movilizaciones de vecinos en reclamo de más seguridad.