"Si se aplica el máximo rigor, habrá mayor confianza en la Justicia"

Por: Leonel García
Publicado: 17/05/2018 14:29
"Si se aplica el máximo rigor, habrá mayor confianza en la Justicia"

El abogado de la familia de la niña Valentina Walter, asesinada en noviembre de 2017, cree que el caso puede marcar un antes y un después.

Si episodios como el de la liberación del “Buñuelo” en San Carlos, debido a la presentación de un recurso de inconstitucionalidad por parte de su abogada más allá de las pruebas en contra, significan pasto para las fieras que cuestionan el nuevo Código del Proceso Penal, una rápida y ejemplarizante resolución del caso del homicidio de la niña Valentina Walter, en Rivera, sería todo lo contrario.

Eso es lo que opina el abogado Fernando Araújo, representante de los padres de la niña. Lo dijo en su alegato el miércoles, en el Centro de Justicia de Rivera, durante la primera de las audiencias del juicio oral y público contra Y.F.C.S. (22) y J.M.D.L.S.M. (23), presuntos autor y coautor de la violación y el posterior homicidio de esa niña de nueve años, el día de su cumpleaños, el 12 de noviembre de 2017. Así lo amplió a ECOS este jueves, un día antes de la segunda instancia, la de los alegatos finales.

“La reacción social que hubo en noviembre se debió a que Rivera estuvo castigada por varios crímenes de niñas y adolescentes que se consideraron impunes, cuatro casos concretos, de los cuales solo uno quedó parcialmente resuelto”, le dijo Araújo a este portal. El abogado refiere, por un lado, a las manifestaciones de indignación que se vivieron en esa ciudad del norte, con pocos antecedentes, cuando la captura y formalización de los detenidos. Incluso hubo funcionarios policiales heridos por una multitud que, de haber podido, linchaba a los procesados.

También recuerda a casos muy sonados en Rivera, heridas abiertas con los homicidios de Daniela Olivares (1993), Sheila López (1997) y Camila Chagas (1998), más la nunca aclarada desaparición de Karina Martínez (1997).
“Ahora creo que la gente se dio cuenta que acá se actuó de forma diferente. Que la Justicia y la Policía actuaron bien. Que se va a dictar una sentencia rápida y efectiva. Que los familiares tuvieron acceso a la información”, agregó Araújo.

Si bien hubo medidas de seguridad en torno al Centro de Justicia Penal local, la jornada, que se completó con la toma de declaraciones en la Jefatura de Policía de Rivera a cinco testigos –la madre de la niña y cuatro funcionarios policiales-, se desarrolló con tranquilidad. Muy distinta a la ciudad en llamas de noviembre.

“Si se aplica el máximo rigor en este caso, si la gente percibe que la Justicia está viva y actúa, que no es un expediente tapado de polvo, esto redundará en una mayor confianza en el sistema”, resumió Araújo.

La fiscal del caso, Verónica Bujarín, pidió la pena máxima posible para los imputados: 30 años de cárcel por homicidio muy especialmente agravados más otros 15 años de prisión por medidas de seguridad eliminativas para ambos, por autor y coautor del hecho. La familia de la víctima está totalmente de acuerdo con la solicitud.

En la audiencia estuvo presente la abuela paterna de la niña, Silvia Walter. La mujer, ya mayor, no pudo parar de llorar en toda la audiencia, que incluyó un sobrecogedor relato de los últimos momentos de la niña, a cargo de la fiscal Bujarín. “Toda la familia actuó con mucha inteligencia y dolor. Sabía que tenía que guardar compostura, que era lo mejor. Obviamente, estaba la bronca y los sentimientos encontrados”, expresó el abogado. Apenas a metros estaban los detenidos por la violación y posterior asesinato de su nieta. El padre de la pequeña, Juan Carlos Walter, está en tratamiento médico y el abogado le pidió específicamente que no estuviera presente. La madre, Tatiana Ferreira, tampoco fue, ya que debió declarar luego como testigo, a solicitud de la Fiscalía.

Pese a las pruebas en su contra, los imputados, de 22 y 23 años, han negado últimamente las acusaciones. “Ellos en realidad han zigzagueado entre decir y desdecirse. Pero su confesión, en prueba adelantada, durante la reconstrucción de los hechos (en noviembre), fue clarísima”, señaló Araújo. “No solo es que confesaron, porque cualquiera se puede hacer cargo de un hecho. Pero una vez llevados al terreno, explicaron bien cómo fue todo, dónde tiraron la vincha y las ojotas de la niña, dónde estaba el spinner, que al final no se encontró”.

Y.F.C.S., que era vecino de la madre y de la niña, J.M.D.L.S.M. están siendo patrocinados por un defensor de oficio. A él le dedicaron las únicas palabras que salieron de sus labios en la jornada. “Pero estaban como ausentes de lo que estaba pasando, como si no entendieran muy bien qué era lo que pasaba”, agregó Araújo.

Este viernes se realizará otra audiencia con más declaraciones de testigos y más pruebas periciales, algunas de las cuales serán vía teleconferencia desde Montevideo. Cada parte hará sus alegatos finales. No se espera, empero, que la jueza María Sol Bellomo se pronuncie en esa jornada.