Lalo Algorta: la 23° muerte de la guerra entre narcos del 40 Semanas

Por: Leonel García
Publicado: 7/12/2017 17:13
Lalo Algorta: la 23° muerte de la guerra entre narcos del 40 Semanas
CAPTURA SUBRAYADO
Barrio 40 Semanas

El líder de una de las bandas que quería controlar el narcotráfico fue cosido a balazos en Totoral del Sauce. Hace poco salió de prisión.

Acribillado a tiros en todo el cuerpo, terminó sus días este jueves en la madrugada Gerardo Fabián Algorta Sacarello (32), el “Lalo”, o uno de los líderes de una banda de narcos que quería controlar el barrio 40 Semanas. Su cuerpo fue hallado en las afueras de una casa en Totoral del Sauce, una localidad semi rural de Canelones ubicada en el kilómetro 36 de ruta 7. A su lado estaba D.S.L.R. (32), también con varios balazos arriba, herido gravemente pero vivo, siendo trasladado a un centro asistencial.

“Acá era un pesado del mundo del hampa”, resumió a ECOS el inspector mayor Pablo Lotito, director de Información Táctica de la Jefatura de Policía de Montevideo. También era un referente entre los narcos, los delincuentes y los aspirantes a serlo en el 40 Semanas, agregó. También es, en el marco de una guerra entre bandas rivales, la muerte número 23 en dos años y dos meses. Por ahora, es la última baja; una muy sensible baja.

Un auto Chevrolet Corsa gris también fue encontrado en el lugar. Había sido baleado como en ráfagas, según le dijo a este portal ECOS Hugo Saracho, vocero de la Jefatura de Policía de Canelones.

Si algo le sobraba a Lalo Algorta eran antecedentes penales: transporte y
tráfico de estupefacientes, rapiña y receptación. Todos ellos en Montevideo. Saracho señaló que la Policía aún no tiene definido si esa finca de Canelones era su residencia permanente o el escondite habitual de un hombre que hacía pocos meses había recobrado su libertad luego de pasar tres años en prisión.

“Como sea, la gente que lo fue a buscar manejaba información de donde estaba”, indicó el oficial. El herido también tenía antecedentes penales por transporte de estupefacientes, pero en Canelones.

Del Tato al Lalo

La muerte de Algorta es la número 23 de la guerra entre bandas motivada por el control del narcotráfico en el 40 Semanas y por la venganza, según contabilizó Lotito, que se ha especializado en estos conflictos. La primera de ellas, la que desató toda la orgía de muertes, fue casualmente la del líder de la otra banda, Wellington Rodríguez Segade (38), acribillado por sus rivales el 13 de octubre de 2015, puntualizó.

Una crónica del diario El País de la época señala que Rodríguez Segade, el "Tato", quiso hablar con sus rivales para que los Algorta no se metieran con la gente del barrio, donde él tenía familia. Fue desarmado y ese fue su error: recibió tantos balazos en el cráneo que este estalló.

Lalo Algorta estaba entonces en la cárcel. Había caído preso luego de la recordada “Operación Chimango”, de julio de 2014, donde se incautó droga por más de un millón de dólares. Sin embargo, siguió desde ahí liderando a los suyos. Y se dice que la gente del Tato juró venganza desde entonces.

Varias de esas muertes han sido resonantes: el cadáver de Claudia Silveira, viuda de Segade, apareció en un auto incinerado a fines de 2016 luego de haber sido secuestrada delante de sus hijos; su sobrino Brian Méndez también apareció muerto, de la misma manera, junto a otros dos jóvenes en Casavalle en junio de este año; En marzo, Nicolás Porcal Algorta, sobrino de Lalo, bajaba de un ómnibus procedentes de Salinas cuando fue ejecutado en Avenida Italia y Propios, son solo algunas de ellas.

“Cuando estaba libre, era un referente en el 40 Semanas. Era admirado por los delincuentes. Lamentablemente, era un ejemplo a seguir”, lo describió Lotito. Se decía que premiaba a quienes le consiguieran datos sobre buenos golpes o buenos negocios, también que tenía atemorizado a todo aquel que quisiera una vida con cierta paz.