En el gobierno manejan una "opción mixta" para el cannabis medicinal

Por: Fabian Cambiaso

24/09/2017 17:21

En el gobierno manejan una "opción mixta" para el cannabis medicinal

Se proyecta importar insumos de Suiza y que la preparación final sea realizada con mano de obra local. Diputados se sienten "presionados".

“Estamos presionados por muchas familias que están buscando una solución para un problema dramático, ya que la oferta medicamentosa para sus niños, por razones que desconozco, no funciona”.

Así se expresó esta semana el diputado frenteamplista Sebastián Sabini (MPP), al lamentar las demoras en la habilitación del uso y producción del cannabis con fines medicinales.

Lo hizo cuando las autoridades del gobierno comparecieron ante la Comisión de Adicciones de la Cámara Baja, enfocada justamente en lograr una salida reclamada tanto por la academia como por decenas de familias que han desfilado por el Parlamento.

“Hoy una madre me envió un whatsapp para contarme la experiencia de su niño. Tenía alrededor de cien convulsiones por día, por lo que tenía absolutamente cortado el desarrollo cognitivo y emocional”, dijo. “Pero cuando empezó a tomar el producto, se le redujeron notablemente. Incluso me contó que su niño había empezado a reír”.

Sabini recordó que aquellos que pueden obtienen el compuesto en el exterior, a un costo de US$ 300 por cada frasco.

En ese marco, el diputado planteó que su principal preocupación es cómo se puede empezar a producir dicho producto a nivel local.

Sabini planteó incluso que Uruguay debería evaluar la pertinencia de seguir considerando al cannabis una sustancia incluida en la Lista 1 de la Convención Mundial de Estupefacientes, que no le reconoce ningún uso beneficioso para la salud.

“Parece una contradicción que algunos médicos estén firmando recetas para comprar medicamentos en otros países del mundo y que Uruguay, que tiene una reglamentación y una ley al respecto, no lo pueda hacer”, afirmó.

Sus expresiones llegan luego que varios legisladores manifestaran en los últimos meses su molestia por el atraso del MSP en regular el cannabis medicinal.

“Hemos tratado de allanar todos los procedimientos que, de alguna manera, podían ser una tranca”, dijo ante el Parlamento la subdirectora general de Salud, Raquel Rosa, que afirmó tener la misma preocupación que los parlamentarios.

El obetivo, señaló, es lograr que la población tenga acceso a un producto con determinadas características, seguro y eficiente en el tratamiento para lo que algunos médicos lo utilizan.

Hoy en Uruguay no existe ningún medicamento registrado con cannabis. Eso implica que no se puede hacer un uso de venta libre, por lo que se tiene que recurrir a permitir su ingreso a través de la modalidad “compasiva”.

Tampoco hay, por lo tanto, producción nacional. Sí se está evaluando un producto que se pretende registrar, ya sea como especialidad farmacéutica o vegetal. De dicha evaluación dependerán sus condiciones de venta al público.

Así lo dijo Marlene Sicca, representante del Ministerio de Salud Pública ante el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca). Las opciones van desde su comercialización libre hasta su venta controlada como psicofármarco y estupefaciente, a través de la “receta naranja”.

El problema, plantearon las jerarcas, es la necesidad de generar evidencia científica de que este tipo de productos da resultado. “Por eso nos hemos reunido con las madres. Es lo que estamos tratando de buscar, con los casos que hay. Tal vez de esta manera Uruguay pueda tener más datos”, dijo Rosa.

En ese sentido se implementó un proceso de seguimiento sobre los más de 300 fármarcos que ingresaron al país bajo la modalidad “compasiva”.

Rosa planteó a su vez que “no hubo una respuesta masiva” en cuanto al interés de los laboratorios, tanto nacionales como extranjeros, presentes en el país para producir a nivel local estos medicamentos.

“Hasta el momento no hay nada concreto. Muchos proyectos que se presentaron son solo declaraciones de intención”, afirmó.

En el país existen dos proyectos, en etapa de revisión que se vinculan con la investigación científica del cannabis medicinal, con participación de humanos como sujetos de pruebas.

Según Rosa dichas iniciativas requieren la aprobación del comité de ética correspondiente para empezar a trabajar, y se está a la espera de las respuestas a esos proyectos.

La alternativa que maneja el MSP es implementar una “opción mixta” para generar a corto plazo la posibilidad de que los pacientes puedan adquirir el producto en Uruguay.

Así, se proyecta importar algunos insumos de origen suizo, analizados y con control de calidad, mientras que la preparación final sería realizada con mano de obra nacional.

La intención del ministerio es que esta posibilidad se concrete en el curso de este año. Se llevaría a cabo a través de una laboratorio registrado y con actividad en el país, que ya presentó la solicitud de licencia ante la secretaría de Estado y ante el Ircca.

La producción enteramente nacional a corto plazo está, según Rosa, descartada.

En Argentina sí

Mientras se procesa esta discusión en Uruguay, al otro lado del Río de la Plata se vive otra realidad. El gobierno argentino reglamentó este viernes en forma parcial la ley que instituye la investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados.

La norma había sido ratificada por el Congreso a fines de marzo, y estipula que el cultivo estará en manos del Estado, con el solo fin de elaborar productos con un fin terapéutico.

La ley establece que tanto el aceite de cannabis como sus derivados serán provistos de forma gratuita para las personas inscriptas en el programa respectivo Deja de lado la posibilidad de cultivar la sustancia con fines personales o solidarios.