Peñarol con zapatos que desafinan

Publicado: 30/09/2016 06:04
Peñarol con zapatos que desafinan

Casi la mitad de los jugadores aurinegros usan zapatos rojo fluo que chocan a la vista del hincha.

Por Joaquín Silva

“Espantosos. No es color para jugador de Peñarol”, le respondió el peñarolense Daniel Saldombide al jugador Junior Arias, luego de que este divulgara el 20 de setiembre una foto de sus nuevas zapatillas de fútbol Adidas de color rojo fluorescente.

El diálogo ocurrió en la red social Twitter. Y no fue el único mensaje negativo que recibió Arias de parte de hinchas de Peñarol molestos con el color de sus zapatos.

“En Peñarol tradicionalmente los zapatos son negros”, escribió José Tulumello. Y un hincha anónimo le espetó a Arias: “Como que el rojo no pega con Peñarol, ¿no?”.

Para peor, en el partido que Peñarol perdió ante Juventud de Las Piedras, el domingo 25 de setiembre, cinco de los 11 titulares carboneros lucieron zapatillas rojo flúo. Tan notorios eran los zapatos que parecía que Peñarol había incorporado el rojo a su indumentaria.

Pese a las críticas, Junior Arias no se plantea cambiar el color de su calzado, dijo su representante Gerardo Arias.

Junior firmó un contrato con Adidas, que le paga 2.000 dólares mensuales por usar sus prendas y calzado deportivo, informó Arias. “Los colores de los championes que la marca disponía eran verde y rojo, ambos flúo. No llegaron los del primer tipo, así que tuvo que ponerse rojos”, agregó. “Junior tiene que calzarse con los zapatos que le den; si ya hubiera hecho cinco goles nadie estaría hablando de esta bobada”.

Gerardo Arias se mostró molesto con algunos insultos recibidos por Junior por esta razón. “Los hinchas de Peñarol, especialmente los barrabrava, deberían cuidar de no tirotearse con los de Nacional y no romper todos los vidrios como hacen siempre”, afirmó. “Ojalá que en el próximo partido Junior haga dos goles, porque así llamo a todos los que lo están insultando para preguntarles si entonces tendrá que ponerse zapatos negros o seguir con los rojos”.

En Peñarol, mientras tanto, parecen no haberse enterado de la polémica. Desde el departamento de marketing de la institución se aseguró que el club no tiene ningún tipo de injerencia en el tipo zapatos de sus jugadores. “En cada partido mandamos una ficha de la indumentaria, incluidas las medias. Eso lo aprueban los árbitros y Asociación Uruguaya de Fútbol. En cuanto al color de los championes, dependemos del sentido común de los futbolistas”, dijo un funcionario.

Algunos referentes aurinegros, exhibieron sus dudas sobre el tema.

Gregorio Pérez, ex director técnico del club, dijo que le gustaría que los jugadores de Peñarol usaran zapatos negros. “Pero hoy en día son muy caros y los futbolistas aprovechan los compromisos que asumen con las marcas que los visten”.

El historiador del club y ex dirigente Luciano Álvarez consideró que ese tipo de calzado violenta la tradición peñarolense porque “la austeridad” siempre fue una marca distintiva del club: “Que hoy gran parte de los jugadores de Peñarol lleven calzado rojo es parte de un exceso propio de la estética contemporánea”.

Fernando Morena, máximo goleador y director de relaciones institucionales y deportivas de Peñarol, sostuvo que en su época de jugador, cuando recibía championes con tonos llamativos y desvinculados de los tradicionales colores amarillo y negro, trataba de atenuarlos “pintándolos o puliéndolos”.

No es cosa del pasado, al menos para algunos futbolistas. Funcionarios de la institución relataron que pocos meses atrás Marcelo Zalayeta pintaba sus zapatillas deportivas de negro y que Nahitan Nandez también lo hace hoy.

Que desde un punto de vista cromático el rojo no pega en un equipo amarillo y negro es algo que corrobora el artista plástico Diego Masi, un reconocido peñarolense que en 1998 ganó el máximo premio de la Primera Bienal de Arte de Peñarol.

Para Masi, para que la indumentaria carbonera genere una coherencia cromática, los zapatos de los jugadores deberían ser negros o amarillos. “El rojo -dijo- produce una disonancia, muy similar a lo que sucede en la música cuando una nota desafinada se separa del acorde”.