Murió Renzo Teflón, todo un capítulo del rock uruguayo

Publicado: 23/04/2018 20:54
Murió Renzo Teflón, todo un capítulo del rock uruguayo
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Había sido el cantante de la banda más popular del rock uruguayo de los años '80, a la salida de la dictadura.

Víctima de una enfermedad inclemente, falleció este lunes Renzo Teflón, quien como cantante y bajista del grupo Los Tontos, se convirtió en una de las caras y voces más notorias de la oleada del rock uruguayo postdictadura.

El verdadero apellido de Teflón era Guiridi. Rondando los 20 años, formó Los Tontos junto a Trevor Podargo (Leonardo Baroncini) en batería y a Calvin (Fernando) Rodríguez en guitarra .

Estos fueron, junto a Los Estómagos y Los Traidores, y quizá Zero, las bandas más populares del rock uruguayo que surgió con la vuelta a la democracia, en 1985, y cuya período de auge, breve, no llegó hasta los años '90.

Quizá fueron los más populares de esta movida y fueron los que vendieron más discos. Lo hicieron gracias a caballo de temas que sonaron mucho en la radio como “Himno de los conductores imprudentes” (más conocido como “Quiero puré”), “Elmer, el gruñón”, “El gerontocida” o “Mi guatercló azul (ayer se me perdió)”. Tenían una postura más pop, más bailable (menos “pogueable”, quizá) y sus letras apostaban más al humor -no vacío de crítica social ni mucho menos- que sus pares de generación, cuya propuesta era más oscura y contestataria.

“A mí me gustaba burlarme un poco de los esquemas del rock, del prototipo del rockero. Me reía de las pavadas de los rockeros y además yo no me la creía porque tenía esa postura de ‘cómo creerte algo si vas a comprar el pan a la esquina. Yo decía cosas como ‘ésta canción habla de los misiles nucleares’ y tocaba ‘El puré’ (risas). Me gustaba el absurdo”, le contó al periodista Mauricio Rodríguez en su libro “En la noche”.

Eso, además, también contrastaba con la corriente musical predominante hasta el momento, la del canto popular, que tenía a la solemnidad y a la resistencia a la dictadura como estandartes. El rock “aceptado” por la mayoría apretaba los dientes; el “cantopopu”, en franca retirada por entonces, también. Y ellos se reían de “las pavadas de los rockeros”.

Su popularidad fue tal que en 1987 condujeron por Canal 4 su propio programa: “La cueva del rock”. En poco más de dos años, realizaron 87 actuaciones, según le contaría el propio músico a Rodríguez en el libro ya citado. Teflón, delgado, siempre detrás de sus lentes negros, y con un peinado entre punk y new wave, fue algo parecido a un “rock star” de esa generación. Quizá fuera lo más parecido, y eso, según varios observadores de la época, le y les terminó costando caro en una sociedad aún muy cerrada, muy conservadora y que aún no había cerrado las heridas de la dictadura.

De hecho, apenas pudieron tocar en el festival Montevideo Rock II, el 27 de febrero de 1988 en el estadio Luis Franzini por las cosas que parte del público les arrojó en el escenario; este episodio de intolerancia -sobre el que se habló mucho, hay más de una opinión- es considerado por muchos como el canto del cisne de esa oleada de rock uruguayo. Ese mismo año, Renzo se alejaría de Los Tontos, que estaba por grabar su tercer disco, por diferencias con el resto de los componentes. En los hechos, eso fue el fin del trío.

En 1988 editó su primer disco solista “Je, je”. Para el segundo “Unknown”, habría que esperar 30 años.

“Yo me siento discontinuado, descatalogado. Igual estoy en el catálogo de Perro Andaluz. Y en Orfeo que publica por Bizarro. Pero yo como artista soy independiente por voluntad propia. Rescindí en 1988, van a ser treinta años”, dijo en El País Cultural, en una entrevista que le hizo Fernando Errandonea y que se publicó el 6 de abril.

Entre un disco y otro hizo música que no fue editada –como la de su proyecto Fachos A-Go-Go-, fue crítico de arte y estuvo en el mundo de la electrónica. Sobre el final de sus días, cuando llevaba semanas internado en el Hospital Español, recibió una movida solidaria de allegados y amigos, con el objetivo de ayudarlo económicamente.

Ni bien se supo la noticia, comunicadores, periodistas y melómanos expresaron su dolor en Twitter.