Israel pidió que Uruguay defina a Hezbolah como entidad “terrorista”

Actualidad

8/11/2019 07:25

Israel pidió que Uruguay defina a Hezbolah como entidad “terrorista”

CCIU

Desfile de militantes de Hezbolah

Una ministra de ese país también insistió ante Cancillería con el traslado de la embajada a Jerusalén.

El Estado de Israel le solicitó esta semana a Uruguay que catalogue a la organización política libanesa Hezbolah como una “organización terrorista”.

La solicitud llegó por parte de la ministra de Igualdad Social de ese país, Gila Gamliel, durante un encuentro con el canciller Rodolfo Nin Novoa en el marco de su visita a Montevideo para la Cumbre del D9 de países avanzados en materia de gobierno digital.

Gamliel definió a Uruguay y a Israel como “democracias bien desarrolladas y estables, y le remarcó a Nin la importancia de que los países reconozcan a Hebolah como terrorista, instándolo a adoptar dicha medida.

Surgida como milicia y luego constituida también en partido político, Hezbolah es una entidad islámica libanesa, que sigue contando con un aparato militar.

Es la principal expresión de la comunidad musulmana chiíta en su país, y su cometido original era recrear en el Líbano una República Islámica al estilo iraní.

Si bien cuenta con una amplia representación en el Parlamento, algunos países como Estados Unidos, Argentina, Australia, Canadá, Francia, el Reino Unido,Egipto y la Unión Europea la consideran una organización terrorista.

Según señala una nota de The Jerusalem Post, la ministra Gamliel llegó a Montevideo con otro pedido.

En la reunión le insistió a Nin con un viejo anhelo israelí, y es que Uruguay siga a otros países y traslade su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.

Una decisión que el actual gobierno uruguayo ya había adelantado que no tomaría.

Cancillería se adhiere al principio ratificado por la Resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que en 1947 estableció la creación de un Estado judío y otro árabe en el antiguo Mandato británico de Palestina, con Jerusalén con como “corpus separatum sometido a un régimen internacional especial”.

De allí que Uruguay siguiera la postura que casi todos los países del mundo adoptaron: instalar su representación diplomática en Tel Aviv. Una postura que comenzó a ponerse duda cuando, en mayo de 2018, el presidente Donald Trump oficializó el traslado de su embajada a Jerusalén.

La postura uruguaya generó en ese entonces un breve roce diplomático con Israel, cuando la embajadora de ese país, Nina Ben Amí, cuestionó declaraciones de Nin afirmando que la capital de ese país era Tel Aviv.

“Sorprendida y decepcionada. Capaz que la capital de Uruguay es Salto”, ironizó públicamente la diplomática, lo que le valió una convocatoria y un llamado de atención por parte del Palacio Santos, que la instó a mantener la comunicación por los canales oficiales correspondientes.