Las claves de comunicación no verbal de las imágenes de los candidatos

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7/11/2019 16:49

Las claves de comunicación no verbal de las imágenes de los candidatos

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En las últimas horas comenzaron a difundirse las papeletas con las opciones que habrá para elegir el 24 de noviembre.

En las últimas horas comenzaron a difundirse las papeletas con las dos opciones que habrá para elegir el domingo 24 de noviembre, en la segunda vuelta electoral.

Los ejemplares fueron aprobados por la Corte Electoral, que marca una serie de pautas que, elección tras elección, deben cumplirse.

Por ejemplo, deben ser en blanco y negro, carecer de identificaciones partidarias y limitarse a contener los nombres y los rostros de las respectivas fórmulas presidenciales.

Precisamente la imagen de los candidatos a utilizar es, prácticamente, la única prerrogativa que queda en manos de los interesados.

“Analizar fotografías como una forma de deducir hechos irrefutables en el lenguaje no verbal es una trampa”, advierte el periodista, experto en comunicación y director de Post Media Training, Daniel Ríos.

El error, dice, está en querer deducir un sentimiento o un comportamiento a partir de esa imagen. “La foto es un instante, y oculta lo que pasó antes y lo que pasó después”. Sin embargo sí se puede analizar las posturas e imágenes que se eligieron, afirmó.

En el caso de la fórmula Daniel Martínez-Graciela Villar, explicó, se eligió una foto de estudio en la que lo primero que llama la atención es que ambos candidatos aparecen de brazos cruzados.

Según Ríos es un mito que toda persona de brazos cruzados esté “cerrada a nuestras ideas”, pero lo cierto es que en el mundo de la comunicación no verbal existen gestos abiertos y cálidos, así como cerrados y fríos.

El gesto elegido por la fórmula frenteamplista se ve muchas veces en la televisión, cuando se pasan las fotos de los jugadores que participarán en un encuentro deportivo, apuntó. Jugadores que se preparan para una “batalla”, no intentan caer bien ni mucho menos pedir el voto, señaló.

Martínez, a su vez, aparece a la izquierda. Algo comprensible, consideró Ríos, ya que en ese lugar se ubican a lo que primero se quiere que se vea. La persona ubicada a la izquierda adquiere, así, mayor preponderancia.

Quizá para compensar, la imagen de Villar está levemente por encima. Uno de sus codos se sobrepone a la imagen del candidato.

En cuanto a la vestimenta, ambos dejan descubierto de ropas la parte superior de su cuerpo, más allá de la camisa o la blusa que aparecen usando. Se trata, explicó, de un acierto, ya que cuanta mayor información obtiene el cerebro por parte de aquello que se observa, más confía.

Al revés, cuando más oculta una persona, como los militares de uniforme, más distancia genera entre su autoridad y el el resto de las personas. Para Ríos, a la hora de inspirar confianza, es importante no taparse demasiado ni dejar expuesta la zona abdominal.

Martínez y Villar aparecen, además, sonriendo. Las sonrisas representan un gesto de amabilidad y confianza, y funcionan de manera transcultural. El asunto, indicó, es que una verdadera sonrisa consta de no mostrar los dientes, que podría ser más un gesto de amenaza que de amabilidad.

En una verdadera sonrisa, dijo Ríos, los pómulos se alzan, las cejas caen y se forman “patas de gallo”. Sin ánimo de emitir un juicio, sostuvo que parece claro que “alguien les pidió una sonrisa”. Algo comprensible, si es que quieren ganar las elecciones.

Como detalle, Ríos observó que Martínez aparece sin los lentes que llevó al debate del mes pasado, y que fueron tema de conversación desde el punto de vista de la comunicación.

Con respecto a la imagen de Luis Lacalle Pou y de Beatriz Argimón, parece ser una foto tomada en campaña, presumiblemente durante los festejos luego de conocer los resultados de la primera instancia electoral.

Es, así, una foto en vivo, lo que según Ríos le otorga de por sí un dinamismo y una frescura diferente a la de la fórmula frenteamplista. “Claro que con eso se ganan y se pierden cosas”, señala.

Lo primero que resalta de la imagen es el abrazo entre los candidatos. “La cercanía corporal en en el lenguaje no verbal es indicativo de muchas cosas”, expresó. Entre otras, de una fuerte comunión.

Según el experto, se podría interpretar que el abrazo de Lacalle Pou es dominante. A su jucio, parece cariñoso y protector. “Cuando alguien no nos cae bien, minimizamos el contacto. Podemos abrazar, pero solo tocar con la punta de los dedos. Aquí, el contacto es total”, dijo.

A la inversa de sus competidores, Argimón aparece a la izquierda de la imagen. Por lo tanto, es a ella a la que se percibe primero.

Al igual que la pareja oficialista, ambos muestran todo lo que pueden su cuerpo. Lacalle está de camisa, y su torso está solo cubierto por ella y un saco muy abierto. En el caso de Argimón, deja ver una porción en color blanco al igual que Villar.

Para Ríos, no cabe duda de que la sonrisa de la candidata a vicepresidenta es real. La de su compañero, en tanto, es similar a la que deja ver usualmente. En lugar de una sonrisa, podría adivinarse una mueca.

Se trata del único gesto que utiliza los 50 músculos de la cara que se produce en forma asimétrica. Dependiendo del contexto, puede significar desprecio u orgullo. Para Ríos, en este caso está claro que se trata de lo segundo.

En cuanto a las miradas, la fórmula oficialista optó por mirar directamente al votante. “El contacto ocular da lugar a una mayor confianza”, apunta Ríos. “Permite adivinar las intenciones de las personas”.

En el caso de los nacionalistas, ambos aparecen mirando hacia la derecha de la imagen, algo que puede interpretarse como una mirada al futuro. “Como leemos de izquierda a derecha, el futuro queda hacia la derecha y el pasado a la izquierda, desde el punto de vista del observador”, dice.

Así, Lacalle Pou y Argimón aparecen “mirando hacia adelante, a lo que se viene”. Si a esto se le suman sus expresiones, parecen querer comunicar que lo que está adelante será bueno.