“Algún día podremos hablar tranquilos, no para cobrarnos facturas"

Actualidad

18/07/2019 18:29

“Algún día podremos hablar tranquilos, no para cobrarnos facturas"

Foco-Gastón Britos

Daniel Martínez reconoció dificultades en el proceso para seleccionar a Graciela Villar y explicó los criterios que utilizó para elegirla.

Una nueva etapa. Así definió el candidato presidencial del Frente Amplio, Daniel Martínez, lo que comenzó este jueves, luego que el Plenario Nacional ratificara por aclamación a su compañera de fórmula, Graciela Villar.

“Discutimos, le metemos pasión, a veces nos enojamos” admitió, aludiendo a las diferencias que en la coalición generó el proceso que utilizó luego de las internas para seleccionarla.

Pero, por encima de las diferencias, Martínez optó por resaltar algo más importante. “Quienes queremos construir una alternativa diferente, tenemos que estar unidos”, afirmó.

Fue un proceso nada fácil, admitió el candidato. “Algún día podremos hablar tranquilos para intercambiar ideas para aprender, no para cobrarnos facturas”, prometió.

Ante los integrantes del Plenario, Martínez pidió contar los criterios que lo llevaron a elegir a Villar.

En primer lugar, dijo entender como muy importante la trayectoria. “Estoy seguro que no hay nadie que supere a Graciela”, sostuvo. Relató el rol de su vice en la “resistencia” a la dictadura, “cuando militar no era aspirar a algún cargo, sino jugarse la vida todos los días”.

También por cuestiones de ideología. “No alcanza con tener discursos de izquierda. Uno debe ser coherente y en cada acción de la vida representar el proyecto político”, señaló. “Creo en la gente que trabaja con la gente, no con la cola pegada a la silla”.

Por otra parte, Martínez destacó la capacidad de negociación de Villar y su habilidad para “tender puentes” con la oposición, demostrada en su pasaje por la Junta Departamental de Montevideo.

Una capacidad que le será necesaria en caso de ganar las elecciones y tener que desempeñarse al frente del Parlamento.

Otro de los criterios fue la “capacidad de enamorar” a los frenteamplistas, en particular a los que hoy se muestran desencantados. “Dejen hablar un mes a Graciela, y no quedará uno solo que no queden ganas de sumarse a este proyecto”, aseguró.

Martínez destacó también la “lealtad” de Villar, que no apoyó como precandidato. “Somos una unidad, representantes de un programa unitario de izquierda, que apuesta a los sueños y a la esperanza”, concluyó.