Agosto: “Rubio me dijo: ‘¡Cómo no me advirtió lo que era Gavazzo!'"

Por: Leonardo Haberkorn

Actualidad

13/04/2019 07:20

Agosto: “Rubio me dijo: ‘¡Cómo no me advirtió lo que era Gavazzo!'"

El coronel Rubio totalmente desencajado mandó llamar al coronel R. Luis Agosto en el cuartel de La Paloma, donde mataron a Roberto Gomensoro

Luis Agosto, hoy coronel retirado, era capitán en el cuartel de La Paloma, sede del Grupo de Artillería 1, en marzo de 1973, cuando mataron a Roberto Gomensoro.

Participante directo en el combate contra el MLN, Agosto -que hoy apoya al general Manini Ríos- contó su experiencia en el libro “Milicos y tupas” (2011).

A la luz de la confesión de Gavazzo y las acusaciones de Jorge “Pajarito” Silveira, vale la pena volver a preguntarle a Agosto sobre su testimonio en “Milicos y tupas”.

-En el libro usted declaró que una mañana en el cuartel de La Paloma pasó algo grave. Que cuando usted llegó al cuartel se vivía un clima de desasosiego, “muy pesado”, que “todo el mundo estaba sobresaltado” y la entrada a las áreas principales de la unidad estaba prohibida para incluso muchos oficiales como usted. ¿Qué había ocurrido?

-En aquel momento me di cuenta que algo grave había pasado, pero no sabía qué. Ahora, por lo declarado por Gavazzo y Silveira, me doy cuenta que la noche anterior mataron a Gomensoro.

-¿Qué pasó esa mañana de marzo de 1973?

-Yo había ido al cine la noche anterior con mi esposa. Cuando volví al cuartel al otro día no me dejaron cruzar la plaza de armas, ni ingresar a ninguna de las dependencias principales. La mayor parte del cuartel estaba cerrada, no se podía acceder, ni siquiera yo que era un oficial. El ambiente no era normal. Algo había ocurrido. A los que no formábamos parte del grupo de Gavazzo, que era el segundo jefe de Artillería 1, nos dieron la orden de permanecer en el casino de oficiales.

-¿Qué hizo usted?

-Me quedé allí con el capitán Apolo, al que tampoco dejaban ingresar. Había orden de no salir de allí.

-Gavazzo y Silveira dan versiones contradictoras de lo que pasó. Gavazzo dice que Gomensoro murió solo, sin que nadie lo interrogara. Que él le comunicó la novedad al jefe del cuartel, el coronel Rubio. Y que juntos fueron a pedir instrucciones al comandante de la Región Militar 1, el general Esteban Cristi. Silveira, en cambio, dice que la muerte de Gomensoro fue responsabilidad de Gavazzo. Agrega que Rubio y Gavazzo discutieron, que Gavazzo “no sabía dónde meterse” y que Rubio fue a hablar con Cristi, pero solo. ¿Qué pasó en realidad?

-Yo no estuve en el cuartel esa noche, como ya le dije. No puedo saber qué pasó. Lo que sé es que a la otra mañana, Rubio estaba desencajado En un momento me mandó llamar y me dijo, a los gritos: “¡Cómo usted capitán no me advirtió lo que era Gavazzo!”. Yo le respondí: “¿Y usted no conocía quién es Gavazzo?”. Todos ya sabíamos cómo era Gavazzo.
Yo llamaría al comando a las madres y les diría: “Yo participé y en nombre de la institución de la cual soy jefe, les quiero pedir perdón

-¿Rubio no le dijo qué había pasado?

-No. Hizo ese comentario y se fue, estaba muy alterado, descontrolado. Yo pensé que había pasado algo grave, pero no creí que hubiera muerto alguien, porque hasta ese momento -a pesar de que ya habíamos vivido el peor momento de la lucha contra el MLN y ya lo habíamos logrado desarticular- nunca había muerto ningún prisionero en el cuartel. Me dio mucha pena no haber podido ayudar a las hijas del coronel Gómez, cuando me vinieron a preguntar si yo podía atestiguar que Gomensoro había muerto en Artillería 1, para que su padre no siguiera preso por un crimen que no había cometido. Pero yo no podía hablar de lo que no sabía.

-Usted en “Milicos y tupas” cuenta que en medio de ese clima de zozobra un oficial lo mandó llamar y usted intuyó que le querían pedir un favor.

-Sí, así fue. Y yo me fui, no quise ni oír lo que me querían plantear. Gavazzo había revolucionado el cuartel desde su llegada, me había dejado totalmente de lado en la lucha antisubversiva... ¡y me iban a pedir un favor a mí, que ya no tenía nada que ver con lo que hubieran hecho! Me fui para mi casa. Ahora pienso que sería algo relativo a la muerte de Gomensoro.

-Gavazzo dice que Cristi le ordenó desaparecer el cuerpo de Gomensoro.

-No lo sé, pero no creo que el general le diera esa orden.

-¿Qué siente cuando se reviven estos temas?

-Me molesta que por lo que hicieron algunos oficiales que pelearon con sus propias reglas sin conocimiento del superior, nos juzguen a todos los integrantes del Ejército. Fueron muy pocos los que hicieron eso. Mientras tanto, Mujica y otros siguen contando que son los héroes, nosotros los villanos y seguimos sin dar vuelta la página. Está bien conocer lo que ocurrió en la historia reciente, de parte de todos los implicados. Pero hoy están afectados los derechos humanos de los uruguayos del 2019. Ni en las cárceles se salva uno de que lo maten. Hay una cantidad de compatriotas durmiendo en la calle, familias enteras comiendo "basura". Hay precandidatos que dicen que en Cuba y en Venezuela se vive en democracia. Hay soberbia e impunidad en el manejo de los dineros públicos. Los años de crecimiento ininterrumpido no terminaron con los asentamientos, al contrario. Se están perdiendo miles de puestos de empleo. No se hizo la reforma del Estado, tantas veces prometida. El país es cada vez menos competitivo. Tenemos más de un asesinato por día.

-Si usted fuera comandante del Ejército, ¿qué haría respecto al tema de los desaparecidos?

-Yo llamaría al comando a las madres y les diría: “Yo participé y en nombre de la institución de la cual soy jefe, les quiero pedir perdón”. Creo que es necesario asumir el pasado por dos motivos: para que no se vuelva a repetir, y para poder pasar a preocuparnos por el presente.

-Usted militó en el Partido Nacional. ¿Hoy a quién apoya?

-Milité, pero mi partido nunca me apoyó. Ahora apoyo al general Manini Ríos y nos va a ir muy bien. Asombra lo nerviosos que están algunos por la aparición de un liderazgo que puede llegar a ser un nuevo Gestido.