Astori, "con todo respeto", no cree que sirvan las 16 medidas del MPP

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20/03/2019 18:01

Astori, "con todo respeto", no cree que sirvan las 16 medidas del MPP

ECOS

El ministro de Economía dijo “no estar seguro” que sean el camino para lograr los objetivos políticos y fiscales que tiene el país.

"Tengo que confesar que no he leído con suficiente atención las medidas. En términos generales, porque las vi por arriba, pueden tener una intención elogiable y compartible pero, con todo respeto, no estoy muy seguro de que sea esta el camino para lograr los objetivos fiscales y políticos que tiene el país por delante”.

Así respondió el ministro de Economía, Danilo Astori, sobre sus impresiones sobre el paquete de 16 ideas presentadas por el Movimiento de Participación Popular (MPP), que implican una serie de ”señales” a la ciudadanía de austeridad en la órbita estatal.

En líneas generales, adelantó que no servirán para solucionar una de las mayores preocupaciones del gobierno.

Las expresiones de Astori, realizadas este miércoles al disertar ante la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), fueron a cuenta de una “mayor evaluación” sobre el impacto en el gasto público que podrían tener las ideas de los comandados por José Mujica, cuya intención en realidad es la de promover un “acuerdo nacional” para “defender la política” y recomponer una “frontera ética” desdibujada.

Entre ellas se destaca la reducción y tope de salarios entre los jerarcas del Estado, además de partidas y otras prebendas.

Momentos antes, Astori había dedicado parte de su discurso al fenómeno siempre vigente del gasto público y su incidencia en el aumento del déficit fiscal, cuyo “grave desequilibrio” reconoció. Al cierre de enero, el déficit se ubicó en el 4,3% del PBI.

Desde el público, se le preguntó si pensó en renunciar por no haber podido cumplir la metal fiscal prevista. “Mi lugar depende del presidente”, expresó. De todas formas, “dependerá de la marcha del gobierno” y de lo “electoral” el que decida volver al Senado para hacer campaña.

En ese marco insistió con su ya tradicional planteo, en cuanto a la necesidad de mejorar la calidad del gasto a través del establecimiento de metas de gestión en el Estado, para otorgar los recursos según el grado de cumplimiento.

También advirtió que evoluciona con mucho más rapidez el gasto endógeno que el discrecional, y que gran parte de ese fenómeno responde a las erogaciones necesarias para sostener al sistema de seguridad social, con una asistencia de 3500 millones de dólares anuales.

Así, insistió en que el país deberá a corto plazo “encarar el desafío” de una reforma en la seguridad social, cuidando que no se pierdan los efectos positivos en cuanto a la inclusión.

La exposición de Astori tuvo espacio para la autocrítica pero también para las intensas críticas que llegan desde la oposición por la situación económica del país.

El ministro había comenzando llamando a que los diversos análisis que se hacen al respecto no se contaminen “con la intención de buscar ventajas electorales”, algo que según su visión ya está pasando.

De todas formas descartó las visiones opositoras que apuntan a que el gobierno “no tiene agenda, está agotado y en suspenso” esperando el fin del período.

“Cumpliremos nuestros compromisos hasta el último minuto”, resaltó. “En el acierto o en el error, se está trabajando con mucha intensidad”, dijo. Un mayor nivel de intensidad, señaló, fundamentado en que “las dificultades y desafíos han aumentado”.

En ese sentido reconoció que no se puede decir que todo esté bien ya que “no es cierto”, pero tampoco que se diga que el país está “hipotecado”, como afirmó recientemente el ex presidente Julio María Sanguinetti.

Astori dijo que todo el sistema político debe aportar a la construcción del país, sin que ello implique la obligación de tener coincidencias en todo.

Como logros, destacó el crecimiento ininterrumpido que el país experimentó desde 2003, durante 16 años consecutivos, en los que además logró “desacoplarse” de los fenómenos recesivos ocurridos en la región.

Entre una “lista de debilidades que no es corta” se contaron la baja en las inversiones y el desempleo, vinculados además con el enfriamiento del crecimiento.

Problemas que a su vez repercuten en el déficit fiscal. “A veces en la discusión pública parece que lo único que importara es el gasto” dijo. “Bajar el gasto es tan conveniente como subir los ingresos, y los ingresos se suben produciendo e invirtiendo más”, remarcó.

En ese marco, la “caída evidente” de la inversión constituye, dijo, un “desvelo” para el gobierno.

Para fomentarla, recordó que se han modificado los criterios de asignación de los estímulos a la inversión, enfocándolos en la creación de empleo, con resultados “alentadores”.

Así, señaló que los proyectos presentados crecieron 50% el año pasado, mientras los montos previstos lo hicieron 230%, que necesitarán un “tiempo de maduración” para saber si tendrán efectos en la generación de empleo.

Respondiendo a reclamos ya históricos que llegan desde el sector patronal, Astori descartó de plano un cambio en la política cambiaria, ante los efectos negativos que puede llegar a producir eso en la población.

"Volver a una cotización fija sería un gravísimo error, que generaría una desestabilización en la economía”, afirmó.

Con una inflación “sostenible”, dijo que el gobierno acertó al adoptar un sistema de flotación cambiaria, con intervenciones en el mercado de  cambio para eliminar volatilidades en la evolución del dólar.

También, en una claro mensaje, llamó a no confundir rentabilidad con competitividad.