Y si Guido Manini Ríos se candidatea a presidente, ¿quién lo vota?

Por: Leonel García

Actualidad

16/03/2019 07:18

Y si Guido Manini Ríos se candidatea a presidente, ¿quién lo vota?

Un partido le ofreció la candidatura. Un movimiento baraja irse del Partido Colorado detras de él. Opinan retirados y expertos en militares.

El cese el martes del general Guido Manini Ríos como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, no sin antes haber dejado claro que no descartaba incursionar en política, sacudió un año electoral en momentos que los motores se están calentando pero nadie puso todavía acelerador a fondo. En todo caso, mientras unos lo ven con buenos ojos y otros con severo recelo, mientras hay quien ve en él a un outsider a considerar y quien percibe apenas a un militar que puede inspirar a otros militares nostálgicos de pasados grises, lo cierto es que ya se generó un movimiento en torno a él.

El Partido Cabildo Abierto (PCA) le propuso oficialmente el miércoles al cesado comandante en jefe ser su candidato a la Presidencia a la República. El líder de este colectivo, Guillermo Domenech, dijo a ECOS que Manini Ríos le pidió “una semana o diez días” para dar una respuesta. Paralelamente, el Movimiento Unidos Podemos (MUP), una agrupación creada en torno a militares retirados está dispuesta a unirse al PCA en caso que Manini dé el sí a la postulación.

El MUP, que ha estimado tener un caudal electoral de unos 50 mil votos, según calculó a este portal uno de sus principales referentes, el coronel Héctor Rovira, había aprobado en diciembre unirse al Partido Colorado. “Pero lo que pasó en estos últimos días hizo que muchos de nuestros integrantes se replantearan la situación. Es que es mucha la influencia de Manini Ríos en el movimiento”, añadió. Tanto como para analizar abandonar el paraguas de un lema tradicional para lanzarse a la aventura de un partido nuevo, lo que será debatido en asamblea este lunes.

El episodio Manini Ríos no solo conmovió al oficialismo, que apoyó sin reservas la decisión del gobierno, y a la oposición, que mientras unánimemente destacó que el presidente Tabaré Vázquez tiene prerrogativas para tomar la decisión que tomó, también tuvo palabras elogiosas para la actuación del cesado. En ámbitos judiciales el hecho estuvo lejos de pasar desapercibido. El fiscal de Corte Jorge Díaz se comunicó con autoridades de la Suprema Corte de Justicia, donde coincidieron con la preocupación por las expresiones de Manini Ríos en un video de despedida publicado (y luego bajado) en las redes sociales de las Fuerzas Armadas.

En ese, cuestionó “las falsedades de burócratas incapaces de ver la realidad (…) atrapados en sus prejuicios ideológicos”, al tiempo que criticó decisiones de la Justicia referidas a violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la última dictadura, donde a su criterio se “actuó sin pruebas y sin respetar los más elementales principios del derecho”.

Superado el cimbronazo cabe preguntarse: ¿qué electorado puede sentirse atraído por Manini Ríos? Los actores políticos y analistas coinciden –quizá aventando temores iniciales- en que si bien hacía mucho que no se veía un oficial tan respaldado por todo lo que se da por llamar “la familia militar”, ya se puede dar por descartado un nostálgico de la dictadura o una suerte de Jair Bolsonaro a la uruguaya. Pero entonces, ¿a quién representa?

Los partidos

En el PCA ya juegan con la posibilidad cierta –también en medio de un debate jurídico- de que Manini Ríos, cesado esta misma semana, pueda postularse a la Presidencia. Domenech ha destacado en ese sentido la opinión afirmativa de dos expertos constitucionalistas como José Korzeniak y Ruben Correa Freitas. ¿Y a qué electorado se busca con él como cabeza? “Nosotros apuntamos a todos los sectores de la ciudadanía: todos merecen a alguien honesto, capaz y de probada eficacia en la gestión”, expresó.
Guillermo Domenech, ,
Guillermo Domenech, ,

Que el MUP esté barajando unirse a Cabildo Abierto –lema con el que competirá el originalmente llamado Movimiento Social Artiguista- ya es una señal. Si bien no todos de los 500 adherentes que conforman su núcleo básico son militares, sí es de la “familia militar” el electorado que piensan atraer: con captar a la mitad de los militares retirados de este país más un familiar de cada uno se logran unos 50 mil votos.

O eso al menos antes, bajo el ala del Partido Colorado. Rovira reconoce que irse a una expresión nueva puede afectar esa afluencia de votos. Es que dentro de un lema tradicional, se trata de militares apoyando una expresión histórica. En un partido nuevo, serían militares detrás de un militar. “Eso puede ser interpretado como que estamos impulsando un partido militar, lo que genera el rechazo en mucha gente que podría ser aliada nuestra”, admite el coronel retirado. “Nosotros somos republicanos y democráticos, la cosa es qué es lo que ven los demás”.
Nosotros somos republicanos y democráticos, la cosa es qué es lo que ven los demás.

Sin embargo, la figura de Manini Ríos podría inclinar la balanza a su favor. “Con él juega también un factor emocional muy grande. Es mucho lo que él genera. Y ese factor emocional logra captar a lo estratégico”, explica Rovira.
A Domenech, en cambio, no le preocupa mucho que el PCA sea ligado a un eventual “Partido del Proceso” de triste memoria. “Es evidente que se nos quiere encasillar en un lugar que no nos corresponde. Es realmente triste vivir de la nostalgia…”.

Los retirados

Los cálculos del coronel retirado Carlos Silva, presidente del Círculo Militar, pueden llegar a ser más entusiastas que los de Unidos Podemos. Él piensa en las 150 mil personas que se atienden en el Hospital Militar, incluyendo activos, retirados y familiares. “Claro que no todos votan y no todos votarían a Manini Ríos”, matiza.

Aun así, Silva destaca que de todos los comandantes en jefe que él ha visto en acción, “Manini Ríos es el que ha tenido más apoyo” de la llamada familia militar. “Es un comandante con ascendiente y carisma, el que ha tenido más demostraciones de apoyo en los actos organizados, el que ha convocado más gente. Hablo también a nivel de pueblo”.

Para Silva, la proyección de Manini Ríos excede a todo lo que vista de uniforme. Apela a las cifras del Latinobarómetro 2018, ese que indica que en Uruguay mientras un 21% de la población tiene confianza en los partidos políticos, el 62% lo tiene en las Fuerzas Armadas. “La gente está podrida de la inseguridad pública y la gente tiene esperanza que las FFAA tomen en cuenta de esta problemática nacional”. Más entusiasmado con las posibilidades electorales, recordó que los tres principales partidos políticos uruguayos se crearon en torno a figuras militares.

Otro militar retirado, el general Hebert Fígoli –quien fue parte del MUP y que hoy se unió al Espacio 40 del senador Javier García, en el Partido Nacional- fue, aunque destacó las virtudes de Manini Ríos, más cauto en su optimismo. De hecho, volvió a limitar el arrastre del excomandante en jefe sobre todo a los círculos castrenses.

“Hay un montón de gente que manifiesta su descontento con los políticos tradicionales, los partidos tradicionales y ni que hablar del Frente Amplio, que merece muchos reparos de las Fuerzas Armadas y sus familiares. La personalidad del comandante Manini Ríos, que fue un conductor con ribetes de excepción, es mirado con simpatía por esas personas. Además, por herencia familiar, es un hombre de un gran conocimiento de la política”, añadió. El excomandante en jefe es nieto de Pedro Manini Ríos y sobrino de Carlos Manini Ríos, ambos políticos colorados de larga trayectoria.

“En democracia nadie es cautivo de nadie”, dice Fígoli, señalando que nada garantiza que los militares lo voten solo por el hecho de serlo. “Pero es una opción interesante que está siendo observada por muchos compatriotas”, añadió. El hecho de tener 59 años, resalta, lo hace que su estrella no tenga por qué apagarse en este ciclo electoral.

Los analistas

Desde el punto de vista del análisis político, los expertos aún no terminan de tener claro un panorama que recién despunta. Para Mariana Pomies, directora de la consultora Cifra, es claro que el discurso de Manini Ríos, que hasta ahora solo ha apuntado a la interna, puede identificar solamente a militares. Obviamente, añade, gente ubicada a la derecha del espectro ideológico lo puede mirar con simpatía. El riesgo institucional, algo alertado por algunos dirigentes de izquierda, es algo que “no se ve por ningún lado”.

Manini Ríos es un hombre que ha generado “mucha ascendencia sobre la generalidad de los integrantes del Ejército, ya sea oficiales o tropa”, opina por su lado Yuri Gramajo, un periodista especializado en Defensa y Seguridad Nacional y que se ha dedicado al mundo académico en la Escuela Superior de Formación Militar, la Escuela de Guerra Naval y la Escuela del Comando y el Estado Mayor Aéreo. “Pero además, es un individuo que por sus posturas, actitudes e inquietudes sociales por la inseguridad, puede tener el visto bueno de gente que espera mayor firmeza del sistema al combatir eso. No tengo dudas”, agregó.

Gramajo sostiene que Manini Ríos tiene una imagen positiva en la gente y que solo en una lectura “inicial y superficial” atraería únicamente al electorado de derecha. “Pero hoy por hoy, la gente vota por intereses concretos, como la seguridad. Entre las tropas, muchos han votado a la izquierda. Y si bien en el imaginario colectivo todo lo referido a la dictadura puede tener un peso negativo, hoy la sociedad no es la misma, los oficiales tampoco y en el Interior la gente ha percibido a las Fuerzas Armadas como cercanas cuando se han producido inclemencias climáticas”.

La izquierdización de las Fuerzas Armadas, si cabe el concepto, es algo que también maneja el doctor en Ciencia Política Julián González Guyer, docente de la Facultad de Ciencias Sociales, especializado en Seguridad y Defensa. “En las circunscripciones cercanas a los cuarteles o en zonas donde hay mucho personal subalterno, el voto al MPP (Movimiento de Participación Popular, del expresidente José Mujica) es muy importante”.

Para González Guyer, el voto cautivo de Manini Ríos es el de una parte de la oficialidad militar. Sin embargo, agrega un tema no difundido: el rechazo que puede generar en las jerarquías castrenses que uno de sus individuos, por más esplendente que sea, haya antepuesto intereses personales ý ambiciones dentro de una organización basado en un monolítico espíritu de cuerpo.
Si el objetivo de Manini era convertirse en un dirigente político, eso seguramente a buena parte de la oficialidad le rechine.

“Habría que ver como decanta su candidatura, porque a medida que pasan los días va quedando claro que se trató de una estrategia largamente elaborada. Si eso es así y el objetivo de Manini era convertirse en un dirigente político, eso quiere decir que usó su cargo de comandante en jefe como trampolín, no en función de las Fuerzas Armadas sino en sus objetivos personales. Eso seguramente a buena parte de la oficialidad le va a rechinar, porque quiere decir que de alguna manera impostó”, resumió.

Para este experto, no tiene sentido agitar fantasmas ante la eventualidad de un candidato militar. “Basta con mirar la realidad internacional y regional para ver que no se está planteando romper la institucionalidad”.

Sin embargo, mirando a la región, también hay cosas que resaltan. La foto de Manini Ríos saludando al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, es una de ellas. González Guyer dice que el excomandante en jefe no es un remedo del nuevo mandatario de Brasil, pero sí “es un reflejo de la cercanía de la oficialidad uruguaya con la gente del círculo más cercano a Bolsonaro”. Ese vínculo, añadió, se creó en el trabajo conjunto de las misiones de paz de Naciones Unidas.