Vázquez, entre un “gobierno de cercanía” y “un país de fantasía”

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

2/03/2019 01:40

Vázquez, entre un “gobierno de cercanía” y “un país de fantasía”

El presidente ofreció un discurso con fuerte tono político y varios mensajes a la oposición, que lo acusó de vivir en un mundo paralelo.

“Que no quede en el tintero lo que falta por hacer”, pidió este viernes el presidente Tabaré Vázquez luego de una “rendición de cuentas” con fuerte tono político y varios mensajes a la oposición, que lo acusó de vivir en un “mundo paralelo” y lo tildó de “rockstar”.

“Y ya lo ve, y ya lo ve, el presidente Tabaré”. Las casi 6.000 personas que llegaron este viernes al Antel Arena vivaron de esta forma al presidente Tabaré Vázquez, que se retiró ovacionado luego de más de una hora de discurso.

El mandatario había terminado de hacer su “rendición de cuentas” al cumplir cuatro años al frente del gobierno en un tono y con gestos muy parecidos a los que utilizaba durante la campaña de 2004, cuando ya se sentía presidente. También como en 2014 cuando, con un poco menos de luz, ganó un segundo mandato.

El de este viernes se trató de un “acto político”, como él mismo lo admitió. Repasó los compromisos asumidos y, si bien admitió algunos debes, lo hizo de forma de destacar lo que se había hecho para corregirlos.

También, en algunos pasajes, hubo mensajes directos para la oposición.

En escena

“Es un acto político y de gobierno”, dijo este viernes el presidente Vázquez, al comenzar el acto de rendición de cuentas de su gestión. Este se inscribe, añadió, bajo la estrategia de un “gobierno de cercanía y con la gente”. Fue, dijo, un acto complementario de la entrega de la Rendición de Cuentas al Parlamento.

Vázquez fijó como punto de partida para su balance el 1 de junio de 2014, cuando fue ungido candidato a la Presidencia por el Frente Amplio. El presidente recordó sus compromisos, entre ellos un gobierno de “austeridad y transparencia”, cuando presentó aquellas diez medidas de gobierno.

En esas medidas, dijo, "había alma, había corazón, había sentimientos de mejorar la justicia social”. Vázquez destacó en primer lugar el Sistema Nacional de Cuidados, "atendiendo las necesidades de niños y discapacitados y generando trabajo digno".

"Mejoramos la calidad de vida de 5.847 personas con dependencia severa. Atendimos a niñas y niños de 0 a 3 años entre el 2015 y el 2018 y formamos a más de 3 mil personas para la atención a la primera infancia", indicó el mandatario.

Cada intervención del mandatario era seguido de una salva de aplausos.

Vázquez señaló asimismo la profundización de la descentralización territorial, a través de la creación de municipios y el aumento de las transferencias a los gobiernos departamentales, así como la profundización del “gobierno digital” que ayuda en la “lucha contra la corrupción y la burocracia”.

Esto incluyó la creación de más de 100 municipios en todo el país. Otras cifras brindadas decían que mientras en 2004 iban 7.956 millones de pesos a los gobiernos departamentales, en 2018 fueron $ 18.205 millones.

El presidente destacó la reducción de la brecha digital entre jóvenes y ancianos a través de la entrega de 220 tablets. “Ninguna terminó en una cocina para picar carne”, ironizó.

Luego habló sobre la “apuesta educativa” y mencionó objetivos que aún no se cumplieron. “Falta un año y gobernaremos hasta el último día". El presidente destacó que se llegó a un 5,1% del Producto Interno Bruto (PIB) para la educación y que el 93% de los escolares de cuarto a sexto año estudian inglés.

Vázquez señaló además que se otorgaron “más de 70 mil soluciones habitacionales", incluyendo 24 mil viviendas nuevas.

El crecimiento con distribución, indicó, permitió bajar la pobreza de un 32,5% al 7,9% entre 2006 y 2017.

Uruguay tiene una carga tributaria inferior a la que tienen Brasil y Argentina, señaló en otro pasaje del discurso.

El presidente dijo que el país está “levemente” por encima de la inflación fijada, pero destacó que está controlada y que desde 2005 está en un dígito. Vázquez también apuntó que Uruguay lleva quince años de crecimiento económico, tanto en años de viento de cola como de turbulencias. "Eso es irrefutable".

Vázquez admitió que el déficit fiscal es un problema a atender, pero adjudicó parte de ese problema a atender los recursos para sostener la Caja Militar. Hubo rechifla generalizada del público.

Nos duele en el alma

Tema central de campaña, el presidente defendió el mecanismo de la negociación colectiva. Dijo que permitió priorizar los salarios más bajos y sumergidos, logrando un crecimiento acumulado en términos reales de 6,2% desde 2004.

“Existe para proteger a los más débiles” dijo. “A los trabajadores que no tienen forma de hacerlo si no están sindicalizados”, defendió. No estamos de acuerdo en que se suprima”, abundó.

Vázquez destacó el incremento de 314% en el salario mínimo desde el año 2005. “Existe para proteger a los más débiles, a los trabajadores que no tienen forma de estar sindicalizados”, aclaró. “No estamos de acuerdo con que se suprima”.

“Nos duele en el alma la pérdida de 60 mil puestos laborales” aceptó Vázquez cuando un joven, desde el público, le reclamó a viva voz. “Pero desde 2005 hemos creado 300 mil nuevos” puntualizó, para darse vuelta, evidentemente molesto, y bajo un aplauso atronador.

"Es cierto que en seguridad tenemos un problema", admitió el mandatario, quien recordó la promesa de bajar las rapiñas en un 30%, lo que no se pudo cumplir. "Nos duele profundamente cuando nos enteramos de un robo o de un asesinato (...) No vivimos en una burbuja (...) estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance contra este flagelo que no conoce fronteras".

Separándose del atril donde realizó la mayor parte del discurso, contó un episodio de robo de celular que sufrió un nieto suyo en una parada de ómnibus, así como otro robo padecido por uno de sus hijos.

Luego de señalar la instalación de cinco mil cámaras de vigilancia a las que se sumarán 2.200 más, de señalar el armamento y salario policial, en lo que fue un mensaje claro y directo, Vázquez dijo que lo que se hace en seguridad, es sin recurrir a “sistemas fallidos” como la militarización de las calles. "Nadie puede decir que no estamos desarticulando grandes bandas del narcotráfico en Montevideo y el interior".

Tras destacar los 29 consejos de ministros abiertos realizados, destacó al díálogo como principal herramienta. Luego parafraseó a Mauricio Rosencof: "Llegar no se llega nunca, siempre se anda, la clave está en andar sin detenerse y no podemos ni vamos a detenernos", subrayó ante otra ovación.

Muy aplaudido fue su pasaje referido a la crisis en Venezuela: "No somos neutrales (...) nuestro gobierno opta por la paz y por la salida democrática de los venezolanos. Los problemas de los venezolanos deben resolverlos los venezolanos. Defendemos la autodeterminación de los pueblos". También habló de que en ese país debe haber elecciones. La de Uruguay, añadió, es una postura "que está ganando adeptos en todo el mundo".

También se refirió a la campaña electoral que se viene. "Creo que la mayoría del pueblo uruguayo espera una campaña electoral respetuosa y tolerante (...) honremos nuestra tradición republicana (...) honremos la inteligencia del pueblo uruguayo proponiendo y no agraviando".

"No podemos pretender una oda a la dulzura", indicó, generando risas en el público, "pero sí respeto". "Uruguay tiene que continuar después". También apuntó a los "descerebrados" (término que causó hilaridad también) de las redes sociales que pretenden crear "enemigos" entre los actores políticos.

Vázquez llamó a cuidar la democracia, al destacar, ya micrófono en mano, el rol de sus antecesores Julio Maria Sanguinetti (algunos silbidos), Luis Lacalle (muchos silbidos), Jorge Batlle (silencio) y José Mujica (aplausos).

Para despedirse, Vázquez optó por recurrir a una exhortación que pudo ser leída como una exhortación a renovar el mandato del Frente Amplio en el gobierno: “Que no quede en el tintero lo que falta por hacer”.

100 millones de razones

El mandatario había dicho públicamente que quería que fuera un acto "de los uruguayos" y no "partidario". Aún así, el Frente Amplio dispuso ómnibus para llevar simpatizantes al lugar, como ha sido profusamente difundido en las redes sociales.

El recinto estuvo lleno y el discurso del mandatario fue interrumpido por aplausos de forma reiterada. Pero mientras tanto, en algunos barrios como La Blanqueada, Buceo y Punta Carretas, se escucharon caceroleos.

Y de paso, la oposición salió pasarle factura casi en simultáneo al presidente a través de las redes sociales.

“Vázquez vuelve a demostrar que es el presidente del Frente Amplio y no del Uruguay”, sostuvo el senador y precandidato colorado José Amorín.

En su visión, el mandatario “montó un circo y habló de un mundo paralelo, un país de fantasía que solo ven sus aplaudidores”.

Amorín concluyó que Vázquez se presentó “a lo rockstar, en un acto del Frente, para pegarle a todo aquel que piense distinto”, a través de “un show de números y comparaciones antojadizas que pintan su mundo paralelo y el que la mayoría de los uruguayos no vive”.

El colorado comparó lo de este viernes con “los actos de Maduro en Venezuela”.

Más que Rendición de Cuentas, lo de Vázquez fue una “apología de cuentas”, señaló el nacionalista Jorge Larrañaga. “Con una cantidad de palabras confesó que fracasó. Su mundo de maravillas, su relato, choca contra la realidad que los uruguayos viven todos los días”, dijo.

El candidato del Partido de la Gente, Edgardo Novick, dijo por su parte que lo de Vázquez le hizo acordar a la famosa frase de José Pedro Damiani: “los números no mienten, mienten los que los hacen”.

Desde el Partido Independiente, Pablo Mieres consideró que “es una lástima que Vázquez haya elegido el Antel Arena que es el monumento a la falta de transparencia en la información sobre el manejo de los fondos públicos para realizar su acto político”.

Para el senador, el presidente “manejó las fechas y los datos de manera arbitraria y antojadiza. Pero ni aún así pudo ocultar que no cumplió las promesas de gobierno en educación, seguridad y déficit fiscal entre otros asuntos. Además cero autocrítica y demasiado autobombo”.

El senador colorado Pedro Bordaberry, en tanto, se permitió una ironía. “Ahora entiendo para que se gastaron 100 millones de dólares en el Antel Arena”.