Uruguay se pliega al llamado por "elecciones libres" en Venezuela

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

7/02/2019 20:45

Uruguay se pliega al llamado por "elecciones libres" en Venezuela

El canciller Rodolfo Nin Novoa dijo que el documento firmado por el gobierno insta a comicios democráticos y creíbles en el menor plazo.

Uruguay servirá de enlace entre los dos grupos internacionales que buscan una salida a la crisis venezolana y, sin aparente contradicción, se plegó este jueves al planteo de la Unión Europea de elecciones “libres, democráticas y creíbles” a corto plazo en la nación caribeña.

Al mismo tiempo, seguirá integrando el “Mecanismo de Montevideo” que, junto a México y 15 estados del Caribe, propugna una solución negociada entre los venezolanos a través del diálogo, sin condicionamientos.

Es que el presidente Tabaré Vázquez terminó suscribiendo una declaración que recoge gran parte de los puntos que trajo la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, a la primera reunión del “Grupo de Contacto Internacional” por Venezuela, que sesionó en la Torre Ejecutiva.

Este grupo declaró estar dispuesto a forjar un “abordaje internacional común” para ayudar a una solución “pacífica, política, democrática y puramente venezolana” de la crisis, excluyendo el uso de la fuerza a través de elecciones “de acuerdo a la Constitución” de ese país.

Se consideró que para que Venezuela pueda superar la crisis, es crucial “restaurar la plena democracia, el estado de Derecho, la separación de poderes y el respeto por el mandato institucional del país”. En particular se subrayó el restablecimiento de las funciones de la Asamblea Nacional, en manos de la oposición a Nicolás Maduro.

En conferencia de prensa el canciller Rodolfo Nin Novoa expresó que "es crucial restaurar la plena democracia" y estableció la necesidad de "elecciones presidenciables libres".

De todas formas, luego matizó el planteo al afirmar que “habrá elecciones si quieren los venezolanos”, agregando que “aún si hay elecciones, deberán ser negociadas”.

El canciller uruguayo se permitió una crítica a la postura del “presidente encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, rechazando negociar y exigiendo la salida de Maduro.

“La intransigencia bloquea cualquier solución”, afirmó Nin, al admitir sin embargo que “el diálogo no puede ser eterno”.

Mogherini fue más allá y agregó a la lista de condiciones para una solución negociada la “liberación de los prisioneros políticos y el levantamiento de la prohibición de candidatos”.

La declaración hizo referencia explícita al llamado al respeto de las libertades fundamentales y los derechos humanos de todos los venezolanos. Deplora los muertos y heridos causados por el “excesivo uso de la fuerza” y subraya que la violencia nunca es la solución.

En esta primera reunión lo que se hizo fue analizar la situación de Venezuela y discutir de qué manera el grupo podría ayudar a encontrar un camino pacífico que pueda, otra vez, “conducir a la celebración de nuevas elecciones presidenciales con todas las condiciones y garantías necesarias en conformidad con la Constitución”.

El grupo también reconoció la crisis humanitaria que “se continúa profundizando día, afectando a millones de venezolanos”. Así, expresó el compromiso de desplegar asistencia en áreas de necesidad y coordinar su entrega en conjunto con la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (Acnur).

Para todos estos fines, el grupo establecerá a través de Uruguay y la Unión Europea los contactos necesarios con todas las partes venezolanas y con otros países regionales e internacionales para establecer, nuevamente, “las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible”.

También para permitir la entrega urgente de asistencia de acuerdo a los principios internacionales de ayuda humanitaria. Allí Nin llamó a tener cuidado sobre el estrecho límite que existe “entre la ayuda y la injerencia” y la necesidad de realizar una tarea de “convencimiento”, tomando en cuenta que el gobierno de Maduro niega la existencia de una crisis humanitaria y dispuso un bloqueo a la frontera con Colombia, que es por donde debería ingresar la ayuda.

A todos los efectos, se enviará una misión técnica a Venezuela.

El Grupo de Contacto Internacional convocará nuevamente una reunión ministerial a comienzos de marzo para analizar el desarrollo de los acontecimientos.

Otra vía

Al mismo tiempo Uruguay seguirá participando del “Mecanismo de Montevideo” que, según precisó Mogherini, es una vía separada pero no incompatible con el grupo.

Este “Mecanismo” tiene en México a su principal avalador. El país azteca se negó a firmar la declaración que planteaba elecciones anticipadas, ya que su Constitución le impide tener “injerencia en los asuntos internos de otros países”.

En cambio, se plantea una camino en cuatro fases. Se propone el establecimiento de un diálogo inmediato entre las partes enfrentadas en Venezuela, con la mediación de la secretaria general de los Estados Iberoamericanos, la costarricense Rebeca Grynspan, el ex canciller uruguayo Enrique Iglesias y su similar mexicano Bernardo Sepúlveda Amor.

El terceto, se precisó, comenzaría la semana próxima con los respectivos contactos para un diálogo en el que partidarios y opositores de Nicolás Maduro deberían estar dispuestos sin condicionamientos.

Llegado el caso, se abriría la tercera etapa, que prevé la suscripción de los eventuales acuerdos alcanzados.

La última, y el gran objetivo, pasa por la concreción de esos acuerdos, respaldados internacionalmente.

El “Grupo de Trabajo Internacional” sobre Venezuela había comenzado su sesión este jueves en Montevideo con un desafío claro: acercar posiciones com respecto a cuál debería ser el final del camino en esa hipotética salida a la crisis política en ese país.

La paz o la guerra

En lo previo, Uruguay se había negado a hablar de elecciones anticipadas .

Al inaugurar el evento, el presidente Tabaré Vázquez advirtió que sobre Venezuela se abren hoy varios posibles. “Entre ellos, algunos futuros son terribles”, dijo.

“Venezuela y su pueblo se merecen el mejor futuro y la responsabilidad de construirlo por sí misma”, afirmó.

El presidente admitió la complejidad de la situación y la urgencia por llegar a una solución.

El objetivo del encuentro, remarcó, sería identificar puntos de coincidencia que permitan un acuerdo político que Venezuela necesita imperiosamente para resolver su grave crisis política, institucional, económica y social.

“Deberá ser en el marco del pleno respeto al derecho internacional y los inalienables derechos del pueblo venezolano”, dijo.

Vázquez sostuvo que el planteo uruguayo, que se basaba en el “Mecanismo de Montevideo”, era “consecuente con una línea de larga duración de la política exterior del Uruguay, en referencia a la no intervención, a la igualdad soberana de los estados, a la autodeterminación de los pueblos, a la solución pacífica de las controversias y a la promoción y protección de los derechos humanos”.

Un planto que además, remarcó, se sustenta en el derecho internacional a la que el país se adhiere.

“No es una oferta de ocasión, ha sido reiterada en diferentes canales y ámbitos, entre ellos las Naciones Unidas”, remarcó.

Tampoco, expresó, es una actitud apresurada o tardía. “Es razonable y pertinente”, dijo.

“La mayor disyuntiva que tiene hoy Venezuela es entre la paz y la guerra”, advirtió.

Vázquez llamó a la serenidad a las partes involucradas y a la prudencia a la comunidad internacional. “No será fácil”, aceptó. Parafraseando al ex canciller alemán, Willy Brandt, el presidente recordó que “los problemas de la democracia se resuelven con más democracia”.

Mogherini había insistido tres veces en la necesidad de que el camino culmine con la celebración de elecciones “libres, democráticas y creíbles”, en Venezuela.

En ese marco sostuvo que el objetivo no debe ser imponer soluciones a los venezolanos, ya que la solución deberá llegar desde su pueblo.

Tampoco el grupo, dijo, deberá instaurar negociaciones directas. Solo un acompañamiento que desemboque, insistió, en nuevos comicios.

Para Mogherini la tarea prioritaria es empezar a enderezar urgentemente la situación venezolana, que peligra desestabilizar a toda la región.

Junto al impacto de millones de venezolanos que han emigrado, habló de la necesidad de evitar la violencia interna y externa y procurar un proceso que, otra vez, termine en elecciones libres.

El desafío del grupo, remarcó, sería llegar a un entendimiento común sobre aspectos claves y condiciones mínimas que permitan comenzar ese proceso.