Formalizaron a Miguel Sofía, que será recluido en Domingo Arena

Por: Fabian Cambiaso

Actualidad

11/01/2019 15:13

Formalizaron a Miguel Sofía, que será recluido en Domingo Arena

ECOS

Estará en preventiva por 60 días, bajo cargos por de “falsificación ideológica por parte de un particular” y de “uso de certificado falso”.

El juez penal de 39 turno, Alejandro Asteggiante, dispuso la prisión preventiva por 60 días para Miguel Ángel Sofía, formalizado este viernes por un delito de “falsificación ideológica por parte de un particular” y de “uso de certificado falso”.

Sofía permanecerá detenido en la Cárcel de Domingo Arena, donde están presos varios militares condenados por delitos vinculados a la violación de los derechos humanos.

Ante sede judicial también declaró Adolfo Aldo Casaballe Lapido, el titular de la cédula de identidad que estaba utilizando al ser detenido esta semana Sofía, que venía siendo perseguido por casi una década por su vinculación con varios delitos de lesa humanidad.

El hombre, que ya había testificado años atrás, ratificó que su cédula le fue hurtada.

El abogado de Sofía, Aníbal Martínez Chaer, admitió en tanto que el documento “era de una persona que lo extravió “y que luego le fue proporcionado a su defendido por un amigo en el exterior.

Martínez intentó sin éxito obtener la reclusión domiciliaria para su cliente. El fiscal Carlos Negro rechazó además la propuesta de la defensa para un proceso abreviado.

En se marco, la Justicia entiende que existen elementos suficientes para procesar con prisión a Sofía.

Según pudo saber ECOS, el último registro en la base de datos de la Dirección Nacional de Migraciones correspondiente a “Miguel Antonio Sofía Abeleira” es una salida de Uruguay el 4 de abril de 2009, poco antes de que se emitiera la orden de captura internacional en su contra.

Fue a las 09:55 de ese día, en el vuelo de Pluna PU 55. Posteriormente, la delegación de Interpol en Estados Unidos certificó que ingresó a ese país el 11 de abril vía Miami, partiendo luego desde Nueva York en el vuelo 43 de Avianca con destino a Medellín, Colombia.

Por su parte “Adolfo Aldo Casaballe Lapido”, la identidad apócrifa que Sofía venía utilizando, cuyo número de cédula era 1.006.987-0, nacido el 28 de mayo de 1944, registra varios movimientos de ingreso y egreso a través de la Aduana de Fray Bentos.

Fueron ocho las entradas y salidas por esa vía. La primera el 5 de febrero de 2017 y la última el 26 de febrero de 2018.

Todos estos movimientos fueron realizados en un vehículo matrícula SBU 1633, en el que se desplazaba Sofía.

El abogado de Sofía, Aníbal Martínez Chaer, admitió que su cliente ingresó y salió en otras oportunidades de Uruguay a través del Chuy, una frontera seca donde no se le exigió documentación.

Cierre de fronteras sería irrisorio

Sofía ya se encontraba en prisión preventiva, por decisión de la jueza penal Fanny Canessa, que accedió este jueves al pedido de la Fiscalía sobre Crímenes de Lesa Humanidad.

La defensa de Sofía interpuso un recurso de excepción de inconstitucionalidad, con la intención de frenar el proceso hasta que la Suprema Corte de Justicia se expida.

Pero, amparada en una resolución de la corporación, del año pasado, la magistrada determinó la prisión de Sofía al considerar que existe riesgo de fuga por parte del acusado, que permaneció casi diez años eludiendo la orden de captura en su contra.

La Justicia a prueba

Sobre Sofía pesa un pedido de procesamiento y prisión por un delito de asociación para delinquir, en calidad de autor, en concurrencia fuera de la reiteración real con un delito de desaparición forzada y dos delitos de homicidio muy especialmente agravados.

Todo esto en el marco de su señalada actuación en el “Escuadrón de la muerte”, un grupo parapolicial activo a fines de la década de 1960 y principios de la de 1970.

El pedido del fiscal Ricardo Perciballe, al que tuvo acceso ECOS, remarca que Sofía precisamente se valió de la documentación falsa en varias oportunidades para evadir la requisitoria en su contra.

“La entidad de la causa que se investiga, relativa a delitos de lesa humanidad, así como el conjunto de convenciones y acuerdos internacionales que vinculan al Estado uruguayo en relación al respeto y protección de los derechos humanos, amerita se tomen medidas cautelares que no pongan en riesgo la demora y frustración del presente proceso”, indicó Perciballe en su pedido.

En tal sentido, para el Ministerio Público la única medida cautelar adecuada es la prisión preventiva, “en tanto ha quedado demostrado con el transcurso de estos nueve años, que un cierre de fronteras resulta irrisorio”.

No puede soslayarse, dice el fiscal, que la sustracción del indagado al presente proceso data de casi diez años, y su aprehensión se debió al accionar policial, requiriéndose a ese fin varias órdenes de allanamiento, además de su seguimiento personal, todo lo que informa de su claro propósito de evadir a la justicia uruguaya, por lo cual la cautela que se peticiona es la única que puede garantizar la continuidad de estos procedimientos.

La existencia del “Escuadrón de la muerte” fue revelada en 1972 por el entonces fotógrafo policial y agente de inteligencia, Nelson Bardesio, cuando fue secuestrado por el Movimiento de Liberación Nacional, confirmada luego por otras denuncias y documentos.

En el procesamiento de Bardesio en 2009, como coautor del homicidio muy especialmente agravado de Héctor Castagnetto Da Rosa, la jueza Graciela Eustachio sostuvo que había abundante prueba documental para confirmar la existencia del Escuadrón.

Respecto de los delitos que se le imputan a Sofía está, justamente, la desaparición de Castagnetto, secuestrado en la calle cuando iba a entregar unos discos que había vendido en la zona de Malvín.  Se sabe que lo asesinaron pero el cuerpo nunca apareció.

También el asesinato de Manuel Ramos Filippini, cuyo cadáver fue encontrado en las rocas de la playa Pocitos detrás del parador Kibón.

Tenía numerosos impactos de bala y los dos brazos quebrados. Junto al cuerpo había volantes del “Comando Caza Tupamaros, Oscar Burgueño”.

A Sofía también se le imputa el homicidio de Íbero Gutiérrez, al que probablemente secuestraron en la calle.

El cuerpo apareció al día siguiente en camino de las Tropas y camino Melilla. Tenía 13 balazos. “Vos también pediste perdón. Bala por bala. Muerte por muerte. Comando Caza Tupamaros”, decía el cartel que los asesinos dejaron al lado del cuerpo.

En este sentido el Observatorio Luz Ibarburu advirtió en las últimas horas que la detención de Sofía abre la posibilidad a que la justicia investigue más sobre el funcionamiento del “Escuadrón de la muerte”, así como sobre las “complicidades” que hicieron posible su fuga y las entradas y salidas del país durante la década que estuvo prófugo.

También, afirmó, “pondrá a prueba la eficacia del sistema judicial para neutralizar las estrategias dilatorias que sin duda se desarrollaran para que continúe operando la impunidad”.