Condenan “escrache” a Zuasnábar y hablan de “patoterismo de Estado”

Actualidad

30/12/2018 18:12

Condenan “escrache” a Zuasnábar y hablan de “patoterismo de Estado”
Oscar Groba

En filas opositoras se cuestionó el “inaceptable abuso” de Tabaré Vázquez y sus críticas ante la “desesperación del fracaso”.

Cuando todo indicaba que el receso veraniego ya había comenzado, una serie de declaraciones atribuidas al presidente Tabaré Vázquez encendieron la chispa y prolongaron hasta las últimas horas del año el debate político.

El mandatario convocó el viernes a su gabinete y a la bancada legislativa del oficialismo para, en un clima “distendido y de camaradería” hacer un balance de 2018 y comenzar a proyectar lo que serán los últimos doce meses de este período de gobierno.

Se trato de una reunión privada, al margen de la agenda oficial. Pero los trascendidos de ese encuentro, ante los cuales tanto el Ejecutivo como el oficialismo guardan silencio, fueron los que detonaron el debate.

Es que, más allá de transmitir un mensaje de unidad y compromiso a la fuerza política, Vázquez se despachó con fuertes críticas en varias direcciones.

Uno de sus dardos fue para el politólogo Ignacio Zuasnábar y la empresa que dirige, Equipos Consultores.

La semana pasada, esa consultora difundió una encuesta que ubicó al Partido Nacional con el 34% de las preferencias electorales, cuatro puntos arriba del Frente Amplio.

Según El Observador, Vázquez confió en la reunión ante ministros y legisladores que eso fue poco después que, el 15 de diciembre, diera instrucciones para rescindir un contrato con Equipos, que venía evaluando la gestión del gobierno en el año electoral. “Qué casualidad”, me bajó cinco puntos la aprobación”, ironizó el mandatario.

Vázquez recordó que Equipos fue la misma empresa que en la última campaña electoral “cuando yo decía que ganábamos con mayoría parlamentaria, nos daba 39%”, afirmó.

También cuestionó que la consultora presente sumada la intención de voto de los partidos fundacionales.

“ Eso es para trabajar sobre el subconsciente colectivo, en psicología se estudia este fenómeno. Se puede trabajar sobre el subconsciente colectivo y generar determinada imagen a partir de un punto de partida de una premisa falsa. Y lo que dijo el señor Zuasnabar es falso. Falso de toda falsedad y se puede demostrar muy fácilmente: nunca se pudo medir si votaban juntos los blancos o los colorados hasta que apareció el balotaje”., fue la queja del mandatario.

La oposición reaccionó rápidamente ante lo que entiende se trató de un nuevo ataque personal de Vázquez hacia una persona con afirmaciones o actitudes que le disgustan.

“El gobierno vuelve a escrachar con nombre y apellido a un ciudadano”, alertó el precandidato colorado Ernesto Talvi.

El economista trazó un paralelismo entre el “agravio” a Zuasnábar y lo sucedido con el colono Gabriel Arrieta, cuya situación tributaria fue difundida públicamente por el gobierno luego de mantener un fuerte cruce verbal con el presidente.

También con el caso del trabajador tabacalero, cuyos antecedentes penales fueron divulgados por el Ministerio del Interior, luego del encontronazo con Eduardo Bonomi.

“Esto se llama patoterismo de Estado,” señaló Talvi, al considerar que lo de Vázquez es un “abuso inaceptable contra un profesional serio”.

En el mismo sentido se pronunció el candidato del Partido Independiente, Pablo Mieres.

“Esto es un acto agraviante e inaceptable del presidente, que muestra hasta qué punto está dispuesto a transgredir todas las reglas en su desesperación por el fracaso”, afirmó. Mieres ratificó su “solidaridad total” con Zuasnábar.

“Le ganó la soberbia y la desesperación por el poder”, concluyó por su parte el precandidato colorado José Amorín, que aprovechó para recordar actitudes pasadas de Vázquez.

“Ahora armó un comité en la ex residencia presidencial, hace un año fue a un comité de base a dar su arenga”, mencionó.

Amorín se refería a que, en diciembre del año pasado, Vázquez había concurrido a un local partidario en el que pronosticó que el Frente Amplio ganaría en 2019. Un hecho que le valió ser acusado de violar la Constitución, que le prohíbe al presidente tener actividad política.

“Hace rato que Vázquez decidió dejar de ser el presidente de todos los uruguayos para ser presidente del Frente Amplio”, remarcó Amorín.

Desde filas coloradas, el diputado Fitzgerald Cantero apuntó otro elemento al debate.

El legislador se preguntó si el presidente considera que las encuestan deben arrojar resultados según “la chequera” del que las contrata.

“Si Vázquez considera que las encuestas le dan mal a su partido cuando las deja de contratar su gobierno, quiere decir, según su criterio, que cuando las tuvo contratadas les dio bien por esa razón y no porque les iba bien. Lamentable”, afirmó.

Cantero sostuvo que, si es verdad que Equipos le bajó puntos porque dejó de ser contratada por el gobierno, “Vázquez nos está diciendo que con la plata de todos los uruguayos pretende manipular la opinión pública y beneficiar a su partido político”.

El diputado consideró así que, si el presidente utilizó el dinero del Estado para beneficio de su partido político, eventualmente pudo haber incurrido en un caso de interés personal y público.

“Si no reconocés el resultado de una encuesta que contrataste sos un necio que está tirando la plata. Claro, si esa plata es tuya”, ironizó.

El ataque de Vázquez a Zuasnábar también generó repercusiones fuera del mundo politico-partidario.

Para el economista Aldo Lema, lo del presidente fue una “acusación irresponsable” y un “error estratégico”, que lo muestra “poco sereno y menos estadista”.

A repasar la historia

Los dardos del presidente en la reunión del viernes también estuvieron dirigidos contra la oposición.

Es que en el encuentro, el presidente habló de un “síndrome opositor” , que formaba parte de una “estrategia” constituida por tres elementos: el “todo está mal”, el “perismo” y el “enchastre”.

Para el diputado nacionalista Pablo Abdala, las reflexiones del presidente demuestran que “ se siente frustrado y es consciente de su fracaso. Habla desde el resentimiento”.

A su juicio, la insatisfacción presidencial obedece a que “el país tiene problemas, y eso es lo verdaderamente preocupante”.

A Abdala le salió al cruce en forma inmediata su colega socialista Roberto Chiazzaro.

“Creo que de frustración y fracaso debería hablar usted, que es miembro de un partido que muy pocas veces ha accedido al gobierno”, le dijo. “Tenga usted la certeza que el Frente Amplio va a gobernar por cuarta vez consecutiva y usted nos va a mirar pasar una vez mas”, afirmó.

Abdala, por su parte, le recomendó a Chiazzaro repasar la historia.,

“Mi partido, hasta ahora, gobernó más que el suyo desde que Uruguay es estado independiente”, le recordó. “Pero no necesitó del poder para servir al país: lejos de él forjó la libertad y el sufragio”, sostuvo.

El nacionalista le hizo una recomendación al diputado oficialista. “Cuídese de dar por ganada la elección, la ciudadanía lo puede sorprender”.

Chiazzaro no se dio por vencido. “Nosotros también servimos y mucho a nuestro país sin ser gobierno”, sostuvo. Sin duda recordará que quienes más enfrentamos y luchamos contra la dictadura instaurada en 1973 fuimos nosotros”.

“No dudo que ustedes lucharon y sufrieron diputado, pero no parece sensato plantear que unos sufrieron más que otros”, señaló Abdala, dando por cerrada la discusión.