Sartori: "Me veo con muchas chances de ganar la interna y la elección"

Publicado: 14/12/2018 15:51
Sartori: "Me veo con muchas chances de ganar la interna y la elección"

Al empresario, precandidato por el Partido Nacional, le sobra confianza. "La gente quiere algo distinto y del mundo de hoy".

La rambla de Punta Gorda refleja los restos de la tormenta que recién se fue. El rostro de Juan Sartori (37) refleja el cansancio de una maratón de entrevistas que lleva ya tres días, luego de que el martes 11 este empresario realizara su primer acto como precandidato por el Partido Nacional.

Sonríe y se alegra que la sucesión de notas, reflejo del interés que generó su surgimiento en la vida política, esté llegando a su fin. “Mañana (por el sábado) comienzo a recorrer el territorio” nacional, dice, algo que ya había hecho antes de su presentación en sociedad el viernes 7 ante la sede partidaria. Luego vendrá el tiempo de las propuestas, ya lanzado en campaña, las que promete para marzo. Y en enero, aproximadamente, vaticina que dará una sorpresa en las encuestas. Si algo le sobra a alguien que se define (y es) un "outsider" es confianza y fe.

- Todo el mundo pregunta qué hace un empresario ingresando a la política, ¿qué le puede aportar usted a ese mundo?

- Yo no creo que la política sea una carrera ni una profesión sino un servicio al país. Todos hacemos patria de alguna forma. Me gustaría que gente que hace otras cosas, no solo empresarios, aporte ideas desde su perspectiva distinta. Yo no siento como una crítica eso del empresario puesto a hacer política. Yo lo veo como algo bueno y mucha gente me ha hablado de lo bueno que la política no sea un club cerrado, que no haga falta tradición familiar ni formación.
Yo no veo el Uruguay en clave de enfrentamiento

- ¿Y cuando surgió la chispa, el interés?

- Siempre sentí eso de contribuir al Uruguay, ese sentimiento patriótico de trabajar por el país, de ayudar a levantarlo. Desde hace muchos años desde el ámbito empresarial estoy haciendo negocios, invirtiendo y generando empleos en Uruguay. Ahora sigo por el mismo camino. Lo único que cambió es el ámbito. Además, la política no es una ciencia nuclear: es entender, consensuar, proponer y eso está al alcance de cualquiera.

- Está dejando un mundo que usted conoce para vérselas con elementos completamente nuevos. Usted que ha pasado muchos años en el extranjero, ¿conoce el ambiente político uruguayo? ¿Cómo se imagina lidiando con el Pit-Cnt?

- Yo no veo el Uruguay en clave de enfrentamientos.

- Los va a haber.

- No, vamos a hablar y vamos a debatir ideas. ¡Andá a saber si de personas con vidas y visiones distintas no surge una solución en común! Con las empresas es lo mismo, y tengo claro que no es lo mismo manejar una empresa que conducir el país. Pero se trata de buscar soluciones globales entre empresarios y sindicatos. Lo único que quieren ambos es más trabajo y de mayor calidad. Al final del día hay un objetivo común. Y eso no se aplica solo en el trabajo. ¿Cómo no podemos estar de acuerdo en que la seguridad es importante, que todos debemos vivir tranquilos, sin miedo a que te entren a robar o que te roben en la calle? Son sentimientos globales, no ideología.

- Pero ya en el Partido Nacional varios no le dieron la bienvenida.

- Nooo… pero eso lo encuentro casi normal. En todos los ámbitos, en los negocios sin duda y en la política lo descubro ahora, hay competencia. Pero al final gana el que tenga la mejor propuesta y el apoyo de la gente. A mí me gustan los ámbitos donde competimos de manera firme. De la misma manera que a mí me gusta jugar al fútbol, para ganar, me gusta que sea la política y me gustaban los negocios. Todo el mundo es libre de decir o pensar lo que quiera. Yo no creo en la política de enchastrar o dañar al otro. Veo la política de una manera distinta. Habrán visto en estas semanas, en mi corta carrera política, que acepto las críticas sin levantarlas ni darles mucha importancia. No guardo rencores, el objetivo, que es Uruguay, no se lo merece. Quizá mañana toque trabajar en conjunto con gente que me ha criticado.

- Ya hubo una andanada: la deuda de UAG, una de las empresas que fundó y es accionista, la situación judicial de su suegro (el magnate ruso Dmitri Rybolóvlev). En Búsqueda se publicaron cuestionamientos personales de accionistas de empresas suyas. ¿Qué se contesta a eso? ¿Cómo se toma eso?

- Qué casualidad que… en veinte años que he hecho negocios en todo el mundo salte eso ahora… Yo he hecho negocios en los lugares más regulados del planeta y en la semana que anuncio mi intención de salir a la política salen estas noticias, no sé con qué objetivo. UAG es una empresa que fundé, muy grande, con deudas declaradas y transparentes con los bancos, pero que tiene amplio patrimonio como para pagarlas. No son deudas mías, tampoco, son de una empresa en la que participo como accionista. ¡Y mi suegro es mi suegro! ¡Yo me casé con mi mujer! Él es un empresario de nivel mundial con sus actividades, sus enfrentamientos y sus temas. No es mi socio. Es el abuelo de mis hijos. Además, sin entrar en detalles, él está muy tranquilo. Eso es algo que venía de hace muchos años, ¡justo saltó estas semanas!

Propuestas en formación


- ¿Se ha reunido con otros precandidatos nacionalistas?

- Luego de presentarnos ante las autoridades del Partido Nacional, porque para mí las formalidades son importantes, me puse en contacto telefónico con otros precandidatos. No he tenido tiempo de más que eso. Lo primero que tenemos que hacer es conocernos más. Además, es gente con la que inevitablemente vamos a trabajar juntos a partir de junio (tras las elecciones internas). Eso no quiere decir que no marquemos diferencia. También me estoy queriendo contactar con los precandidatos de otros partidos. Ayer (por el jueves) me encontré de casualidad en la televisión con Oscar Andrade (del Frente Amplio), y con José Amorín (Partido Colorado) hablé (este viernes) de mañana por teléfono. Todo muy cortés.

- ¿Qué se puede hablar de propuestas? Aún no ha anunciado nada. ¿Qué ideas tiene Sartori sobre la educación?

- Ideas tengo una cantidad sobre todos los temas. Y en algunos casos es convicción. Pero yo estoy convencido de que no existe un “plan de Sartori” o de nadie sobre ningún temas. No hay gurúes. De recorrer, hablar y escuchar a la gente van a surgir los problemas y las soluciones. A lo largo de estos dos o tres meses se sacarán propuestas concretas, fruto de muchas conversaciones. Esas estarán a fines de marzo. Un programa bien concreto y elaborado. Ahora, en base a mi vida y mi visión… yo tuve la suerte de haber podido acceder a la mejor educación del mundo (N. de R. Estudió en Francia, Suiza y Estados Unidos) gracias a mi madre que se esforzó mucho, eso me permitió lograr una cantidad de cosas. Sin tener acceso a la mejor educación es difícil que podamos competir como país y como individuos. Hoy, con la tecnología, podríamos tener acceso a la mejor educación del mundo.

- Habla de la tecnología. Eso se relaciona a la cuarta revolución industrial, con la inteligencia artificial y la internet de las cosas. ¿Cómo se crean oportunidades laborales?

- Uruguay tiene un potencial fuera de lo común para adaptarse a ese mundo, superior a otros países. Hay gente educada y actualizada. Hay que capacitarlos. Hoy hay empresas virtuales y mucha demanda para ese mundo. Este es un país que siempre se enfocó mucho en los servicios y en el valor agregado, es fácil transformarlo para que tengan su lugar. Estoy seguro que Uruguay podría enfocarse en ese mundo de mañana y no verlo como una amenaza sino de una oportunidad.

- ¿Y se encuentra eco en ese plan de transformación? ¿No hay mucha resistencia?

- Al revés. Encuentro muchísimas ganas de hacer y una convicción de que las oportunidades están ahí. Veo que nos vamos a poder posicionar muy bien.

- ¿Y sobre seguridad? Uno de los principales líderes del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, impulsa la campaña “Vivir sin miedo”, que entre otras cosas propone el patrullaje militar en las calles.

- Aún no he podido reunirme con él. Una de las cosas que me gustaría hablar con él es esa. La inseguridad está en diferentes niveles: está la acción policial, la eficiencia judicial y el aspecto legislativo. Tardará, implicará fases, pero hay que atacar esos tres elementos en una propuesta conjunta que funcione inmediatamente.Estamos trabajando en eso.

Cercanía


- Cuando dice que está trabajando, ¿a quién se refiere? ¿Quién se ha acercado a su candidatura?

-Estoy impresionado con la cantidad de gente que en la última semana ha expresado su interés en trabajar con nosotros. Estamos armando los equipos y hay más entusiasmo del que me imaginaba. Me veía con una candidatura con poca estructura, pero en breve eso va a cambiar. Va a ser una estructura de muy alto nivel y con gente que venga de la política y otros que van a sorprender.

- ¿Nombres?

- Todavía no los puedo dar. En semanas o meses ya van a aparecer.

- Sinceramente, Sartori, ¿se ve con chances de ganar la interna blanca?

- Yo me veo con muchas chances de ganar la interna y la elección. Lo veo porque creo que la sociedad y la gente hace tiempo que quieren ver algo nuevo, distinto y del mundo de hoy. Ya veremos, pero hasta ahora la reacción que he visto es muy positiva, ¡y todavía faltan seis meses! A partir de enero ya se va a medir este impacto y no será solo una impresión mía.

- Usted, que es nuevo en este campo, ¿se da cuenta cuándo la gente se le acerca por convicción y cuándo por interés?

- Hace tiempo que me pasa. Imagínese que en los negocios, la política, la vida en general… El interés puede ser genuino y estar bien, no necesariamente ser hipócrita y de mala fe. Lo importante es tratar de identificar y sentirse cómodo con personas que compartan ideas de manera llana y normal y transparente. Y, por lo que se habla en general, me doy cuenta que en la política de esa gente hay poca. Con suerte traeremos gente nueva y traeremos a los buenos.

- Va por la Presidencia, ¿no pensó en un arranque más modesto en la política?

- Es lo que vengo haciendo en otros ámbitos como el empresarial. No creo que para ser presidente sea falta ser un dirigente político por veinte, treinta o cuarenta años. Algunos resultan buenos presidentes y otros no, como ha habido outsiders buenos y malos. Mi camino no es un extremo ni el otro, porque yo he decidido hacer política y trabajar en un partido tradicional…

- Y tradicionalista.

- Y tradicionalista. Lo tradicional es bueno pero lo tradicionalista capaz que no es tan bueno (risas). Estoy haciendo esto con mucho compromiso y se traduce en las ganas que yo puedo hacer un buen trabajo.